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<institution><![CDATA[,Universidad de Jaén Departamento de Enfermería ]]></institution>
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</front><body><![CDATA[ <p><font face="Verdana" size="2"><b>EDITORIAL</b></font></p>     <p>&nbsp;</p>     <p><font face="Verdana" size="4"><b>Investigaci&oacute;n sobre las heridas</b></font></p>     <p><font face="Verdana" size="4"><b>Research about wounds</b></font></p>     <p>&nbsp;</p>     <p>&nbsp;</p>     <p><font face="Verdana" size="2"><b>Pedro L. Pancorbo-Hidalgo</b></font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">Comit&eacute; Director GNEAUPP    <br>Departamento de Enfermer&iacute;a. Universidad de Ja&eacute;n</font></p>     <p>&nbsp;</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>&nbsp;</p>     <p><font face="Verdana" size="2">Las heridas son un problema de salud estrechamente vinculado a la pr&aacute;ctica enfermera. Generalmente, las heridas son consideradas como lesiones que afectan a la piel produciendo una p&eacute;rdida de su integridad o una soluci&oacute;n de continuidad de los tejidos: epidermis y dermis. La atenci&oacute;n a personas heridas, tanto con heridas agudas, casi siempre de origen traum&aacute;tico, como con heridas cr&oacute;nicas o &uacute;lceras, forma parte habitual y frecuente de la pr&aacute;ctica profesional de las enfermeras. Y esto es as&iacute; incluso remont&aacute;ndonos en la historia hasta las &eacute;pocas en que comienza a formarse la Enfermer&iacute;a como disciplina diferenciada y vinculada a &oacute;rdenes religiosas al finalizar el periodo medieval.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">Podemos decir, por tanto, que las heridas siempre han estado presentes en la historia de la Humanidad, y que el cuidado a las personas que las sufr&iacute;an hist&oacute;ricamente ha formado parte del campo de actuaci&oacute;n de las enfermeras. Estas dos circunstancias tienen su importancia en la forma en que se ha configurado la atenci&oacute;n a las heridas, e incluso en c&oacute;mo se sigue haciendo actualmente. ¿Qu&eacute; quiero decir con esto? Me explicar&eacute;. Cl&aacute;sicamente, la atenci&oacute;n a la salud (medicina y enfermer&iacute;a) ha estado basada en dos puntales: la autoridad y la tradici&oacute;n; y esto resulta especialmente claro en patolog&iacute;as comunes y ampliamente extendidas, como es el caso de las heridas. El blog Heridas y Heridiologos, en <a target="_blank" href="http://heridascronicas.blogspot.com.es/p/personajes-historicos.html">http://heridascronicas.blogspot.com.es/p/personajes-historicos.html</a>, ofrece m&aacute;s informaci&oacute;n sobre estos aspectos hist&oacute;ricos, para quienes est&eacute;n interesados. La consecuencia fue que, a lo largo de la historia, diversos personajes de prestigio (m&eacute;dicos y cirujanos) han ido estableciendo c&oacute;mo se deben tratar las heridas, pero no siempre de forma acertada. Adem&aacute;s, est&aacute;s pautas o normas de tratamiento, basadas en autoridad, se han ido reforzando por la tradici&oacute;n, "siempre se ha hecho as&iacute;", dando como resultado que el corpus de conocimientos que sustenta la atenci&oacute;n a las heridas est&aacute; plagado de conceptos err&oacute;neos (las heridas tienen que secarse, uso generalizado de antis&eacute;pticos), procedimientos incorrectos (cauterizaci&oacute;n, frotar para que sangren), uso de productos ineficaces e incluso da&ntilde;inos (emplastos, barro, lej&iacute;a, hojas y productos vegetales). Quiz&aacute;s no somos conscientes de ello, pero muchos de estos conceptos nos han sido transmitidos en las escuelas de enfermer&iacute;a o por los profesionales con los que aprendimos nuestros primeros pasos como enfermeras, y por tanto permanecen en el "inconsciente colectivo de la Enfermer&iacute;a". Posiblemente eso explique por qu&eacute; muchos de ellos persisten y resultan tan dif&iacute;ciles de erradicar.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">¿Y cu&aacute;l es el papel de la investigaci&oacute;n en esta historia? La investigaci&oacute;n ha cambiado todo el panorama. Hacia la mitad del siglo xx se inici&oacute;, en varios pa&iacute;ses desarrollados, un movimiento denominado Medicina basada en pruebas (o Medicina basada en evidencias) cuyo objetivo era el de incorporar las pruebas cient&iacute;ficas procedentes de resultados de investigaci&oacute;n a la atenci&oacute;n a los pacientes. Este modelo pronto se extendi&oacute; al resto de profesiones sanitarias, y pas&oacute; a denominarse Pr&aacute;ctica cl&iacute;nica basada en evidencias. Este modelo propone superar la autoridad y la tradici&oacute;n como formas fundamentales de generar y mantener las intervenciones en salud, e incorporar los resultados de la investigaci&oacute;n, la experiencia cl&iacute;nica experta de los profesionales, los recursos disponibles y las preferencias de los usuarios y pacientes.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">Pronto se puso de manifiesto que muchas de las recomendaciones y las intervenciones realizadas a personas con heridas de diferentes tipos no ten&iacute;an suficiente sustento cient&iacute;fico o incluso eran totalmente contraproducentes. Desde las d&eacute;cadas finales del siglo xx la investigaci&oacute;n sobre las heridas ha sufrido un desarrollo espectacular, y gran parte de esta investigaci&oacute;n ha sido realizada y liderada por enfermeras. Esto se ha plasmado en la creaci&oacute;n de diferentes estructuras, como por ejemplo el grupo Cochrane Wounds (<a target="_blank" href="http://wounds.cochrane.org/">http://wounds.cochrane.org/</a>), que es un grupo colaborativo, internacional y multidisciplinario dedicado al an&aacute;lisis y a la generaci&oacute;n de evidencias sobre la atenci&oacute;n a heridas. Actualmente, este grupo dispone de m&aacute;s de 180 revisiones sistem&aacute;ticas sobre diversos aspectos del cuidado a personas con heridas, a los que se puede acceder desde su sitio web. Otros ejemplos son asociaciones cient&iacute;ficas como la European Wounds Management Association (EWMA) a nivel europeo. En Espa&ntilde;a, el grupo cient&iacute;fico que inici&oacute; en 1994 y ha liderado la investigaci&oacute;n sobre heridas fue el Grupo Nacional para el Estudio y Asesoramiento sobre &Uacute;lceras por presi&oacute;n y heridas cr&oacute;nicas (GNEAUPP), cuya labor ha sido la de generar y trasladar las evidencias cient&iacute;ficas al &aacute;mbito de trabajo diario de los y las profesionales de enfermer&iacute;a. En fechas posteriores se han creado otras sociedades cient&iacute;ficas implicadas en la atenci&oacute;n a heridas, como la Asociaci&oacute;n Nacional de Enfermer&iacute;a Dermatol&oacute;gica e Investigaci&oacute;n del Deterioro de la Integridad Cut&aacute;nea (ANEDIDIC), o la Asociaci&oacute;n Espa&ntilde;ola de Enfermer&iacute;a Vascular y heridas (AEEV) y algunas otras. Esto demuestra claramente la pujanza que ha alcanzado la investigaci&oacute;n sobre las heridas.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">Este impulso a la investigaci&oacute;n sobre heridas se ha diversificado en diferentes &aacute;reas tem&aacute;ticas, tales como la epidemiolog&iacute;a de heridas cr&oacute;nicas (&uacute;lceras por presi&oacute;n, &uacute;lceras de pierna, &uacute;lceras neurop&aacute;ticas o pie diab&eacute;tico); prevenci&oacute;n de las &uacute;lceras; manejo de las heridas y cura local (esta ha sido una de las &aacute;reas de mayor desarrollo, tanto en investigaci&oacute;n de nuevos productos y ap&oacute;sitos como en procedimientos, como el modelo TIME, o la t&eacute;cnica M&ouml;lndal, por citar algunos ejemplos); calidad de vida de las personas con heridas cr&oacute;nicas, o impacto de la atenci&oacute;n a heridas en los sistemas de salud. Realmente, el abanico de temas en los que ha avanzado la investigaci&oacute;n sobre heridas es muy amplio, y contin&uacute;a ampli&aacute;ndose.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">Cuantitativamente, la expansi&oacute;n de la investigaci&oacute;n sobre las heridas tambi&eacute;n ha sido notable. La producci&oacute;n cient&iacute;fica publicada y recogida en la base de datos de la Biblioteca de Medicina de EE.UU. en su web PubMed muestra que con el descriptor "Pressure ulcer" se incluyeron 398 estudios en el a&ntilde;o 2000, aumentando a 467 en el a&ntilde;o 2005, a 578 en 2010 y llegando a 653 estudios en 2015. Esto supone un incremento de m&aacute;s de un 60%, solo en la investigaci&oacute;n sobre las &uacute;lceras por presi&oacute;n, y se puede estimar que se han producido aumentos similares en el n&uacute;mero de estudios sobre otros tipos de heridas. Este gran volumen de nuevo conocimiento generado sobre las heridas ha modificado, y contin&uacute;a haci&eacute;ndolo, muchos de los conceptos tradicionales sobre el cuidado de personas con heridas, de forma que nuestra pr&aacute;ctica hoy es muy diferente a la que se hac&iacute;a hace 15 a&ntilde;os. Sin embargo, a&uacute;n queda mucho camino por andar; quiz&aacute;s la prioridad deba ser difundir y diseminar este conocimiento entre los profesionales sanitarios, evaluarlo de forma sistem&aacute;tica y cr&iacute;tica para filtrar lo realmente &uacute;til de aquello que aporta poco, y sobre todo hacer esfuerzos para su implementaci&oacute;n en la pr&aacute;ctica asistencial. No olvidemos que el conocimiento y los resultados de la investigaci&oacute;n que no se aplican a los pacientes pueden tener valor acad&eacute;mico, pero carecen de valor social y profesional y no mejoran los resultados en salud. La investigaci&oacute;n en las heridas precisa de un n&uacute;mero de profesionales investigadores, un n&uacute;mero mayor de profesionales que conozcan y valoren de forma cr&iacute;tica los estudios realizados, y una gran mayor&iacute;a de profesionales e instituciones que est&eacute;n dispuestos a aplicar en la pr&aacute;ctica del d&iacute;a a d&iacute;a los resultados fiables y v&aacute;lidos generados en estos estudios. Este ha sido y sigue siendo el gran reto.</font></p>      ]]></body>
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