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<institution><![CDATA[,Hospital Universitario 12 de Octubre  ]]></institution>
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</front><body><![CDATA[ <p><a name="top"></a><font face="Verdana" size="2"><b>FLASHES PEDIÁTRICOS AEPap</b></font></p>     <p>&nbsp;</p>     <p><font face="Verdana" size="4"><b>¿Hay que hacer profilaxis con vitamina D?</b></font></p>     <p>&nbsp;</p>     <p>&nbsp;</p>     <p><font face="Verdana" size="2"><b>C. R. Pall&aacute;s Alonso</b></font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">Grupo PrevInfad AEPap. Hospital Universitario 12 de Octubre, Madrid. Espa&ntilde;a.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2"><a href="#bajo">Direcci&oacute;n para correspondencia</a></font></p>     <p>&nbsp;</p>     <p>&nbsp;</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font face="Verdana" size="2">La Vitamina D es m&aacute;s que una vitamina liposoluble. Su forma m&aacute;s activa, el calcitriol, se considera una hormona compleja que no solo interviene en la homeostasis del calcio, sino que adem&aacute;s tiene otras m&uacute;ltiples funciones a nivel de diversos &oacute;rganos, que incluyen la regulaci&oacute;n del crecimiento celular.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">Hay dos tipos de vitamina D: la vitamina D<sub>3</sub> o colecalciferol, y la vitamina D<sub>2</sub> o ergocalciferol. La vitamina D<sub>3</sub> es la principal fuente de vitamina D en el ser humano. Se sintetiza en la piel, por la acci&oacute;n de la luz UVB sobre el 7-dehidrocolesterol. Tambi&eacute;n la podemos obtener por la ingesta de algunos alimentos, pero es una vitamina muy escasa en la mayor&iacute;a de los que se consumen habitualmente. Solo est&aacute; presente en cantidades significativas en el pescado azul y algunos aceites de pecado, el h&iacute;gado y la grasa de mam&iacute;feros marinos, la yema de huevo y productos. La vitamina D<sub>2</sub> se sintetiza a partir del ergosterol de los hongos por acci&oacute;n de la luz UVB, y la podemos consumir al tomar este alimento.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">La 25(OH)D, o calcidiol, es la forma circulante de vitamina D m&aacute;s abundante. Adem&aacute;s, es el mejor indicador de la suficiencia o insuficiencia de vitamina D. La 1,25(OH)<sub>2</sub>D, o calcitriol, es la forma m&aacute;s activa de vitamina D. El calcitriol es fundamental en la homeostasis del calcio. Sin embargo, actualmente se sabe que sus funciones no se limitan a regular el metabolismo fosfoc&aacute;lcico y la mineralizaci&oacute;n &oacute;sea, sino que es una de las sustancias m&aacute;s potentes inductoras de la maduraci&oacute;n celular e inhibidoras de la proliferaci&oacute;n celular. De hecho, el receptor de la 1,25(OH)<sub>2</sub>D no solo se encuentra en el hueso, sino tambi&eacute;n en m&uacute;ltiples &oacute;rganos y tejidos, como el est&oacute;mago, intestino delgado, colon, p&aacute;ncreas (c&eacute;lulas &#x3B2;), osteoblastos, linfocitos B y T activados, cerebro, coraz&oacute;n, aparato yuxtaglomerular, c&eacute;lulas de m&uacute;sculo liso vascular, g&oacute;nadas, pr&oacute;stata y mama. Al calcitriol se le atribuyen funciones diversas, tales como la estimulaci&oacute;n de la producci&oacute;n de insulina, la modulaci&oacute;n de la funci&oacute;n de linfocitos B y T activados, efectos en la contractilidad mioc&aacute;rdica, prevenci&oacute;n de la enfermedad inflamatoria intestinal y promoci&oacute;n de la secreci&oacute;n de hormona tiroestimulante, entre otras. Por ello, &uacute;ltimamente el d&eacute;ficit de vitamina D se ha relacionado con m&uacute;ltiples enfermedades.</font></p>     <p>&nbsp;</p>     <p><font face="Verdana" size="2"><b>Magnitud del problema de d&eacute;ficit de vitamina D</b></font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">La vitamina D es esencial para la absorci&oacute;n normal de calcio en el intestino (solo el 10% de la absorci&oacute;n de calcio es independiente de la vitamina D), y su d&eacute;ficit se asocia con raquitismo en ni&ntilde;os y con osteomalacia tanto en ni&ntilde;os como en adultos. Las primeras descripciones del raquitismo fueron realizadas por Daniel Whistler y Francis Glisson en Inglaterra en el siglo XVII. A finales del siglo XIX, con la industrializaci&oacute;n, la enfermedad se hizo end&eacute;mica hasta el descubrimiento de que la exposici&oacute;n al sol y el aceite de h&iacute;gado de bacalao preven&iacute;an y curaban el raquitismo.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">Desde que fue identificada la vitamina D y se encontraron m&eacute;todos para suplementar los alimentos, el raquitismo nutricional casi desapareci&oacute; en los pa&iacute;ses industrializados. Sin embargo, en las &uacute;ltimas d&eacute;cadas, en los pa&iacute;ses occidentales, se han publicado numerosas series de casos que ponen de manifiesto el resurgir del raquitismo nutricional (fundamentalmente debido a una exposici&oacute;n insuficiente a la luz solar unida a una ingesta de vitamina D escasa).</font></p>     <blockquote>     <p><font face="Verdana" size="2">&#8226; Series de casos de lactantes donde el raquitismo se asocia a lactancia materna y a piel oscura casi de forma exclusiva.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">&#8226; Series de casos de lactantes en los que el raquitismo se asocia a lactancia materna, pero se describen casos en ni&ntilde;os tanto de piel clara como oscura.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font face="Verdana" size="2">&#8226; Niveles bajos de 25(OH)D en ni&ntilde;os lactantes de piel preferentemente clara en relaci&oacute;n con la exposici&oacute;n solar.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">&#8226; Series de casos de raquitismo en ni&ntilde;os y adolescentes.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">&#8226; Niveles bajos de 25(OH)D en ni&ntilde;os y adolescentes.</font></p> </blockquote>     <p><font face="Verdana" size="2">Por tanto, el raquitismo por d&eacute;ficit de vitamina D ha adquirido relevancia nuevamente. Adem&aacute;s, como ya se ha mencionado, en las dos &uacute;ltimas d&eacute;cadas hay estudios que sugieren que la vitamina D desempe&ntilde;a un papel esencial en el mantenimiento de la inmunidad natural, y se ha implicado en la prevenci&oacute;n de infecciones, enfermedades autoinmunes, al menos 15 tipos de c&aacute;ncer, osteoporosis, enfermedades cardiovasculares, diabetes mellitus tipos 1 y 2 y enfermedades psiqui&aacute;tricas, entre otras. Pero la mayor&iacute;a de estas asociaciones provienen de estudios epidemiol&oacute;gicos ecol&oacute;gicos, que relacionan estas patolog&iacute;as con poblaciones que habitan en altas latitudes (donde hay menor s&iacute;ntesis de vitamina D por radiaci&oacute;n solar), o de estudios que encuentran una menor incidencia de estas enfermedades en poblaciones que reciben suplementos de vitamina D o que tienen una mayor concentraci&oacute;n s&eacute;rica de 25(OH)-D. Por este motivo, no se ha establecido una clara asociaci&oacute;n causal y se precisan m&aacute;s estudios para analizar ciertas variables de confusi&oacute;n y ajustar el riesgo atribuible a cada factor, como por ejemplo, qu&eacute; parte del efecto sea debido a la propia radiaci&oacute;n solar y no a la vitamina D.</font></p>     <p>&nbsp;</p>     <p><font face="Verdana" size="2"><b>Justificaci&oacute;n de la suplementaci&oacute;n con vitamina D</b></font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">Hess, en 1917, demostr&oacute; en un barrio de poblaci&oacute;n de raza negra la eficacia de la vitamina D para la prevenci&oacute;n del raquitismo. Seleccion&oacute; 65 ni&ntilde;os cuyos hermanos hab&iacute;an desarrollado raquitismo. Algunos de ellos ya ten&iacute;an signos de raquitismo en el momento de entrar en el estudio. Se trat&oacute; a todos menos a 16 (grupo control) con aceite de h&iacute;gado de bacalao (unas 400 UI de vitamina D/d&iacute;a). De los que cumplieron el tratamiento, el raquitismo se previno o se cur&oacute; en el 94% de los casos. Los que lo cumplieron parcialmente, tuvieron una tasa de prevenci&oacute;n entre el 80 y el 58%, en relaci&oacute;n con la cantidad total ingerida de aceite de h&iacute;gado de bacalao. De los 16 del grupo control, que no tomaron aceite de h&iacute;gado de bacalao, desarrollaron raquitismo cl&iacute;nico el 85%. Con este trabajo qued&oacute; establecida la posibilidad de profilaxis del raquitismo, aun en poblaciones de muy alto riesgo, con un suplemento de vitamina D de aproximadamente 400 UI/d&iacute;a.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">M&aacute;s recientemente, en una revisi&oacute;n Cochrane se revisan las intervenciones para la prevenci&oacute;n del raquitismo nutricional en ni&ntilde;os nacidos a t&eacute;rmino. Se identifican dos ensayos cl&iacute;nicos, dos en china, uno en Francia y otro en Turqu&iacute;a, que tienen como objetivo mostrar la eficacia de una intervenci&oacute;n (suplemento de vitamina D, suplemento de vitamina D y calcio o mayor exposici&oacute;n solar) para la prevenci&oacute;n del raquitismo. Dos estudios se realizaron en ni&ntilde;os menores de tres a&ntilde;os. El estudio de Turqu&iacute;a mostr&oacute; c&oacute;mo ninguno de los 300 ni&ntilde;os del grupo de intervenci&oacute;n present&oacute; raquitismo, frente a 14 de los 372 del grupo control (riesgo relativo &#091;RR&#093;: 0,04; intervalo de confianza del 95% &#091;IC 95%&#093;: 0 a 0,71). En el estudio de China se suplement&oacute; con vitamina D y con calcio. Cien de los 183 ni&ntilde;os del grupo suplementado y 33 de los 46 no suplementados presentaron signos de raquitismo nutricional (RR: 0,76; IC 95%: 0,61 a 0,95). La conclusi&oacute;n de los autores de la revisi&oacute;n es que, considerando la favorable relaci&oacute;n riesgo-beneficio, es razonable ofrecer medidas preventivas para el raquitismo nutricional a todos los ni&ntilde;os hasta los dos a&ntilde;os de edad.</font></p>     <p>&nbsp;</p>     <p><font face="Verdana" size="2"><b>Comentarios respecto a la exposici&oacute;n a la luz solar</b></font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font face="Verdana" size="2">La fuente principal de vitamina D es el sol. Mientras que las dietas occidentales &uacute;nicamente proveen el 10% del total de la concentraci&oacute;n de vitamina D en el organismo, la s&iacute;ntesis cut&aacute;nea inducida por la luz UVB provee el 90% restante. Solo unos pocos alimentos tienen de forma natural cantidades sustanciales de vitamina D (fundamentalmente D<sub>3</sub>), y son muy pocos los alimentos que est&aacute;n reforzados con esta vitamina. A lo largo de la historia, la luz solar ha suplido la mayor&iacute;a de los requerimientos de vitamina D del ser humano. Sin embargo, la menor exposici&oacute;n solar de la poblaci&oacute;n en general, y de los ni&ntilde;os en particular, ha condicionado la reaparici&oacute;n del d&eacute;ficit de vitamina D y el raquitismo nutricional como un problema de salud mundial. Esto se ha debido a los cambios actuales en el estilo de vida, a los movimientos migratorios y a las campa&ntilde;as de salud p&uacute;blica, respaldadas por la Asociaci&oacute;n Americana de Pediatr&iacute;a, que aconsejan la evitaci&oacute;n del sol en los ni&ntilde;os, por el riesgo de c&aacute;ncer de piel asociado a la exposici&oacute;n a la luz UV. Sin embargo, no debemos olvidar que la radiaci&oacute;n solar tiene algunos efectos beneficiosos para la salud que parecen independientes de la s&iacute;ntesis de vitamina Dy varios autores consideran que los beneficios de la exposici&oacute;n responsable a la luz UV superan los riesgos. Sin embargo, es dif&iacute;cil estimar cu&aacute;l es la exposici&oacute;n solar adecuada. Por ello, dada la escasez de los efectos adversos de los suplementos de vitamina D a las dosis recomendadas, y hasta que no existan unas recomendaciones bien equilibradas de protecci&oacute;n solar que aseguren un estado de suficiencia de vitamina D sin incrementar significativamente el riesgo de desarrollar c&aacute;ncer inducido por la luz UV, parece adecuada la suplementaci&oacute;n con vitamina D en ni&ntilde;os que se exponen escasamente al sol (o que lo hacen siempre con protecci&oacute;n solar o con el cuerpo cubierto de ropa por tradiciones culturales), y en aquellos de piel oscura.</font></p>     <p>&nbsp;</p>     <p><font face="Verdana" size="2"><b>Comentarios respecto a los ni&ntilde;os de piel oscura</b></font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">La pigmentaci&oacute;n de la piel afecta al tiempo necesario para producir un cierto nivel de vitamina D, pero no altera el nivel alcanzable. Una persona de etnia india-asi&aacute;tica requiere tres veces m&aacute;s tiempo de exposici&oacute;n solar para alcanzar el mismo nivel de vitamina D que otra de piel clara, y las personas de etnia afroamericana de piel muy pigmentada, diez veces m&aacute;s. Por otro lado, hay un nivel umbral de luz UVB requerido para inducir la producci&oacute;n de vitamina D, el cual no se alcanza generalmente durante el invierno en &aacute;reas con latitudes por encima de los 40&#176;. Debe almacenarse suficiente vitamina D durante la primavera, el verano y el oto&ntilde;o. Para los ni&ntilde;os de piel oscura que hayan inmigrado a pa&iacute;ses de 42&#176; latitud o mayor (Madrid se encuentra a 39&#176; latitud Norte) ser&aacute; mucho m&aacute;s dif&iacute;cil alcanzar los tiempos de exposici&oacute;n a la luz solar adecuados para sintetizar suficiente vitamina D.</font></p>     <p>&nbsp;</p>     <p><font face="Verdana" size="2"><b>Comentario respecto a los lactantes amamantados</b></font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">Los cambios en los h&aacute;bitos de vida han hecho tambi&eacute;n que las mujeres gestantes y las que est&aacute;n amamantando tengan una exposici&oacute;n muy limitada al sol, por tanto su leche tiene bajo contenido en vitamina D. En 1977 se describi&oacute; que la leche humana, aunque ten&iacute;a poca vitamina D como tal, ten&iacute;a otros metabolitos en cantidades bastante altas, que pod&iacute;an tener efecto similar al de la vitamina D. A partir de ese momento, las recomendaciones de suplementaci&oacute;n para los ni&ntilde;os lactados al pecho fueron m&aacute;s ambiguas y, aunque se ofrec&iacute;a la posibilidad de suplementaci&oacute;n, esta no era obligada. Estudios posteriores mostraron que estos metabolitos que se hab&iacute;an encontrado en la leche de madre no ten&iacute;an pr&aacute;cticamente actividad y que en la mayor&iacute;a de las leches de madre analizadas las cantidades de vitamina D eran muy bajas (en torno a 40 UI/l). Por otro lado, tal como se ha referido anteriormente, siguiendo las recomendaciones actuales en relaci&oacute;n con la exposici&oacute;n solar, los lactantes, sobre todo los m&aacute;s peque&ntilde;os, pr&aacute;cticamente no se exponen al sol, de tal forma que los que est&aacute;n amamantados no consiguen niveles adecuados de vitamina D ni a trav&eacute;s de la lecheni por la exposici&oacute;n solar.</font></p>     <p>&nbsp;</p>     <p><font face="Verdana" size="2"><b>Comentarios sobre ni&ntilde;os y adolescentes</b></font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">Los ni&ntilde;os mayores de dos a&ntilde;os y los adolescentes, si realizaran actividades al aire libre, tendr&iacute;an niveles adecuados de vitamina D. En general, la exposici&oacute;n solar sin protecci&oacute;n, en &eacute;poca c&aacute;lida, de unos 15 minutos al d&iacute;a, entre las 10 y las 15 horas, teniendo el rostro y parte de los brazos al descubierto, ser&iacute;a suficiente para garantizar la s&iacute;ntesis de vitamina D. Actualmente muchos ni&ntilde;os &#8220;y adolescentes hacen vida de interior&#8221; y est&aacute;n muy poco tiempo al aire libre. Si adem&aacute;s, cuando salen lo hacen cubiertos con mucha ropa o con protecci&oacute;n solar, los niveles de vitamina D pueden ser insuficientes. Ya se ha comentado que los aportes de vitamina D a trav&eacute;s de la dieta son muy escasos, y en Espa&ntilde;a est&aacute; muy poco extendido el uso de alimentos suplementados con vitamina D.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font face="Verdana" size="2">Por todo lo anteriormente expuesto, parte de la poblaci&oacute;n infantil presenta una serie de condiciones que la exponen a un riesgo elevado de deficiencia de vitamina D. En la <b><a target="_blank" href="/img/revistas/pap/v16s23/flashes5-tab1.jpg">Tabla 1</a></b> se exponen todas estas situaciones de riesgo.</font></p>     <p>&nbsp;</p>     <p><font face="Verdana" size="2"><b>Rango &oacute;ptimo de vitamina D</b></font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">La 25(OH)D s&eacute;rica es la principal forma de vitamina D circulante y es el mejor indicador nutricional de vitamina D. Su vida media es de dos a tres semanas. Por el contrario, el metabolito 1,25(OH)D no es un buen indicador porque tiene una vida media mucho menor, se encuentra en menores cantidades circulantes y su concentraci&oacute;n puede ser normal o incluso alta en situaci&oacute;n de d&eacute;ficit de vitamina D como consecuencia del hiperparatiroidismo secundario.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">Debido a los diferentes m&eacute;todos de laboratorio utilizados para medir la concentraci&oacute;n de 25(OH)-D, y a las dificultades para establecer los l&iacute;mites de referencia de normalidad para todos los grupos de edad de la poblaci&oacute;n, actualmente no existe consenso con respecto a la concentraci&oacute;n s&eacute;rica que define la insuficiencia de vitamina D para lactantes y ni&ntilde;os.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">La mayor&iacute;a de los autores consideran deficiencia de vitamina D cuando la concentraci&oacute;n de 25(HO)D es menor de 50 nmol/l (&lt;20 ng/ml) y consideran que puede existir cierta insuficiencia de vitamina D cuando la concentraci&oacute;n de 25(HO)D est&aacute; entre 50 y 80 nmol/l (20-30 ng/ml). Estos datos est&aacute;n basados en los niveles circulantes de 25(OH)D a partir de los cuales la concentraci&oacute;n de PTH s&eacute;rica en adultos se estabiliza en forma de meseta, y en los niveles de 25(OH)D que parece que optimizan la absorci&oacute;n del calcio intestinal en mujeres postmenop&aacute;usicas y la densidad mineral &oacute;sea.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">La deficiencia grave y cr&oacute;nica de vitamina D provoca en los ni&ntilde;os anomal&iacute;as &oacute;seas t&iacute;picas del raquitismo, pero probablemente los casos de raquitismo cl&iacute;nico sean la punta del iceberg de una poblaci&oacute;n mayor con deficiencia subcl&iacute;nica de vitamina D. El raquitismo solo se produce si la deficiencia persiste durante muchos meses. De todas formas, en el informe publicado en 2007 &#8220;Effectiveness and safety of vitamin D in relation to bone health&#8221; se concluye que las pruebas en relaci&oacute;n con la enfermedad &oacute;sea y la vitamina D son mucho m&aacute;s consistentes en los adultos y ancianos que en los lactantes, ni&ntilde;os y adolescentes. Adem&aacute;s, insisten en que, como ya se ha referido, se desconoce con exactitud la concentraci&oacute;n de 25(OH)D asociada con raquitismo, en parte por la escasez de estudios y en parte por la poca precisi&oacute;n de las pruebas utilizadas para su determinaci&oacute;n. Sin embargo, una cifra para definir la deficiencia grave, seg&uacute;n el consenso australiano y de Nueva Zelanda de 2006,podr&iacute;a ser &lt;12,5 nmol/l (&lt;5 ng/ml), ya que con esas cifras el 90% de los ni&ntilde;os presentan hipocalcemia y el 70% raquitismo.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">Diversos estudios de distintas partes del mundo muestran que un gran n&uacute;mero de ni&ntilde;os y adolescentes presentan una concentraci&oacute;n s&eacute;rica de 25(HO)D supuestamente insuficiente, sin objetivarse en muchos casos alteraciones esquel&eacute;ticas ni alteraciones en el metabolismo del calcio. Todav&iacute;a queda por determinar con pruebas consistentes qu&eacute; efectos tiene este d&eacute;ficit subcl&iacute;nico, el cual, como se ha comentado previamente, se ha asociado a m&uacute;ltiples patolog&iacute;as cr&oacute;nicas.</font></p>     <p>&nbsp;</p>     <p><font face="Verdana" size="2"><b>Suplementaci&oacute;n con vitamina D</b></font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font face="Verdana" size="2">Las referencias hist&oacute;ricasmostraban c&oacute;mo la dosis de 400 unidades era eficaz para prevenir el raquitismo en ni&ntilde;os lactados al pecho y en poblaci&oacute;n de piel oscura, y con esta dosis se manten&iacute;a niveles de 25(OH)D mayores de 50 nmol/l. Tambi&eacute;n se demostr&oacute; c&oacute;mo con niveles de 25(OH)D menores de 50 nmol/l se produc&iacute;an aumentos de fosfatasa alcalina. En la revisi&oacute;n Cochrane tambi&eacute;n se muestra c&oacute;mo la dosis de 400 UI/d&iacute;a parece eficaz para la prevenci&oacute;n del raquitismo.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">En el a&ntilde;o 2003. la Academia Americana de Pediatr&iacute;a recomendaba una dosis diaria de 200 UI/d&iacute;a de vitamina D para todos los lactantes, ni&ntilde;os y adolescentes (suficiente para mantener niveles de 25(OH)D &gt;27,5 nmol/l); pero en el a&ntilde;o 2008 la nueva dosis recomendada se ha elevado a 400 UI/d&iacute;a, que es la que ha demostrado mantener los niveles de 25(OH)D por encima de 50 nmol/l (concentraci&oacute;n recomendada actualmente).</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">La Sociedad Pedi&aacute;trica de Canad&aacute;, desde el a&ntilde;o 2007, recomienda una dosis de vitamina D de 400 UI/d&iacute;a para todos los ni&ntilde;os durante su primer a&ntilde;o de vida, elevando la dosis a 800 UI/d&iacute;a en invierno en aquellos ni&ntilde;os que vivan en latitudes por encima de 55&#176; y entre la latitud 40 y 55&#176; si presentan alg&uacute;n otro factor de riesgo de d&eacute;ficit de vitamina D. Adem&aacute;s, insisten en la necesidad de nuevos estudios que analicen la dosis de vitamina D en relaci&oacute;n con el peso, dado que los lactantes triplican su peso en el primer a&ntilde;o de vida. Las recomendaciones de Australia y nueva Zelanda, en el a&ntilde;o 2006, tambi&eacute;n indican la profilaxis con vitamina D con 400 UI/d&iacute;a.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">Por todo lo referido anteriormente, parece que la dosis adecuada de profilaxis es 400 UI/d&iacute;a. Los suplementos de vitamina D comercializados pueden estar preparados a partir de vitamina D<sub>2</sub> o D<sub>3</sub>. Hay estudios que demuestran que la vitamina D<sub>3</sub> puede ser de 1,7 hasta 3 veces m&aacute;s potente que la vitamina D<sub>2</sub> en la capacidad de elevar los niveles de 25(OH)D, por lo que son principalmente recomendados los suplementos con vitamina D<sub>3</sub>. Un microgramo de vitamina D equivale a 40 UI.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2"><b>Situaciones especiales</b></font></p>     <blockquote>     <p><font face="Verdana" size="2">&#8226; Los ni&ntilde;os alimentados con f&oacute;rmulas artificiales y que ingieran un litro de leche al d&iacute;a recibir&aacute;n aproximadamente 400 UI/d&iacute;a de vitamina D, ya que esta es la cantidad aproximada de vitamina D por litro que contienen la mayor&iacute;a de las f&oacute;rmulas comercializadas en Espa&ntilde;a (aunque puede variar entre 330 y 960 UI de vitamina D/l). Hay casos descritos de raquitismo en ni&ntilde;os de piel oscura alimentados con f&oacute;rmula artificial pero, aunque no se proporciona informaci&oacute;n sobre la cantidad de leche artificial que tomaban, probablemente no llegara al litro.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">&#8226; En ni&ntilde;os prematuros se ha realizado un ensayo cl&iacute;nico en relaci&oacute;n con la profilaxis con vitamina D. Se ha demostrado que precisan una cantidad de vitamina D desde 200 UI/kg/d&iacute;a hasta un m&aacute;ximo de 400 UI/d&iacute;a.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">&#8226; En ciertas circunstancias, en adolescentes de especial riesgo, puede aconsejarse la ingesta de alimentos suplementados con vitamina D.</font></p> </blockquote>     <p>&nbsp;</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font face="Verdana" size="2"><b>Recomendaciones</b></font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">Aunque hay aspectos todav&iacute;a sin esclarecer, hasta que haya nuevos datos disponibles, parece razonable establecer las siguientes recomendaciones:</font></p>     <blockquote>     <p><font face="Verdana" size="2">&#8226; Los lactantes menores de un a&ntilde;o lactados al pecho deben recibir un suplemento de 400 UI/d&iacute;a de vitamina D, iniciando su administraci&oacute;n durante los primeros d&iacute;as de vida. Estos suplementos se administrar&aacute;n hasta que el ni&ntilde;o ingiera 1 l diario de f&oacute;rmula artificial, ya que todas las f&oacute;rmulas est&aacute;n enriquecidas con vitamina D. (Recomendaci&oacute;n grado B).</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">&#8226; Todos los lactantes menores de un a&ntilde;o alimentados con f&oacute;rmula artificial que ingieren menos de 1 litro diario de f&oacute;rmula, han de recibir un suplemento de vitamina D de 400 UI/d&iacute;a. (Recomendaci&oacute;n grado B).</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">&#8226; A los ni&ntilde;os mayores de un a&ntilde;o o adolescentes, de forma general, se les recomienda para la adecuada producci&oacute;n de vitamina D, la exposici&oacute;n diaria al sol de medio d&iacute;a sin protecci&oacute;n durante 10-15 minutos durante la primavera, el verano y el oto&ntilde;o. En invierno, por encima de 42&#176; de latitud no se producir&aacute; vitamina D. (Recomendaci&oacute;n grado I).</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">&#8226; Los ni&ntilde;os prematuros menores de un a&ntilde;o de edad corregida precisan una ingesta de vitamina D de 200 UI/kg/d&iacute;a hasta un m&aacute;ximo de 400 UI/d&iacute;a. (Recomendaci&oacute;n grado A).</font></p> </blockquote>     <p>&nbsp;</p>     <p><font face="Verdana" size="2"><b>Conflicto de intereses</b></font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">La autora declara no presentar conflictos de intereses en relaci&oacute;n con la preparaci&oacute;n y publicaci&oacute;n de este art&iacute;culo.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>&nbsp;</p>     <p><font face="Verdana" size="2"><b>Abreviaturas: IC 95%:</b> intervalo de confianza del 95% &#8226; <b>RR:</b> riesgo relativo.</font></p>     <p>&nbsp;</p>     <p><font face="Verdana" size="2"><b>Bibliograf&iacute;a recomendada</b></font></p>     <!-- ref --><p><font face="Verdana" size="2">1. Agency for Healthcare Research and Quality U.S. Department of Health and Human Services. University of Ottawa. Evidence-based Practice Center. Effectiveness and safety of vitamin D in relation to bone health. Evidence report/Technology Assessment n.&#186; 158. August 2007 (en l&iacute;nea) (consultado el 11/05/2010). Disponible en: <a target="_blank" href="http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/18088161">http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/18088161</a>.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=4197390&pid=S1139-7632201400020001100001&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>    <!-- ref --><p><font face="Verdana" size="2">2. American Academy of Pediatrics. Committee on Nutrition, Section of Breastfeeding Medicine. Prevention of rickets and vitamin D deficiency: New guidelines for vitamin D intake. Pediatrics. 2003;111:908-10.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=4197392&pid=S1139-7632201400020001100002&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>    <!-- ref --><p><font face="Verdana" size="2">3. American Academy of Pediatrics. Committee on Nutrition, Section of Breastfeeding. Wagner CL, Greer FR. Prevention of rickets and vitamin D deficiency in infants, children and adolscents. Pediatrics. 2008;122:1142-52.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=4197394&pid=S1139-7632201400020001100003&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>    ]]></body>
<body><![CDATA[<!-- ref --><p><font face="Verdana" size="2">4. Holick MF. Sunlight and vitamin D for bone health and prevention of autoimmune diseases, cancers, and cardiovascular disease. Am J Clin Nutr. 2004;80:1678S-88S.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=4197396&pid=S1139-7632201400020001100004&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>    <!-- ref --><p><font face="Verdana" size="2">5. Misra M, Pacaud D, Petryk A, Collett-Solberg PF, Kappy M; Drug and Therapeutics Committee of the Lawson Wilkins Pediatric Endocrine Society. Vitamin D deficiency in children and its management: review of current knowledge and recommendations. Pediatrics. 2008;122:398-417.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=4197398&pid=S1139-7632201400020001100005&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>    <!-- ref --><p><font face="Verdana" size="2">6. Munns C, Zacharin MR, Rodda CP, Batch JA, Morley R, Cranswick NE, <i>et al</i>.; Paediatric Endocrine Group; Paediatric Bone Australasia. Prevention and treatment of infant and childhood vitamin D deficiency in Australia and New Zealand: a consensus statement. Med J Aust. 2006;185:268-72.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=4197400&pid=S1139-7632201400020001100006&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>    <!-- ref --><p><font face="Verdana" size="2">7. Reichrath J. The challenge resulting from positive and negative effects of sunlight: how much solar UV exposure is appropriate to balance between risks of vitamin D deficiency and skin cancer? Prog Biophys Mol Biol. 2006;92:9-16.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=4197402&pid=S1139-7632201400020001100007&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>    <!-- ref --><p><font face="Verdana" size="2">8. Vitamin D supplementation: Recommendations for Canadian mothers and infants. Paediatr Child Health. 2007;12:583-98.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=4197404&pid=S1139-7632201400020001100008&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>    ]]></body>
<body><![CDATA[<!-- ref --><p><font face="Verdana" size="2">9. Wagner CL, Greer FR. Prevention of rickets and vitamin D deficiency in infants, children, and adolescents. Pediatrics. 2008;122:1142-52.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=4197406&pid=S1139-7632201400020001100009&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>    <!-- ref --><p><font face="Verdana" size="2">10. Wagner CL, Taylor SN, Hollis BW. Does vitamin D make the world go 'round'? Breastfeed Med. 2008;3:23.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=4197408&pid=S1139-7632201400020001100010&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>     <p>&nbsp;</p>     <p>&nbsp;</p>     <p><font face="Verdana" size="2"><a href="#top"><img border="0" src="/img/revistas/pap/v16s23/seta.gif" width="15" height="17"></a><a name="bajo"></a><b>Dirección para correspondencia:</b>    <br>Carmen Rosa Pall&aacute;s Alonso:    <br><a href="mailto:kpallas.hdoc@gmail.com">kpallas.hdoc@gmail.com</a></font></p>      ]]></body><back>
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