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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Convergencia Europea en el Grado]]></article-title>
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</front><body><![CDATA[ <p>  <FONT face="Arial" SIZE=4><i>PONENCIA I: Convergencia Europea en el Grado</i>  </FONT></p>  <hr> <FONT FACE="Times,Times New Roman">    <p>    <br> <i>Moderador</i>: Arcadi Gual Sala</p>      <p><font size="4">Jueves 27 de octubre- 09.00 horas    <br> Sal&oacute;n de Actos del Vicerectorado</font></FONT></p>      <p><b>    <br> Presentaci&oacute;n de la Ponencia.</b></p>      <p>Las Facultades de Medicina Espa&ntilde;olas han iniciado un nuevo proceso de reforma curricular en el marco del proceso de implantaci&oacute;n del Espacio Europeo de Educaci&oacute;n Superior. Este proceso hay que considerarlo como una nueva oportunidad y quiz&aacute;s la &uacute;ltima en mucho tiempo para llevar a cabo una reforma en profundidad de nuestros planes de estudios. En enero de 2005, la Sociedad Espa&ntilde;ola de Educaci&oacute;n M&eacute;dica, como sociedad cient&iacute;fica cuya &aacute;rea de conocimiento es la Educaci&oacute;n M&eacute;dica, consider&oacute; la necesidad de hacer p&uacute;blica una serie de recomendaciones t&eacute;cnicas haci&eacute;ndolas llegar a todos los agentes implicados o que deber&iacute;an implicarse en el proceso que son, a su entender, las Facultades de Medicina que ya han iniciado activamente dicho proceso elaborando el Libro Blanco de la Titulaci&oacute;n de Medicina presentado a la ANECA, las Universidades, los Estudiantes, los Profesionales M&eacute;dicos y otros Profesionales Sanitarios, los Colegios Profesionales, las Sociedades Cient&iacute;ficas, el Sistema de Salud, las Consejer&iacute;as de Educaci&oacute;n y de Salud de las CCAA, la Agencia Nacional de Evaluaci&oacute;n de la Calidad (ANECA) y los Ministerios de Educaci&oacute;n y Ciencia y de Sanidad.</p>     <p>Dichas recomendaciones fueron elaboradas por expertos en Educaci&oacute;n M&eacute;dica de nuestro pa&iacute;s, con reconocida experiencia en el campo y con la colaboraci&oacute;n de todas las Sociedades de Educaci&oacute;n M&eacute;dica del Estado, como la propia Sociedad Espa&ntilde;ola de Educaci&oacute;n M&eacute;dica, (SEDEM), l’Associaci&oacute; Catalana d’Educaci&oacute; M&egrave;dica, (ACEM), la Sociedad de Educaci&oacute;n M&eacute;dica de Euskadi (SEMDE) y la Sociedad Aragonesa de Educaci&oacute;n M&eacute;dica, (SADEM) y fueron publicadas en Educaci&oacute;n M&eacute;dica, vol 8 nº1, 2005.</p>     <p>Ante la celebraci&oacute;n del XVII Congreso de la SEDEM en Albacete y el desarrollo en el mismo de una Ponencia sobre la reforma de los estudios de grado de Medicina de la Junta Directiva solicit&oacute; a los diferentes agentes implicados que participaran en la misma y rog&aacute;ndoles que respondieran a un cuestionario que permitiera estructurar mejor la ponencia. A continuaci&oacute;n se transcriben las opiniones de los diferentes agentes sobre los distintos puntos del documento de acuerdo con sus respectivos apartados. </p>      ]]></body>
<body><![CDATA[<p><b>1. Definici&oacute;n del &quot;producto&quot; a formar.</b></p>     <p><b>a) Sociedades Cient&iacute;ficas de Educaci&oacute;n M&eacute;dica (SCEM)</b>: Cada Facultad de Medicina debe formular su misi&oacute;n y objetivos, definiendo el perfil de graduado en Medicina a formar, es decir establecer las caracter&iacute;sticas del &quot;producto&quot;, como marco de referencia. Asimismo se considera que el graduado en Medicina a formar ha de ser competente en el &aacute;mbito b&aacute;sico, con unas bases adecuadas para la posterior formaci&oacute;n en cualquier especialidad m&eacute;dica y de acuerdo con las funciones que los m&eacute;dicos puedan ejercer en el sistema sanitario. </p>     <p><b>b) Conferencia Nacional de Decanos de Facultades de Medicina Espa&ntilde;olas (CND)</b>: El tipo de m&eacute;dico que la sociedad demanda ha de ser definido por el gobierno de la naci&oacute;n, en colaboraci&oacute;n con las instituciones implicadas (Facultades, Organizaciones Profesionales y Cient&iacute;ficas, etc.). En este proceso las facultades de medicina deben jugar un papel relevante. Bajo esta perspectiva el Libro Blanco elaborado por la CND, con respecto a la autonom&iacute;a de cada Universidad, ha establecido dicho perfil. Esencialmente se estar&iacute;a de acuerdo en que el Licenciado en Medicina a formar fuera un profesional competente en el &aacute;mbito b&aacute;sico, con unas bases adecuadas para la posterior formaci&oacute;n en cualquier especialidad m&eacute;dica y de acuerdo con las funciones que los m&eacute;dicos puedan ejercer en el sistema sanitario.</p>     <p><b>c) Asociaci&oacute;n de Redes Docentes y Asesoras (AREDA)</b>: El producto a formar debe ser definido en el nivel de planificaci&oacute;n normativo/pol&iacute;tico en base a las necesidades sociales y sanitarias que tiene un pa&iacute;s o el continente en el que est&aacute; inmerso. Para esta definici&oacute;n deben ser consultados los agentes que intervienen en el proceso, pero el responsable &uacute;ltimo es el que detenta la representaci&oacute;n social. Se debe consultar con las administraciones sanitarias y educativas y con los agentes que proporcionan la formaci&oacute;n (en el que est&aacute;n incluidas las Universidades) as&iacute; como con los agentes sociales. Los proveedores de la formaci&oacute;n deben ser consultados pero no son los responsables &uacute;ltimos ni deben serlo porque en general falta informaci&oacute;n y puede darse un sesgo de opini&oacute;n importante. Sin embargo, las Universidades deben participar de forma destacada en esa definici&oacute;n, aunque probablemente no como elemento determinante.</p>     <p><b>d) Federaci&oacute;n de Asociaciones Cient&iacute;ficas M&eacute;dicas Espa&ntilde;olas (FACME)</b>: El perfil profesional y competencial del alumno de medicina debe ser definido por la administraci&oacute;n sanitaria y educativa. Debe contar con el consenso de los colectivos profesionales (Sociedades Cient&iacute;ficas, Colegios de M&eacute;dicos, etc.), de los agentes sociales (partidos pol&iacute;ticos, sindicatos, colectivos de usuarios, etc.) y con las Facultades de Medicina (FM), como expertas en el tema. </p>     <p><b>e) Organizaci&oacute;n M&eacute;dica Colegial (OMC)</b>: Las Facultades de Medicina deben definir el producto a formar porque poseen el conocimiento y experiencia necesarios. Deben hacerlo de manera compartida con otros agentes sociales y profesionales. El graduado en medicina a formar debiera ser un profesional competente en el &aacute;mbito b&aacute;sico, con unas bases adecuadas para la posterior formaci&oacute;n en cualquier especialidad m&eacute;dica y de acuerdo con las funciones que los m&eacute;dicos puedan ejercer en el sistema sanitario.</p>     <p><b>f) Consejo Estatal de Estudiantes de Medicina (CEEM)</b>: El &quot;producto&quot; debe estar definido, por qui&eacute;n,  es algo m&aacute;s complejo. Las facultades de medicina deben ser uno de los participantes en la definici&oacute;n. Una sociedad cient&iacute;fica con los conocimientos necesarios para realizarlo, los usuarios del sistema de salud, y todos los participantes del proceso de formaci&oacute;n desde el nivel gubernamental hasta los propios estudiantes, pasando por profesores, Universidades y facultades. Igualmente deben participar los organismos que agrupen a los profesionales del sector sanitario. El Licenciado en Medicina deber&iacute;a ser un profesional competente en el &aacute;mbito b&aacute;sico, con unas bases adecuadas para la posterior formaci&oacute;n en cualquier especialidad m&eacute;dica y de acuerdo con las funciones que los m&eacute;dicos puedan ejercer en el sistema sanitario, pero evidentemente para esta formaci&oacute;n b&aacute;sica no deber&iacute;an ser necesarios 6 a&ntilde;os. Se deber&iacute;a acotar el temario a lo que es realmente b&aacute;sico. </p>      <p><b>2. Definici&oacute;n de las competencias</b></p>     <p><b>a) SCEM:</b> Las Facultades de Medicina deben definir las competencias que los estudiantes han de haber adquirido al final de su formaci&oacute;n de pregrado, as&iacute; como los m&eacute;todos para la certificaci&oacute;n de las mismas, de acuerdo con las caracter&iacute;sticas del producto previamente definido. Esta competencias deber&iacute;an incluir el conocimiento y la comprensi&oacute;n de las ciencias b&aacute;sicas, cl&iacute;nicas y sociales y del comportamiento, incluyendo la salud p&uacute;blica, la medicina comunitaria, y la &eacute;tica m&eacute;dica relevantes para la pr&aacute;ctica m&eacute;dica, las actitudes y habilidades cl&iacute;nicas (anamnesis, establecimiento del diagn&oacute;stico, procedimientos pr&aacute;cticos generales, habilidades de comunicaci&oacute;n, tratamiento y prevenci&oacute;n de la enfermedad, promoci&oacute;n de la salud, rehabilitaci&oacute;n, razonamiento cl&iacute;nico y capacidad para resolver problemas) y la habilidad para llevar a cabo un aprendizaje durante toda la vida y un desarrollo profesional continuo adecuado y en cualquier caso deben estar perfectamente interrelacionadas con la formaci&oacute;n postgraduada. </p>     <p>Las competencias deber&iacute;an definirse a dos niveles: Competencias nucleares comunes a todos los m&eacute;dicos sea cual sea la Facultad de Medicina donde se hayan formado:. Deben participar en el proceso de definici&oacute;n de estas competencias generales las Facultades de Medicina, las Administraciones educativas y sanitarias, el Sistema Publico de Salud y la Organizaciones Profesionales. Otras Competencias: las competencias nucleares, cada Facultad debe -de acuerdo con el perfil de licenciado en medicina definido, y de acuerdo con las competencias antes mencionadas-, establecer otras competencias que considere necesarias en la formaci&oacute;n de sus propios estudiantes. </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><b>b) CND:</b> Las competencias deben fijarse por el por el gobierno, con car&aacute;cter general, concret&aacute;ndose por cada facultad, as&iacute; como eligiendo la metodolog&iacute;a docente y definiendo las secuencias de aprendizaje (plan de estudios). En principio se estar&iacute;a de acuerdo en que las competencias se definieran a dos niveles: a) Competencias nucleares comunes a todos los m&eacute;dicos sea cual sea la Facultad de Medicina donde se hayan formado y b) Otras Competencias definidas por cada Facultad, siempre y cuando se tenga una idea muy clara de cuales las competencias comunes y que tiempo nos ocupan. Deber&iacute;an participar en el proceso de definici&oacute;n de estas competencias generales, adem&aacute;s de las Facultades de Medicina, las Administraciones educativas y sanitarias, el Sistema P&uacute;blico de Salud y las Organizaciones Profesionales, la ciudadan&iacute;a. Las competencias definidas por cada facultad deber&iacute;an hacerse en base a las potencialidades de cada centro y el deseo o no de una orientaci&oacute;n curricular espec&iacute;fica.</p>     <p><b>c) AREDA:</b> El grado en medicina debe proporcionar una visi&oacute;n global, pluripotencial, general, lejos de las subespecializaciones y tendente a  las competencias, es  decir a tener un n&uacute;cleo de conocimientos b&aacute;sicos importantes y unas habilidades y actitudes que permitan el aprendizaje continuado no s&oacute;lo durante el postgrado sino durante todo el desarrollo de su profesi&oacute;n. Las competencias de un m&eacute;dico deben ser definidas en el nivel estrat&eacute;gico es decir por las autoridades sanitarias y educativas, que deben consultar a las organizaciones profesionales y a las organizaciones sociales. El c&oacute;mo se adquieren las competencias es lo que deben definir las Facultades. Si las facultades dise&ntilde;an las competencias estar&aacute;n m&aacute;s centradas en ellas mismas y sus recursos que en las necesidades reales y sociales existentes. En definitiva el nivel pol&iacute;tico define el producto, el nivel estrat&eacute;gico las competencias y el nivel t&aacute;ctico y operativo las metodolog&iacute;as. Las competencias nucleares deben ser dise&ntilde;adas en un nivel macro (incluso Europeo) y deben ser iguales para todos. Pueden haber un porcentaje reducido de complementariedad por Facultades siempre que est&aacute;n tengan el objetivo final de enriquecer el producto.</p>     <p>Las competencias definidas deben ser reducidas y deben basarse en criterios de excelencia. Todas deben garantizar el mismo m&iacute;nimo com&uacute;n denominador y solo de forma excepcional y basado en situaciones punteras tanto formativas como investigadoras se deben ofertar nuevas competencias. Estas dar&iacute;an cualidades de excelencia a las Facultades que lo oferten, pero siempre y cuando las comunes est&aacute;n bien garantizados. Deben tenerse en cuenta  las necesidades del producto a formar, en el &aacute;mbito de la zona en donde reside la Facultad.</p>     <p><b>d) FACME:</b> El alumno de medicina debe tener las competencias que mejor den respuesta a las necesidades de salud de la sociedad. Debe ser un profesional preparado en competencias m&eacute;dicas b&aacute;sicas, con una base adecuada para realizar cualquier especialidad m&eacute;dica y acorde con las funciones que los m&eacute;dicos puedan ejercer en el sistema sanitario. Al final del pregrado el alumno debe: tener una visi&oacute;n global de la medicina, transversal, pluripotencial y generalista; adquirir un n&uacute;cleo b&aacute;sico y selecto de conocimientos y habilidades y actitudes; adquirir una competencia b&aacute;sica de &quot;aprender a aprender&quot;, interiorizando la necesidad del autoaprendizaje continuado y la adquisici&oacute;n aut&oacute;noma de competencias. </p>     <p><b>e) OMC:</b> Las Facultades de Medicina deben establecer las competencias finales de sus estudiantes y deber&iacute;an hacerlo a dos niveles: a) Competencias nucleares comunes a todos los m&eacute;dicos sea cual sea la Facultad de Medicina donde se hayan formado y b) Otras Competencias definidas por cada Facultad. En este &uacute;ltimo aspecto las facultades podr&iacute;an ofrecer programas m&aacute;s atractivos en un mercado competitivo. En este proceso de definici&oacute;n deber&iacute;an participar activamente la administraci&oacute;n sanitaria y las organizaciones profesionales; menos activamente los servicios de salud; y muy restrictivamente la ciudadan&iacute;a.</p>     <p><b>f) CEEM:</b> Es indispensable que la educaci&oacute;n se base en el resultado que debe conseguirse, de manera que al final se pueda evaluar si se ha conseguido el objetivo planteado en un principio. Los estudiantes de medicina coincidimos en que la formaci&oacute;n de pre-grado debe ser lo m&aacute;s homog&eacute;nea posible para facilitar la movilidad. Aunque no nos oponemos a que cada facultad tenga un margen para desarrollar sus particularidades. Por tanto el modelo que se propone es bastante sensato, siempre que el porcentaje de homogeneidad sea suficientemente alto.</p>     <p>En el proceso de definici&oacute;n deber&iacute;an participar, adem&aacute;s de las Facultades de Medicina, las Administraciones educativas y sanitarias, el Sistema P&uacute;blico de Salud y las Organizaciones Profesionales, la ciudadan&iacute;a  y sin duda los  estudiantes como parte de las facultades. En resumen, deben participar todos aquellos colectivos que puedan aportar conocimientos desde la experiencia y con conocimiento de causa. Por ello, en caso de que participen representantes de la administraci&oacute;n, es imperativo que dichas personas est&eacute;n vinculadas o relacionadas con las ciencias de la salud.</p>     <p>Las competencias deber&iacute;an definirse en base al conocimiento te&oacute;rico necesario, las actitudes y capacidades necesarias para que el estudiante, al final de su formaci&oacute;n cumpla las expectativas de la sociedad. Esto incluye asistencia, investigaci&oacute;n, docencia, educaci&oacute;n continuada, etc. Por otra parte, algo con sentido es que las competencias cl&iacute;nicas b&aacute;sicas dependan de aquellas patolog&iacute;as m&aacute;s prevalentes que es lo que al final nos encontraremos en la pr&aacute;ctica diaria en un elevado porcentaje. Para los estudiantes resulta absurdo encontrarnos estudiando s&iacute;ndromes rar&iacute;simos de los cuales nuestros profesores no han visto ni un caso en su vida profesional.</p>      <p><b>3. Modelo y estructura curricular</b></p>     <p><b>a) SCEM:</b> Las Facultades de Medicina deben trabajar en un proceso de reforma curricular que conduzca a la elaboraci&oacute;n del plan de estudios basado en las competencias definidas. Por ello, deben elaborar una estrategia que contemple el proceso participativo mediante el cual los agentes implicados, desarrollen e implementen un modelo curricular y unas metodolog&iacute;as de aprendizaje que permitan alcanzar dichas competencias. Los modelos curriculares que se adopten deben:</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>a) Asegurar una preparaci&oacute;n real de los estudiantes para la formaci&oacute;n postgraduada, para la responsabilizaci&oacute;n de su propio proceso de aprendizaje y para un proceso de aprendizaje aut&oacute;nomo de por vida. b) Poner &eacute;nfasis en el desarrollo de las competencias, m&aacute;s que en la mera transmisi&oacute;n de informaci&oacute;n y de conocimientos te&oacute;ricos, adoptando una metodolog&iacute;a que facilite la adquisici&oacute;n de dichas competencias. Contemplar la planificaci&oacute;n de la evaluaci&oacute;n de las competencias inmediatamente despu&eacute;s de definirlas. c) Apostar por una metodolog&iacute;a activa, reduciendo en lo posible el exceso o redundancia de informaci&oacute;n o la informaci&oacute;n irrelevante. Para ello es necesario llevar a cabo una revisi&oacute;n en profundidad de los contenidos actuales. d) Permitir el contacto precoz del estudiante con la realidad m&eacute;dica y favorecer el trabajo en equipo interdisciplinar. e) Apostar por un curr&iacute;culum integrado tanto en forma horizontal como vertical, dado que posee evidentes ventajas sobre uno tradicional basado en disciplinas, y dado que un curr&iacute;culum basado en competencias es por definici&oacute;n un curr&iacute;culum integrado. Para adoptar un curr&iacute;culum es esencial que las directrices generales no establezcan de forma obligatoria la tradicional divisi&oacute;n entre dos ciclos, b&aacute;sico y cl&iacute;nico. </p>     <p>Para conseguir estas recomendaciones, es necesario que las directrices generales que se establezcan, sean flexibles con el fin de cada Facultad pueda seleccionar aquel modelo educacional que considere m&aacute;s adecuado en su contexto, para la consecuci&oacute;n de las competencias en funci&oacute;n de sus peculiaridades y de sus posibilidades. </p>     <p><b>b) CND:</b> El curr&iacute;culum debe estar basado en competencias, si entendemos por competencias el conjunto de conocimientos, habilidades y actitudes que deben poseerse al finalizar el periodo formativo (en la universidad). Las competencias deben desarrollarse en contenidos comunes que afecten a la totalidad de los centros.</p>     <p>Las directrices generales que se establezcan deben ser flexibles con el fin de cada Facultad pueda seleccionar aquel modelo educacional que considere m&aacute;s adecuado en su contexto ya que cada facultad conoce su situaci&oacute;n de partida, sus recursos humanos y de infraestructura, as&iacute; como sus posibilidades de desarrollo. Adem&aacute;s debe considerarse la autonom&iacute;a de cada centro.</p>     <p>Los modelos curriculares y los m&eacute;todos educativos seleccionados deber&iacute;an a) asegurar una preparaci&oacute;n real de los estudiantes para la formaci&oacute;n postgraduada, para la responsabilizaci&oacute;n de su propio proceso de aprendizaje y para un proceso de aprendizaje aut&oacute;nomo de por vida, facilitando el contacto precoz con la realidad m&eacute;dica  y favoreciendo el trabajo en equipo ya que en medicina la formaci&oacute;n postgraduada y continuada es imprescindible.</p>     <p>A&uacute;n reconociendo las ventajas de los curricula integrados, la estructura curricular debe ser competencia de cada facultad. Definidos competencias/contenidos, cada facultad debe establecer su propia estructura curricular. Los necesarios elementos de reconocimiento son precisamente los contenidos.</p>     <p>Si bien consideramos que debe existir flexibilidad respecto a la fijaci&oacute;n de la carga curricular en cr&eacute;ditos de cada unidad del curr&iacute;culum, no debe hacerla cada facultad. En cada centro existen grupos de poder con m&aacute;s o menos influencia. No parece l&oacute;gico que la distribuci&oacute;n de tiempos se realice solo en base a dichas posiciones.</p>     <p><b>c) AREDA:</b> El modelo curricular debe estar orientado a las competencias. Las tendencias actuales nos est&aacute;n llevando a que se ha pasado de un entorno en el que se estudiaba muchos a&ntilde;os para trabajar toda la vida a estudiar toda la vida para trabajar toda la vida. Es importante que el eje pivote sobre &quot;aprender a aprender&quot;. El alt&iacute;simo nivel de conocimientos en la actualidad lleva a la conclusi&oacute;n que no es posible y ni siquiera pertinente intentar transmitir todos los conocimientos sino que se debe transmitir un n&uacute;cleo b&aacute;sico de conocimientos s&oacute;lidos y formar en habilidades y forjar actitudes que permitan el aprendizaje continuo. </p>     <p>Las directrices que se establezcan deben ser flexibles, pero introduciendo de manera generalizada metodolog&iacute;as mucho m&aacute;s activas y centradas en el que aprende. Los comos hasta cierto punto deben ser decididos por las Facultad pero estas tienen la responsabilidad final de garantizar las competencias y por ende un producto final de calidad.</p>     <p>Los modelos curriculares y los m&eacute;todos educativos seleccionados deber&iacute;an asegurar una preparaci&oacute;n real de los estudiantes para la formaci&oacute;n postgraduada, para la responsabilizaci&oacute;n de su propio proceso de aprendizaje y para un proceso de aprendizaje aut&oacute;nomo de por vida, facilitando el contacto precoz con la realidad m&eacute;dica y favoreciendo el trabajo en equipo.  Este axioma se lleva manejando un tiempo pero no se han puesto en marcha las actividades y actuaciones necesarias que lo hagan realidad y as&iacute; estamos formando m&eacute;dicos en las facultades con un alt&iacute;simo nivel de conocimientos pero con escasas habilidades para el aprendizaje continuado y con un sesgo importante (hacia la teor&iacute;a y hacia el hospital) frente a lo que es la realidad m&eacute;dica actual. Casi el 40% de los m&eacute;dicos har&aacute;n Medicina Familiar y actualmente los M&eacute;dicos de Familia representan el 42% de los m&eacute;dicos que trabajan en el Servicio Nacional de Salud, sin embargo las metodolog&iacute;as, los contenidos son, salvo excepciones, desconocidos y lo que es peor minusvalorados por las facultades. Si de verdad se considera que un futuro m&eacute;dico debe tener contacto con la realidad m&eacute;dica, esta formaci&oacute;n no puede no realizarse en el &aacute;mbito d&oacute;nde se producen m&aacute;s de 200 millones de consultas anuales, d&oacute;nde la realidad salud-enfermedad es m&aacute;s evidente, d&oacute;nde las prevalencias de lo atendido se acercan m&aacute;s a a las necesidades reales de la poblaci&oacute;n, d&oacute;nde se aprende a manejar la incertidumbre y sobre todo la relaci&oacute;n cl&iacute;nica basada en la longitudinalidad, d&oacute;nde lo biopsicosocial es la norma y d&oacute;nde la integraci&oacute;n de la prevenci&oacute;n, la curaci&oacute;n, el seguimiento, el cuidado paliativo, el consejo…es la norma.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>El modelo curricular ha de ser  integrado. Tres a&ntilde;os de alejamiento de las personas, con el desarrollo actual de la medicina no es lo m&aacute;s adecuado para una formaci&oacute;n integral e integrada. No debe persistir la divisi&oacute;n b&aacute;sica-cl&iacute;nica porque no es real. Tenemos que ense&ntilde;ar a los futuros m&eacute;dicos a ver a las personas como un todo. Esta separaci&oacute;n ficticia no ayuda en este proceso de integraci&oacute;n. Reitera conceptos pero no integra. Y lo que es peor no garantiza que estos conocimientos se mantengan m&aacute;s tiempo en la cabeza sino que al no estar integrados no se fijan y su probabilidad de ser olvidados es mayor. Adem&aacute;s es absurdo dejar el desarrollo de algunas disciplinas por el m&eacute;todo habitual y otras por m&eacute;todo ABP &oacute; en base a sistemas, etc. </p>     <p>La fijaci&oacute;n de la carga curricular en cr&eacute;ditos de cada unidad del curriculum debe ser hecha por cada facultad pero con unos est&aacute;ndares comunes que han debido ser fijadas por consenso entre todas. Tiene que haber est&aacute;ndares m&iacute;nimos y m&aacute;ximos para una misma competencia, ya que de lo contrario volveremos a centrar la formaci&oacute;n en el profesor y no en el que debe aprender y lo que se debe aprender. </p>     <p><b>d) FACME:</b> Los Planes de Estudios (PE) deben preparar a los alumnos para la formaci&oacute;n postgrado. Para responsabilizarse de su propio aprendizaje, facilitando el contacto precoz con la realidad m&eacute;dica y favoreciendo el trabajo en equipo, considerando la realidad profesional, y dirigida a los valores profesionales y personales y las habilidades pr&aacute;cticas, y en menor medida a memorizar teor&iacute;a. Es preciso hacer una rigurosa selecci&oacute;n de contenidos te&oacute;ricos realmente &uacute;tiles. Las tecnolog&iacute;as de la informaci&oacute;n y la comunicaci&oacute;n hacen cada vez m&aacute;s innecesario la memorizaci&oacute;n de exhaustivos conocimientos, la mayor&iacute;a con fecha de caducidad pr&oacute;xima. Las habilidades cl&iacute;nicas, comunicativas y cient&iacute;ficas adquiridas en la FM persisten casi toda la vida profesional y deben ser el pilar b&aacute;sico de la formaci&oacute;n. Los valores profesionales y las actitudes de tipo profesional, personal, &eacute;tico, cient&iacute;fico son para toda la vida y deben ser el sustrato de toda la formaci&oacute;n &quot;activa&quot;. Los &aacute;mbitos de aprendizaje deben estar en Atenci&oacute;n Hospitalaria y en Atenci&oacute;n Primaria (AP). En AP se conocen m&aacute;s de cerca las necesidades de salud de la poblaci&oacute;n, el manejo de la incertidumbre, la relaci&oacute;n cl&iacute;nica basada en la longitudinalidad, la globalidad, la transversalidad, la pluripotencialidad, la generalidad, lo biopsicosocial, la integraci&oacute;n de la prevenci&oacute;n, la curaci&oacute;n, el seguimiento, el cuidado paliativo, etc.</p>     <p>El Plan de Estudios de Medicina debe ser integrado y de ciclo &uacute;nico. Un PE de ciclo &uacute;nico e integrado facilita el contacto precoz del estudiante con su profesi&oacute;n. Facilita la adquisici&oacute;n de competencias y conocimientos. Los alumnos deben ver a las personas como un todo en el que van integrando sus conocimientos, habilidades y actitudes. </p>     <p><b>e) OMC:</b> El curr&iacute;culum debe estar basado en competencias porque ha de capacitar al estudiante para ejercerlas en el futuro. Los modelos curriculares y los m&eacute;todos educativos seleccionados deber&iacute;an asegurar una preparaci&oacute;n real de los estudiantes para la formaci&oacute;n postgraduada, para la responsabilizaci&oacute;n de su propio proceso de aprendizaje y para un proceso de aprendizaje aut&oacute;nomo de por vida, facilitando el contacto precoz con la realidad m&eacute;dica  y favoreciendo el trabajo en equipo.</p>     <p>Los curricula deben tender a una estructura lo m&aacute;s integrada posible, tanto en forma horizontal como vertical porque con ello se  introduce una mayor racionalidad en los programas formativos. La divisi&oacute;n entre per&iacute;odo b&aacute;sico y cl&iacute;nico debe tender a minimizarse sin que, necesariamente, deba desaparecer del todo.</p>     <p>Las directrices generales que se establezcan deben ser relativamente flexibles ya que hay  garantizar una m&iacute;nima homogeneidad, a&uacute;n aceptando una diversidad competitiva. </p>     <p><b>f) CEEM:</b> El curr&iacute;culum deber&iacute;a estar basado en competencias porque estas garantizan una educaci&oacute;n de calidad que se base en formar personas capaces y no grandes estudiantes que un mes despu&eacute;s del examen no recuerdan nada de la teor&iacute;a que memorizaron.</p>     <p>Las directrices generales que se establezcan deber&iacute;an ser flexibles con el fin de cada Facultad pueda seleccionar aquel modelo educacional que considere m&aacute;s adecuado en su contexto siempre que al final se llegue a la misma meta, es decir, que se consigan las competencias.</p>     <p>El modelo curricular debe ser definido de acuerdo con las posibilidades de cada facultad. Los modelos curriculares y los m&eacute;todos educativos seleccionados deber&iacute;an a) asegurar una preparaci&oacute;n real de los estudiantes para la formaci&oacute;n postgraduada, para la responsabilizaci&oacute;n de su propio proceso de aprendizaje y para un proceso de aprendizaje aut&oacute;nomo de por vida, facilitando el contacto precoz con la realidad m&eacute;dica y favoreciendo el trabajo en equipo. Sin embargo, debe hacerse un gran proceso de mentalizaci&oacute;n tanto de los estudiantes como de los profesores, quienes perder&aacute;n protagonismo porque desempe&ntilde;ar&aacute;n un papel diferente, que no menos importante. </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>El trabajo en equipo es una de las asignaturas pendientes de los egresados de las facultades de medicina. Los estudiantes consideramos que es uno de los puntales del buen funcionamiento del sistema sanitario. Por ejemplo, est&aacute; demostrado que aunque la experiencia de un cirujano es importante, para tener unos buenos resultados en el postoperatorio, lo es mucho m&aacute;s que todo el equipo funcione de una manera coordinada y cohesionada.</p>     <p>Los curr&iacute;cula deben ser integrados porque la integraci&oacute;n adem&aacute;s de facilitar el aprendizaje hace que los conocimientos queden m&aacute;s claros porque no se estudian compartimientos estancos sino que se estudian muchos conceptos relacionados aunque claramente distribu&iacute;dos. En el plano te&oacute;rico lo mejor ser&iacute;a que no existiera la actual divisi&oacute;n b&aacute;sico/clinico pero a efectos acad&eacute;micos es complicado 6 a&ntilde;os de formaci&oacute;n sin divisi&oacute;n, sin contar con la repercusi&oacute;n que ello puede tener esto a nivel europeo si hay pa&iacute;ses que ya han implantado la divisi&oacute;n Ba/Ma en medicina.</p>      <p><b>4. La evaluaci&oacute;n</b></p>     <p><b>a) SCEM:</b> Un curr&iacute;culum basado en competencias exige evaluar dichas competencias. La evaluaci&oacute;n de las competencias debe utilizar instrumentos v&aacute;lidos, fiables y factibles. El dise&ntilde;o que se adopte debe tener en cuenta su aceptabilidad e impacto educativo tanto para los estudiantes como para los profesores. Todos los agentes implicados, tanto docentes como discentes, deben participar activamente en el proceso. Para facilitar la incorporaci&oacute;n de los docentes en el mismo, se deber&iacute;a fomentar la formaci&oacute;n del profesorado en los sistemas de evaluaci&oacute;n en base a competencias.</p>     <p>Por otra parte ser&iacute;a deseable que en el momento de la implantaci&oacute;n de los nuevos planes de estudio las facultades dispusieran de experiencia en la evaluaci&oacute;n de las competencias. Por ello, el proceso de evaluaci&oacute;n de competencias debe iniciarse cuanto antes, y se debe ir implantando en todo el curr&iacute;culum. </p>     <p>El proceso de adquisici&oacute;n y evaluaci&oacute;n de las competencias profesionales t&eacute;cnicas y sociales se ve favorecido por la existencia de laboratorios de habilidades donde los estudiantes adquieren habilidades y destrezas de una forma continua. Por ello, las Facultades deber&iacute;an facilitar la creaci&oacute;n de dichos laboratorios, incrementando su dotaci&oacute;n y mejorando sus prestaciones.</p>     <p>Con independencia de la estrategia de implantaci&oacute;n continuada de aprendizaje y evaluaci&oacute;n de competencias a lo largo de toda la carrera, y como garant&iacute;a ante la sociedad de la adquisici&oacute;n de las competencias, se considera necesario establecer al final del grado, una evaluaci&oacute;n formal, dotada de validez acad&eacute;mica, de las competencias adquiridas. Conjuntamente con otros elementos, esta evaluaci&oacute;n final de las competencias deber&iacute;a ser reconocida tanto por las asociaciones profesionales como por los programas de la formaci&oacute;n postgraduada.</p>     <p><b>b) CND:</b> Respecto a la evaluaci&oacute;n, consideramos que existe ya mucha experiencia en evaluaci&oacute;n de conocimientos pero debe mejorarse la evaluaci&oacute;n de habilidades y actitudes. Respecto a la conveniencia o no de que el proceso de evaluaci&oacute;n de competencias deba iniciarse cuanto antes, y se deba implantar en todo el curr&iacute;culum y de desarrollar experiencias piloto asociadas a los procesos de evaluaci&oacute;n de la calidad de los programas formativos o planes de estudios, dando respuesta a las demandas de las agencias evaluadoras, consideramos que es una pregunta compleja para contestar si o no. Insistimos en que deben evaluarse tambi&eacute;n habilidades y actitudes. Para ello es imprescindible introducir cambios en el sistema MIR (examen). La evaluaci&oacute;n de la calidad es m&aacute;s compleja que la evaluaci&oacute;n de competencias. Requerir&iacute;a un cap&iacute;tulo aparte. Creemos que el proceso de evaluaci&oacute;n debe contemplar la implantaci&oacute;n de m&eacute;todos de evaluaci&oacute;n formativa a lo largo del todo proceso educativo.</p>     <p>Las Facultades deber&iacute;an promover laboratorios de habilidades y de hecho muchas facultades ya disponen de ellos.</p>     <p>Parece conveniente establecer al final o a lo largo de la licenciatura una evaluaci&oacute;n formal de las competencias, dotada de validez acad&eacute;mica  como ahora, para acceder a la formaci&oacute;n especializada. En otro caso cada facultad debe establecer la metodolog&iacute;a de evaluaci&oacute;n. Los t&iacute;tulos universitarios deben ser reconocidos por el pa&iacute;s y en consecuencia por la U.E.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><b>c) AREDA:</b> Las propias Facultades, modernas, investigadoras, actualizadas en contenidos y m&eacute;todos deber&iacute;an de estar liderando procesos de evaluaci&oacute;n formativa y sumativa, como sucede en otros pa&iacute;ses. Los sistemas directos e indirectos de evaluaci&oacute;n de competencias deber&iacute;an ser herramientas de implantaci&oacute;n inmediata. Las ECOEs, los portafolios, los feed-back, las videograbaciones, etc. deber&iacute;an ser herramientas ya de uso cotidiano.  El proceso de evaluaci&oacute;n de competencias deber&iacute;a iniciarse cuanto antes, y se deber&iacute;a implantar en todo el curr&iacute;culum. Ser&iacute;a deseable desarrollar experiencias piloto asociadas a los procesos de evaluaci&oacute;n de la calidad de los programas formativos o planes de estudios, dando respuesta a las demandas de las agencias evaluadoras. El proceso de evaluaci&oacute;n debe contemplar la implantaci&oacute;n de m&eacute;todos de evaluaci&oacute;n formativa a lo largo del todo proceso educativo. Las Facultades y otras instituciones deber&iacute;an promover laboratorios de habilidades, de forma complementaria al laboratorio fundamental que es el aprendizaje de campo con personas tanto en centros de salud como en hospitales. La observaci&oacute;n directa de una actuaci&oacute;n es un m&eacute;todo directo de evaluaci&oacute;n de las competencias. Se estar&iacute;a a favor de implantar al final de la licenciatura, una evaluaci&oacute;n formal, dotada de validez acad&eacute;mica, de las competencias adquiridas y que esta conjuntamente con otros elementos, esta evaluaci&oacute;n final de las competencias deber&iacute;a ser reconocida tanto por las asociaciones profesionales como por los programas de la formaci&oacute;n postgraduada.</p>     <p><b>d) FACME:</b> La evaluaci&oacute;n es el elemento que m&aacute;s condiciona el proceso de aprendizaje. Las FM no pueden continuar siendo academias MIR estatales. Debe desaparecer el curriculum oculto (puntuaci&oacute;n en el MIR) de las FM. Un curr&iacute;culum basado en competencias exige evaluar dichas competencias. La evaluaci&oacute;n de las competencias debe utilizar instrumentos v&aacute;lidos, fiables y factibles. El nuevo MIR tal y c&oacute;mo dice la LOPS debe ser com&uacute;n para todos pero orientado a competencias y con validez final para tomar decisiones sobre orientaci&oacute;n posterior del postgrado. Esta evaluaci&oacute;n final de las competencias deber&iacute;a ser reconocida tanto por las asociaciones profesionales como por los programas de la formaci&oacute;n postgraduada y en este proceso deber&iacute;a haber hubiera una colaboraci&oacute;n estrecha. </p>     <p><b>e) OMC:</b> Dado que el elemento que m&aacute;s condiciona el proceso de aprendizaje es la evaluaci&oacute;n y un curr&iacute;culum basado en competencias exige evaluar dichas competencias ser&iacute;a deseable que en el momento de la implantaci&oacute;n de los nuevos planes de estudio las facultades dispusieran de experiencia en la evaluaci&oacute;n de las competencias. Este proceso de evaluaci&oacute;n de competencias deber&iacute;a iniciarse cuanto antes, y se deber&iacute;a implantar en todo el curr&iacute;culum. Ser&iacute;a deseable desarrollar experiencias piloto asociadas a los procesos de evaluaci&oacute;n de la calidad de los programas formativos o planes de estudios, dando respuesta a las demandas de las agencias evaluadoras.</p>     <p>Se considera necesario establecer al final de la licenciatura, una evaluaci&oacute;n formal, dotada de validez acad&eacute;mica, de las competencias adquiridas aunque no necesariamente debiera circunscribirse al &aacute;mbito acad&eacute;mico, pudiendo participar las organizaciones profesionales (Colegios) en un &uacute;nico proceso de evaluaci&oacute;n o, alternativamente, en un proceso biet&aacute;pico (acad&eacute;mico primero y profesional posteriormente).  La existencia de laboratorios de habilidades favorecen  el proceso de adquisici&oacute;n y evaluaci&oacute;n de las competencias profesionales t&eacute;cnicas y sociales</p>     <p><b>f) CEEM:</b> Los sistemas de evaluaci&oacute;n de las competencias son vitales pero se pueden mejorar, la evaluaci&oacute;n no debe ser algo est&aacute;tico, sino algo din&aacute;mico. Es decir, se puede optar por un modelo de evaluaci&oacute;n que est&eacute; siempre revisando los procesos. Es decir: se planea una actividad, se realiza, se estudia el resultado y se act&uacute;a en funci&oacute;n de ello. (v. Declaraci&oacute;n Quality Assurance Workshop, Copenhaguen. European Medical Students). El proceso de evaluaci&oacute;n de competencias deber&iacute;a implantarse en todo el curr&iacute;culum y si cada actividad desarrollada en la formaci&oacute;n tiene unas competencias asignadas, estas deber&iacute;an ser evaluadas entonces. La evaluaci&oacute;n de las competencias deber&iacute;a ser parte de los procesos de evaluaci&oacute;n de la calidad de la educaci&oacute;n.</p>     <p>Los laboratorios de habilidades son una buena manera de adquirir competencias. Estamos de acuerdo en que deber&iacute;an existir en facultades e instituciones y que se deber&iacute;a sacar el m&aacute;ximo provecho de ellos.</p>     <p>Con independencia de la estrategia de implantaci&oacute;n continuada de aprendizaje y evaluaci&oacute;n de competencias a lo largo de toda la carrera, y como garant&iacute;a ante la sociedad de la adquisici&oacute;n de las competencias, se considera adecuado establecer al final de la licenciatura, una evaluaci&oacute;n formal, dotada de validez acad&eacute;mica, de las competencias adquiridas, pero que no tenga el valor distributivo que tiene la prueba MIR hoy en d&iacute;a. Sencillamente que fuera como un certificado de aptitud. Esta evaluaci&oacute;n final de las competencias deber&iacute;a ser reconocida tanto por las asociaciones profesionales como por los programas de la formaci&oacute;n postgraduada.</p>      <p><b>5. Gesti&oacute;n del programa educativo</b></p>     <p><b>a) SCEM:</b> Dado que la elaboraci&oacute;n de un curr&iacute;culum es un proceso complejo, largo y dif&iacute;cil y que debe estar sometido a continua evaluaci&oacute;n y revisi&oacute;n se recomienda la creaci&oacute;n de comit&eacute;s curriculares, que cuenten con representaci&oacute;n del profesorado, de los estudiantes y de otros agentes implicados en la formaci&oacute;n de postgrado y que se le dote de la suficiente autoridad y capacidad de liderazgo para dirigir el proceso de elaboraci&oacute;n e implementaci&oacute;n del curr&iacute;culum, por encima de los intereses departamentales y personales. Estos comit&eacute;s curriculares deber&iacute;an contar con el asesoramiento de expertos en Educaci&oacute;n M&eacute;dica que contribuir&iacute;a a la profesionalizaci&oacute;n de todo el proceso de dise&ntilde;o y gesti&oacute;n educativa. Lo &oacute;ptimo ser&iacute;a que a medio plazo todas las Facultades de Medicina crearan unidades o departamentos de Educaci&oacute;n Medica.</p>     <p><b>b) CND:</b> A la pregunta de si la autoridad facultativa debe disponer en el proceso de dise&ntilde;o y gesti&oacute;n del curr&iacute;culum del asesoramiento de expertos en Educaci&oacute;n M&eacute;dica y en disponer de Unidades o Departamentos de Educaci&oacute;n M&eacute;dica, habr&iacute;a que establecer que entendemos por autoridades facultativas, ¿los decanos? ¿las Juntas de Facultad? ¿los departamentos? ¿Los Vicerrectores? ¿El Rector? ¿Los Gerentes de Hospital? ¿El sistema sanitario auton&oacute;mico? ¿Las Consejer&iacute;as de Educaci&oacute;n?. Las Unidades de Educaci&oacute;n M&eacute;dica son convenientes, ¿quienes son los expertos?</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><b>c) AREDA:</b> Se da por hecho que alguien que opta por una plaza de docente universitario si tiene un buen curr&iacute;culo investigador sea un buen docente. Puede serlo o no. De la misma manera que un buen cl&iacute;nico puede ser un buen gestor o no. Los departamentos de Educaci&oacute;n M&eacute;dica son fundamentales. Las clases magistrales no son desde luego el &uacute;nico ni siquiera el mejor m&eacute;todo de ense&ntilde;anza. La direcci&oacute;n del autoaprendizaje del alumno, la estancias formativas dirigidas y tutorizadas, los trabajos dirigidos, los talleres son opciones a tener en cuenta junto a las clases y esto precisa metodolog&iacute;as. Incluso hay experiencias universitarias de supresi&oacute;n de las clases tradicionales y su sustituci&oacute;n de clases dadas por alumnos y evaluadas por profesores, lo que facilita la ense&ntilde;anza de estos m&eacute;todos a los alumnos como futuros docentes y formadores. No deber&iacute;a haber en nuestras facultades ning&uacute;n docente que junto a su experiencia investigadora no haya demostrado su competencia docente (que desde luego no es la de dictar clases a un determinado ritmo). Es fundamental que el proceso de dise&ntilde;o, gesti&oacute;n y evaluaci&oacute;n este dirigido por expertos y sometido constantemente a un proceso de evaluaci&oacute;n; para eso hacen falta expertos y departamentos de Educaci&oacute;n M&eacute;dica. </p>     <p><b>d) FACME:</b> Los Departamentos de Educaci&oacute;n M&eacute;dica y los Laboratorios de Habilidades son fundamentales en las FM. Su presencia y apoyo es fundamental para el aprendizaje de campo tanto en hospitales como en centros de salud. Las FM deben potenciar el papel educativo del profesor universitario.</p>     <p><b>e) OMC:</b> Dado que una gran parte del profesorado actual no tiene las capacidades docentes exigibles se cree altamente conveniente que las Facultades de Medicina dispongan de Unidades o Departamentos de Educaci&oacute;n M&eacute;dica en los que se contemple adem&aacute;s la inclusi&oacute;n de los aspectos de Formaci&oacute;n M&eacute;dica Continuada.</p>     <p><b>f) CEEM:</b> Deber&iacute;an existir unidades de Educaci&oacute;n M&eacute;dica que fueran independientes del resto de departamentos para que dispongan de autonom&iacute;a. Adem&aacute;s las decisiones de dicha unidad deber&iacute;an ser vinculantes, porque m&aacute;s all&aacute; de la libertad de c&aacute;tedra debe estar la garant&iacute;a de una educaci&oacute;n de calidad.</p>      <p><b>6. Los recursos humanos y materiales</b></p>     <p><b>a) SCEM:</b> Una reforma comprometida y responsable requiere recursos humanos y materiales. Por ello las Universidades y las autoridades pol&iacute;ticas han de ser conscientes de que han de aplicar los recursos necesarios para llevar a cabo una reforma adecuada, para poder disponer de infraestructuras materiales necesarias y aplicarlos tambi&eacute;n a la formaci&oacute;n del profesorado ya que un proceso de transformaci&oacute;n no es posible sin una formaci&oacute;n adecuada y continua del docente. Es necesario implicar al profesorado en la reforma curricular, para lo cual es necesario el reconocimiento de la funci&oacute;n docente, y el establecimiento de criterios objetivos de evaluaci&oacute;n, asumidos por los interesados y por las autoridades acad&eacute;micas. Para conseguir el necesario desarrollo de la funci&oacute;n docente de la universidad se deben aplicar medidas similares a aquellas que han resultado ser tan efectivas para el desarrollo de la investigaci&oacute;n universitaria. Finalmente se recomienda definir un perfil de competencias profesionales del docente en Ciencias de la Salud.</p>     <p><b>b) CND:</b> Debe valorarse mucho m&aacute;s la capacidad docente en el acceso a las plazas de profesorado. Sin embargo el establecimiento de criterios para dicha valoraci&oacute;n no es f&aacute;cil</p>     <p><b>c) AREDA:</b> Es absolutamente imprescindible definir un perfil de competencias de docente en Ciencias de la Salud. Un docente debe ser bueno en contenidos y en continente es decir debe saber, debe saber ense&ntilde;ar y lo que es m&aacute;s importante debe conseguir que los alumnos aprendan. Es evidente que no todo sanitario tiene capacidad para la Educaci&oacute;n M&eacute;dica, de la misma forma que es evidente que determinadas competencias deben desarrollarse. Para incentivar la funci&oacute;n docente deber&iacute;a dar al docente y a la funci&oacute;n docente reconocimiento, prestigio, apoyo. Romper la anquilosis interna y ciertos reinos de taifas que hay en las Facultades y la endogamia generalizada. Romper din&aacute;micas y modernizar entornos. Debe establecerse la carrera profesional docente dentro de las facultades, basada en criterios docentes y no principalmente investigadores como hasta ahora. Es necesaria la investigaci&oacute;n, pero conviene no confundir la esencia y los objetivos de las instituciones que sirven a la ense&ntilde;anza. Incentivos econ&oacute;micos no consolidados ligados a la consecuci&oacute;n de determinadas competencias profesionales. Tambi&eacute;n incentivos en la carrera profesional. Implicar a los alumnos en el proceso de evaluaci&oacute;n peri&oacute;dica de tales capacidades.</p>     <p><b>d) FACME:</b> Las necesidades de investigaci&oacute;n de la universidad han fagocitado sus obligaciones docentes. Parad&oacute;ji-camente para las plazas de docente universitario se prioriza enormemente el curr&iacute;culo investigador, y s&oacute;lo se valora de manera anecd&oacute;tica sus competencias como docente. Es necesario generar dos perfiles de profesorado universitario el investigador y el docente. Se debe potenciar al profesor experto en docencia, prestigi&aacute;ndolo, apoy&aacute;ndolo, rompiendo inercias y modernizando entornos.</p>     <p><b>e) OMC:</b> Se considera conveniente definir un perfil de competencias profesionales del docente en Ciencias de la Salud al  objeto de mejorar la oferta formativa.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Se proponen dos tipos de medidas para incentivar la mejora de la funci&oacute;n docente del profesorado:</p>     <p>a) Prioritariamente, implantar est&iacute;mulos para fomentar su aceptaci&oacute;n (reconocimiento, salario, ventajas acad&eacute;micas) b)  En menor grado, sanciones para combatir el boicot o rechazo</p>     <p><b>f) CEEM:</b> Consideramos conveniente definir un perfil de competencias profesionales del docente en Ciencias de la Salud. Las medidas que deber&iacute;an adoptarse para incentivar la mejora de la funci&oacute;n docente del profesorado las dejamos para los expertos, pero consideramos que la actividad docente deber&iacute;a estar reconocida al mismo nivel que la investigadora.</p>      ]]></body>
</article>
