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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Los métodos de evaluación de la competencia profesional: la evaluación clínica objetivo estructurada (ECOE)]]></article-title>
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<institution><![CDATA[,Generalitat de Cataluña Institut d´Estudis de la Salut (IES) Unidad de Evaluación de las Competencias Clínicas]]></institution>
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</front><body><![CDATA[ <P>&nbsp;</P>      <P><b><font face="Arial" size="5">Los m&eacute;todos de evaluaci&oacute;n de la competencia profesional:&nbsp;    <br>  la evaluaci&oacute;n cl&iacute;nica objetivo estructurada (ECOE)</font></b></P>      <P><font size="4">Jos&eacute; Mar&iacute;a Mart&iacute;nez Carretero    <br> </font><i>Unidad de Evaluaci&oacute;n de las Competencias Cl&iacute;nicas. Institut d’Estudis de la Salut (IES). Generalitat de Catalu&ntilde;a.</i></P>     <P>&nbsp;</P>     <P>Los sistemas sanitarios, como empresas que prestan servicios a la poblaci&oacute;n, hacen un uso intensivo de recursos humanos altamente cualificados. Si pretendemos que estos servicios sean de calidad, habr&aacute; que asegurar la competencia de los profesionales. La evaluaci&oacute;n de la competencia cl&iacute;nica es, por lo tanto, un objetivo de las instituciones involucradas en la formaci&oacute;n y utilizaci&oacute;n de los profesionales sanitarios.</P>     <P>Desde hace m&aacute;s de tres d&eacute;cadas diversas instituciones est&aacute;n utilizando m&eacute;todos docentes y evaluativos de la pr&aacute;ctica cl&iacute;nica, por lo cual, disponemos en la actualidad de instrumentos v&aacute;lidos, fiables, aceptables tanto para los candidatos como para las instituciones, factibles y cuyo impacto educativo est&aacute; demostrado.</P>     <P>La cultura evaluativa de nuestro pa&iacute;s ha estado basada fundamentalmente en los m&eacute;todos tradicionales y muy pocos expertos se han atrevido a valorar, de forma objetiva, la pr&aacute;ctica cl&iacute;nica. Desde principios de 1994 se vienen realizando proyectos de evaluaci&oacute;n que nos permiten valorar las competencias cl&iacute;nicas a diversos niveles (pregrado, postgrado y en el ejercicio profesional) y de distintos profesionales.</P>     <P>Es necesario considerar la evaluaci&oacute;n como un instrumento diagn&oacute;stico de los d&eacute;ficits competenciales, y por lo tanto &uacute;til para modificar o mejorar la formaci&oacute;n previa y posterior, para la selecci&oacute;n de los profesionales, para la certificaci&oacute;n y recertificaci&oacute;n y para cualquier sistema de incentivaci&oacute;n y promoci&oacute;n profesional (carrera) que se desee dise&ntilde;ar.</P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P>La <i> definici&oacute;n de las competencias</i> de las profesiones es una necesidad obvia, tanto desde el punto de vista de su utilidad docente, de planificaci&oacute;n y gesti&oacute;n de los servicios sanitarios, como de la regulaci&oacute;n del derecho al ejercicio de la profesi&oacute;n. </P>     <P>Se puede definir competencia como un proceso din&aacute;mico y longitudinal en el tiempo, por el cual una persona utiliza los conocimientos, habilidades, actitudes y buen juicio, asociados a su profesi&oacute;n,  con la finalidad de poder desarrollarla de forma eficaz en todas las situaciones que corresponden al campo de su pr&aacute;ctica. Representa, por tanto, un estado de su praxis profesional.</P>     <P>Las competencias de los profesionales, se pueden clasificar en las siguientes: Asistenciales, las de la Medicina Preventiva y Comunitaria, de investigaci&oacute;n y docencia, las habilidades necesarias para relacionarse con otros niveles asistenciales y trabajar en equipo, las &eacute;ticas y deontol&oacute;gicas y las relacionadas con los conocimientos del entorno socio-cultural.</P>     <P>A su vez, las competencias o habilidades asistenciales, se pueden subdividir en: la capacidad para <i> obtener informaci&oacute;n del paciente</i>, mediante la Historia Cl&iacute;nica y la exploraci&oacute;n f&iacute;sica, elaborar un informe cl&iacute;nico y comunicarse eficazmente con el paciente y sus familiares, el <i> conocimiento y comprensi&oacute;n de las patolog&iacute;as</i> (conocimientos biom&eacute;dicos y la interpretaci&oacute;n de pruebas complementarias), el <i> juicio cl&iacute;nico y la capacidad para resolver problemas cl&iacute;nicos</i> (priorizaci&oacute;n de problemas de salud, elaboraci&oacute;n de diagn&oacute;sticos diferenciales y el dise&ntilde;o de planes diagn&oacute;sticos y terap&eacute;uticos), y las <i> habilidades t&eacute;cnicas</i> necesarias para el diagn&oacute;stico y el tratamiento (por ejemplo, ser capaz de tomar la tensi&oacute;n arterial o ser capaz de suturar una herida).</P>     <P>La importancia o el peso relativo de cada una de estas capacidades depender&aacute; obviamente de la profesi&oacute;n sanitaria e incluso de la especializaci&oacute;n de cada profesi&oacute;n. Numerosas instituciones internacionales y actualmente en nuestro pa&iacute;s, relacionadas con la formaci&oacute;n y la gesti&oacute;n de los profesionales sanitarios est&aacute;n definiendo estas competencias.</P>      <P><font face="Arial"><b>M&Eacute;TODOS DE EVALUACI&Oacute;N</b></font></P>     <P>Para evaluar cada una de estas competencias, los instrumentos tienen que ser necesariamente diferentes, dado que no hay ning&uacute;n m&eacute;todo de evaluaci&oacute;n que por si solo pueda proporcionar toda la informaci&oacute;n necesaria para juzgar la competencia de un profesional. Es necesario por tanto, una combinaci&oacute;n de los diferentes m&eacute;todos para evaluar las habilidades cognoscitivas y las complejas habilidades que componen el concepto de competencia profesional.</P>     <P>De acuerdo con la <i> pir&aacute;mide de Miller</i> hay cuatro niveles de formaci&oacute;n por orden de complejidad. En la base de la pir&aacute;mide est&aacute;n los conocimientos que un profesional necesita saber para desarrollar sus tareas profesionales con eficacia, en el nivel superior estar&aacute; la capacidad para saber como utilizar estos conocimientos para analizar e interpretar los datos obtenidos. Esta capacidad se define como competencia. No tan solo es preciso conocer o saber como utilizar sino tambi&eacute;n es necesario demostrar como se utilizan. Es decir, es necesario conocer la actuaci&oacute;n de un profesional frente a una situaci&oacute;n cl&iacute;nica espec&iacute;fica. Finalmente, no obstante, es preciso conocer lo que un profesional hace realmente en su pr&aacute;ctica laboral. (<a href="#f1">Figura 1</a>)</P>      <P align="center"><a name="f1"><img border="0" src="/img/revistas/edu/v8s2/image211.jpg" width="546" height="412"></a></P>      <P>&nbsp;</P>  <B>    ]]></body>
<body><![CDATA[<P>M&eacute;todos para evaluar los conocimientos</P> </B>    <P>Las preguntas escritas y especialmente las preguntas de elecci&oacute;n m&uacute;ltiple, han sido las m&aacute;s empleadas porque son m&aacute;s validas, fiables y f&aacute;ciles de elaborar, que otros m&eacute;todos y pueden proporcionar un amplio abanico de informaci&oacute;n, sobre las habilidades cognoscitivas, incluidas las habilidades para interpretar pruebas complementarias.</P>  <B>    <P>M&eacute;todos para evaluar la competencia</P> </B>    <P>Los m&eacute;todos empleados para evaluar competencia incluyen los cl&aacute;sicos ex&aacute;menes orales y las pruebas escritas cortas o largas. Con estos m&eacute;todos se puede evaluar la capacidad te&oacute;rica para resolver problemas cl&iacute;nicos de los pacientes, as&iacute;, la simulaci&oacute;n escrita de un caso cl&iacute;nico es un buen instrumento para evaluar esta habilidad.</P>  <B>    <P>M&eacute;todos para evaluar la actuaci&oacute;n</P> </B>    <P>Los m&eacute;todos utilizados para evaluar este nivel de la pir&aacute;mide de Miller, se basan fundamentalmente en las simulaciones, que intentan reproducir situaciones similares de la vida real en condiciones estandarizadas, que permiten que los observadores puedan analizar las actuaciones espec&iacute;ficas que se pretenden evaluar.</P>     <P>Estos m&eacute;todos incluyen, las simulaciones por ordenador y los enfermos simulados estandarizados. El paciente simulado estandarizado constituye uno de los instrumentos educativos y evaluativos m&aacute;s importantes para garantizar que se dispone de las competencias cl&iacute;nicas necesarias en el encuentro m&eacute;dico-paciente. Los pacientes simulados son individuos especialmente entrenados para cumplir dos funciones: representar una situaci&oacute;n cl&iacute;nica determinada de acuerdo a una patolog&iacute;a previamente establecida y evaluar la capacidad del profesional en la obtenci&oacute;n de una anamnesis adecuada, en la exploraci&oacute;n f&iacute;sica y en los patrones de comunicaci&oacute;n con el paciente. Dado que todos estos pacientes son entrenados, se comportan, responden y eval&uacute;an de una manera uniforme con todos los evaluados, se les considera estandarizados.</P>     <P>A pesar de la importancia y utilidad del paciente simulado estandarizado, con prop&oacute;sitos ya sea docentes o evaluativos de unas &aacute;reas espec&iacute;ficas de competencias cl&iacute;nicas, es imprescindible la combinaci&oacute;n con otros instrumentos que nos permitan evaluar otras competencias cl&iacute;nicas.</P>     <P>Una menci&oacute;n especial merece la prueba conocida como OSCE (<i>Objective Structured Clinical Examination</i>) o <i> Evaluaci&oacute;n Cl&iacute;nica Objetiva y Estructurada</i> (ECOE).</P>     <P>La ECOE es un formato de prueba en el que se pueden incluir diferentes m&eacute;todos evaluativos. El formato b&aacute;sico consiste en que los candidatos roten por un circuito de estaciones secuenciales en el que se les solicita que realicen una variedad de diferentes habilidades. En muchas de estas estaciones se utilizan Pacientes Simulados estandarizados, casos por ordenador, maniqu&iacute;es, pruebas complementarias (ECG, RX, anal&iacute;tica, etc), preguntas de respuesta m&uacute;ltiple o corta relacionadas con los casos, entre otras. (Figuras <a href="#f2"> 2</a> y <a href="#f3">3</a>).</P>      ]]></body>
<body><![CDATA[<P align="center"><a name="f2"><img border="0" src="/img/revistas/edu/v8s2/image212.jpg" width="426" height="319"></a>    <br> <font size="2">Fig. 2</font></P>      <P align="center"><a name="f3"><IMG src="/img/revistas/edu/v8s2/image213.jpg" WIDTH=251 HEIGHT=335></a>    <br> <font size="2">Fig. 3</font></P>  <FONT SIZE=2>      <P>&nbsp;</P> </FONT>    <P>Para que la ECOE sea v&aacute;lida y fiable debe reunir, de acuerdo con la literatura cient&iacute;fica, una serie de condiciones o caracter&iacute;sticas: La duraci&oacute;n debe ser entre 3 y 4 horas, tener 8 o m&aacute;s pacientes simulados, cada estaci&oacute;n debe durar 10 minutos, tener un m&aacute;ximo de 30 &iacute;tems de evaluaci&oacute;n por caso, no m&aacute;s de 20 candidatos a evaluar en cada sesi&oacute;n y  combinar, de acuerdo con las competencias a evaluar, varios instrumentos evaluativos como los mencionados, entre otras.  </P>  <B>    <P>M&eacute;todos para evaluar la pr&aacute;ctica profesional</P> </B>    <P>Es obvio que este nivel de evaluaci&oacute;n es el m&aacute;s importante y completo, ya que nos proporciona informaci&oacute;n sobre lo que el profesional realmente hace en su pr&aacute;ctica profesional. No obstante, es preciso se&ntilde;alar, que desde el punto de vista metodol&oacute;gico es el m&aacute;s dif&iacute;cil ya que intervienen no solamente problemas t&eacute;cnicos (de factibilidad y fiabilidad) sino tambi&eacute;n otros factores no relacionados con lo que el profesional es capaz de hacer y que pueden modificar su pr&aacute;ctica, como por ejemplo, el tipo de organizaci&oacute;n de la instituci&oacute;n en la que trabaja, los recursos disponibles, la competencia de otros profesionales que intervienen en la pr&aacute;ctica que se pretende evaluar, la masificaci&oacute;n asistencial y la motivaci&oacute;n del propio profesional, entre otras.</P>     <P>A pesar de todo, existen instrumentos que pretenden evaluar este nivel y nos pueden dar informaci&oacute;n bastante relevante de la pr&aacute;ctica real del profesional como: las escalas de evaluaci&oacute;n global, la revisi&oacute;n de las historias cl&iacute;nicas (audit), la revisi&oacute;n de las decisiones cl&iacute;nicas (chart stimulated recall), las observaciones de la pr&aacute;ctica por colegas o mediante videos, las encuestas de satisfacci&oacute;n de enfermos y familiares, cuadernos de autoaprendizaje o portafolio, la opini&oacute;n de otros miembros del equipo, los indicadores de problemas en la pr&aacute;ctica, o la calidad de las prescripciones terap&eacute;uticas, entre otras.</P>  <B>    <P>La valoraci&oacute;n formativa</P> </B>    ]]></body>
<body><![CDATA[<P>Los m&eacute;todos antes se&ntilde;alados pueden ser utilizados como instrumentos de evaluaci&oacute;n del progreso competencial durante el proceso de formaci&oacute;n con fines fundamentalmente formativos y no exclusivamente sumativos tanto en el pregrado como en el postgrado. La informaci&oacute;n obtenida, a nivel individual o grupal, permite mejorar y adaptar los m&eacute;todos de aprendizaje as&iacute; como los contenidos al progreso de los estudiantes. La valoraci&oacute;n formativa es un instrumento imprescindible en las entrevistas tutor-estudiante/residente (feed back) de la formaci&oacute;n basada en la tutorizaci&oacute;n activa continua.</P>      <P><font face="Arial"><b>NIVELES DE EVALUACI&Oacute;N</b></font></P>     <P>Al menos se pueden distinguir tres niveles diferentes de evaluaci&oacute;n en el <i> desarrollo profesional continuo individual</i>: Al final de la formaci&oacute;n pregraduada, al finalizar la formaci&oacute;n postgraduada con prop&oacute;sitos de certificaci&oacute;n de la especialidad y durante el trabajo independiente de los profesionales con el prop&oacute;sito de recertificaci&oacute;n y carrera profesional. (<a href="/img/revistas/edu/v8s2/image214.gif" target="_blank">Figura 4</a>)</P>      <P>Ser&aacute; necesario por tanto dirigir  acciones evaluadoras a estos tres niveles, que ser&aacute;n necesariamente diferentes, no tan solo en cuanto a contenidos sino a los m&eacute;todos a utilizar. Adem&aacute;s, ser&aacute; necesario utilizar los m&eacute;todos de evaluaci&oacute;n objetiva para la selecci&oacute;n de los profesionales para adecuarlos a sus lugares de trabajo.</P>     <P>Por lo que respecta a las instituciones responsables que tendr&iacute;an que utilizar los m&eacute;todos de evaluaci&oacute;n en los niveles antes mencionados tendr&iacute;an, a nuestro entender, de ser en el pregrado, las Facultades de Medicina y Escuelas Universitarias de Enfermer&iacute;a conjuntamente con los colegios profesionales, que son los organismos responsables de garantizar a la sociedad la competencia de sus profesionales. En el nivel de especializaci&oacute;n ser&iacute;an las sociedades cient&iacute;ficas como organismos que agrupan a los diferentes  especialistas. En la selecci&oacute;n de los profesionales, de acuerdo con las necesidades explicitadas por la definici&oacute;n de las competencias para un lugar de trabajo determinado, los centros sanitarios (proveedores sanitarios). Finalmente, la recertificaci&oacute;n ser&iacute;a responsabilidad de las sociedades cient&iacute;ficas y/o de los colegios profesionales y la carrera profesional o sistema de incentivaci&oacute;n y promoci&oacute;n profesional corresponder&iacute;a a cada centro sanitario donde el profesional ejerce.</P>     <P>En un pa&iacute;s como el nuestro, en el cual no hay tradici&oacute;n de evaluaci&oacute;n de los profesionales al finalizar la formaci&oacute;n postgraduada (certificaci&oacute;n de la especializaci&oacute;n) y/o durante el ejercicio profesional (recertificaci&oacute;n), con frecuencia se confunden, los objetivos, contenidos y m&eacute;todos de evaluaci&oacute;n de estos con los de un sistema de desarrollo profesional.</P>     <P>De acuerdo con las experiencias internacionales, a menudo representada por los pa&iacute;ses anglosajones (USA, Australia y Canad&aacute;), la certificaci&oacute;n  es necesario entenderla como la evaluaci&oacute;n que se realiza al finalizar una formaci&oacute;n especializada, con el objetivo de garantizar que se han adquirido aquellos conocimientos, habilidades y actitudes que conforman la especialidad. Se trata por tanto de evaluar un abanico amplio de competencias de la especialidad y los m&eacute;todos de evaluaci&oacute;n, cada vez m&aacute;s, se basan en simulaciones tipo OSCE. Las instituciones responsables de garantizar estas competencias son las sociedades cient&iacute;ficas (Boards).</P>     <P>Sobre la <i> recertificaci&oacute;n</i>, se tratar&iacute;a de evaluar las competencias comunes a todos los profesionales de una especialidad determinada, independientemente de la subespecialidad o experteza que  est&eacute; desarrollando actualmente, se le evaluar&iacute;a peri&oacute;dicamente sobre las competencias "nucleares" de la especialidad. Los instrumentos de evaluaci&oacute;n empleados conjugan las baremaciones de actividades formativas, las evaluaciones tipo OSCE y otros m&eacute;todos de evaluaci&oacute;n de la pr&aacute;ctica real.</P>     <P>Por tanto, el concepto de carrera / promoci&oacute;n-desarrollo profesional no est&aacute; relacionado ni con la certificaci&oacute;n ni con la recertificaci&oacute;n profesional. En todo caso, estas &uacute;ltimas serian requisitos previos a partir de los cuales seria preciso evaluar la experteza y/o el <i> cumplimiento de los objetivos asistenciales</i> que constituyen el contenido de cualquier sistema de desarrollo profesional.</P>     <P>Cualquier sistema de incentivaci&oacute;n y promoci&oacute;n profesional ha de contemplar estos contenidos y los m&eacute;todos de evaluaci&oacute;n se deben basar en las tareas reales de los profesionales. </P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P>En las dos &uacute;ltimas conferencias de Educaci&oacute;n M&eacute;dica, la 11th International Ottawa Conference on Medical Education (Barcelona 6-8 de Julio de 2004) y en el Congreso de la AMEE (Association for Medical Education in Europe, Edimburgo 5-8 de Septiembre de 2004) se han tratado ampliamente los aspectos conceptuales, los m&eacute;todos e instrumentos para la evaluaci&oacute;n del desarrollo profesional continuado individual.</P>      <P><b><font face="Arial">EXPERIENCIAS EN CATALU&Ntilde;A SOBRE EVALUACI&Oacute;N DE LA COMPETENCIA</font></b></P>     <P>En Catalu&ntilde;a, el Institut d’Estudis de la Salut inici&oacute; en 1994, de acuerdo con estas directrices y orientaciones internacionales, diferentes proyectos de evaluaci&oacute;n al final de la formaci&oacute;n de pregrado de m&eacute;dicos y enfermeras, en el postgrado con la valoraci&oacute;n formativa de los residentes de la especialidad de Medicina familiar y comunitaria, para la certificaci&oacute;n profesional con diversas sociedades cient&iacute;ficas y colabor&oacute; en la elaboraci&oacute;n de un documento, finalizado en 1997, sobre las bases conceptuales para un sistema de incentivaci&oacute;n y promoci&oacute;n profesional que ha servido de gu&iacute;a para los convenios y acuerdos de las mesas de negociaci&oacute;n de las patronales sanitarias y los sindicatos (Convenio de la Red Hospitalaria de utilizaci&oacute;n p&uacute;blica. RHUP 2001-2004 y Acuerdo de la mesa sectorial del Instituto Catal&aacute;n de la Salud. ICS 2002-2006). (<a href="/img/revistas/edu/v8s2/image215.gif" target="_blank">Figura 5</a>)</P>      <P>El Libro Blanco de las profesiones sanitarias de Catalu&ntilde;a, publicado el a&ntilde;o pasado, contempla muchos de los aspectos b&aacute;sicos mencionados sobre el desarrollo profesional continuo individual  y ahora se est&aacute; procediendo al desarrollo operativo con diferentes grupos de trabajo, uno de ellos vinculado espec&iacute;ficamente a la evaluaci&oacute;n y reconocimiento profesional.</P>     <P> Cabe se&ntilde;alar que, a partir de 1998 estos proyectos evaluativos adoptaron el formato evaluativo tipo ECOE (Evaluaci&oacute;n Cl&iacute;nica Objetiva y Estructurada), que permit&iacute;a explorar todas las Competencias Cl&iacute;nicas.</P>     ]]></body>
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