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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Retos del Desarrollo Profesional Continuado y la Regulación de la Profesión Médica]]></article-title>
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</front><body><![CDATA[ <P align="right"><font face="Verdana" size="2"><b>III SESIÓN: RETOS DEL DESARROLLO PROFESIONAL CONTINUADO Y DE LA REGULACIÓN DE LA PROFESIÓN</b></font></P>      <P>&nbsp;</P>      <P><font face="Verdana" size="4"><b>Retos del Desarrollo Profesional Continuado y la Regulaci&oacute;n de la Profesi&oacute;n M&eacute;dica</b></font></P>      <P>&nbsp;</P>      <P>&nbsp;</P>      <P><font face="Verdana" size="2"><b>Miquel Bruguera Cortada<SUP>1, 2</SUP> i Arcadi Gual Sala<SUP>2, 3</SUP></b></font></P>      <P><font face="Verdana" size="2">1 Presidente del COMB    <br> 2 Profesor de la Facultad de Medicina de la Universidad de Barcelona    <br> 3 Director de la Fundaci&oacute;n Educaci&oacute;n M&eacute;dica</font></P>     <P>&nbsp;</P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P>&nbsp;</P>     <P><FONT SIZE=2><font face="Verdana" size="2">Para acercarnos a un proceso complejo como es la regulaci&oacute;n de la profesi&oacute;n m&eacute;dica debemos profundizar en los elementos que lo sustentan. Consideraremos a continuaci&oacute;n el proceso del Desarrollo Profesional Continuo (DPC) sobre el que se asienta buena parte de los procesos reguladores y que sin lugar a dudas es un elemento distintivo de la profesi&oacute;n y del mismo desgajaremos aspectos parciales o complementarios como es la formaci&oacute;n m&eacute;dica continuada (FMC). Sin embargo, no consideraremos los elementos legales y jur&iacute;dicos del proceso, tambi&eacute;n importantes, pero propios de otro contexto. Por otro lado, al constatar una notable confusi&oacute;n en la terminolog&iacute;a relacionada con la FMC, el DPC y los diferentes procesos de validaci&oacute;n, se adjunta un glosario de definiciones que sirve, por lo menos, para enmarcar los conceptos sobre los que se refiere este art&iacute;culo. El cuerpo del trabajo expone, adem&aacute;s del concepto del DPC, los avances que representa la LOPS en los diferentes procesos de validaci&oacute;n profesional, la problem&aacute;tica de la regulaci&oacute;n de la profesi&oacute;n en Espa&ntilde;a y lo que el DPC puede aportar a los procesos de re-colegiaci&oacute;n (re-licencia) y re-certificaci&oacute;n exponentes ambos de la regulaci&oacute;n de la profesi&oacute;n m&eacute;dica.</font> </FONT></P>     <P>&nbsp;</P>     <P><b><font face="Verdana">1. El Desarrollo Continuo (DPC)  y la Formaci&oacute;n M&eacute;dica Continuada (FMC)</font></b></P> <FONT SIZE=2>     <P><font face="Verdana" size="2">El DPC es el proceso mediante el cual un profesional adquiere, mantiene y mejora sus conocimientos, habilidades y actitudes y le permite continuar su ejercicio profesional de forma competente, esto es, con la calidad exigida por la propia profesi&oacute;n, las organizaciones profesionales y el sistema sanitario, pero sobre todo por la sociedad (<a href="#t1">Tabla 1</a>). El DPC incluye todas las actividades que los m&eacute;dicos llevan a cabo, formal o informalmente, y a diferencia de la Formaci&oacute;n M&eacute;dica Continuada (FMC) que se &quot;<i>hace</i>&quot; el DPC se &quot;<i>suscribe</i>&quot; y representa un compromiso entre el propio profesional y la sociedad.</font></P>      <P align="center"><font face="Verdana" size="2"><a name="t1"><IMG src="/img/revistas/edu/v9n4a/image290.jpg" width=600 height=156></a></font></P>      <P>&nbsp;</P>      <P><font face="Verdana" size="2">Este proceso, cuyo origen lo podemos encontrar en el Juramento Hipocr&aacute;tico, se ha mantenido desde siempre y en la actualidad se basa fundamentalmente en los principios deontol&oacute;gicos de la profesi&oacute;n. En cualquier caso, es dif&iacute;cil separar la &eacute;tica individual de estos principios definidos por la profesi&oacute;n m&eacute;dica. Precisamente es necesario invocar los principios &eacute;ticos para afirmar con rotundidad que el primer responsable del DPC es el propio profesional. La formaci&oacute;n m&eacute;dica continuada (FMC), pero tambi&eacute;n los dem&aacute;s componentes del DPC, aportan nuevos conocimientos y nuevas habilidades a los profesionales. En ocasiones la FMC simplemente consolida los conocimientos o afianza los valores pero en cualquier caso la consecuencia que se espera del m&eacute;dico que mantiene una progresi&oacute;n en los niveles de DPC es la modificaci&oacute;n de la conducta profesional en el desempe&ntilde;o diario de la profesi&oacute;n.</font></P>     <P><font face="Verdana" size="2">Los cambios sociales han introducido nuevas exigencias en los principios &eacute;ticos de las profesiones en general y muy en particular en las profesiones sanitarias y la medicina. Una de las nuevas exigencias es el compromiso de rendir cuentas, la <i>accountability</i>. Siguiendo esta v&iacute;a conceptual que garantiza al ciudadano la mejor atenci&oacute;n sanitaria en cada momento, es pertinente que la actualizaci&oacute;n de conocimientos y habilidades, su DPC, sea un proceso debidamente validado o contrastado, o si lo prefieren que sea un proceso acreditado. Esta acreditaci&oacute;n debe ser vivida por el m&eacute;dico, no como una dificultad que debe superar, sino, antes al contrario, como una ayuda que le proporciona seguridad y confianza ante la sociedad para desempe&ntilde;ar su trabajo. El problema surge en que los resultados educativos del DPC no siempre son tangibles y en cualquier caso siempre son dif&iacute;ciles de medir.</font></P>     <P><font face="Verdana" size="2">No puede ser que un esfuerzo permanente no sea reconocido. La contrapartida que ha de obtener el m&eacute;dico al someter este proceso (<i>su vida profesional</i>) a una acreditaci&oacute;n ha de ser el reconocimiento tanto de la sociedad como de las instituciones. Este reconocimiento, que en primer t&eacute;rmino no ha de ser una contraprestaci&oacute;n econ&oacute;mica como en la carrera profesional (CP), ha de estar relacionado con un mayor prestigio frente a la sociedad. Adem&aacute;s, en el seno de las organizaciones, un mayor nivel de DPC debe ir asociado a tareas o puestos de trabajo m&aacute;s complejos, adecuados al mayor nivel competencial en las diferentes funciones de asistencia, docencia, investigaci&oacute;n y gesti&oacute;n. Todo este proceso de actualizaci&oacute;n voluntaria, mejor competencia, reconocimiento, y motivaci&oacute;n cierra un c&iacute;rculo que es en si mismo el DPC (<a href="#f1">Figura 1</a>).</font></P>      ]]></body>
<body><![CDATA[<P align="center"><font face="Verdana" size="2"><a name="f1"><IMG src="/img/revistas/edu/v9n4a/image291.jpg" width=600 height=548></a></font></P>      <P>&nbsp;</P>      <P><font face="Verdana" size="2">La responsabilidad de dar el cr&eacute;dito al ciudadano sobre la calidad del sistema sanitario, p&uacute;blico o privado, compete a la administraci&oacute;n sanitaria. La tarea de asegurar que todos y cada uno de los profesionales mantienen su DPC individualmente y por tanto su competencia profesional en los niveles exigibles, es compleja y costosa, y por ello la administraci&oacute;n deleg&oacute; esta funci&oacute;n en las organizaciones profesionales, fundamentalmente los colegios, que en cumplimiento del mandato que recibieron de la administraci&oacute;n se convirtieron en los responsables y garantes de mantener a sus miembros actualizados de los avances de la profesi&oacute;n as&iacute; como de mantener los registros pertinentes. ¿No es eso otra cosa que mantener el DPC de los profesionales?</font></P>     <P><font face="Verdana" size="2">Para las profesiones sanitarias el DPC individual se ha de basar en el desarrollo de cuatro elementos o facetas que en diferente proporci&oacute;n constituyen la actividad profesional. Estos elementos son la actividad asistencial propia del m&eacute;dico en su especialidad, la actividad docente inherente en todo profesional, la actividad investigadora m&aacute;s o menos desarrollada seg&uacute;n el lugar y el momento de donde se encuentre el profesional y finalmente la actividad de gesti&oacute;n que en alguna medida va siempre asociada a la propia actividad asistencial. Estos cuatro elementos o facetas no han de tomarse aislados e independientes sino que cada uno ha de estimular la mejora de los otros y por tanto han de balancearse y complementarse. Es comprensible que el valor espec&iacute;fico de cada una de estas cuatro facetas profesionales no ser&aacute; constante a lo largo del desarrollo profesional de modo que seg&uacute;n el momento de la vida de un profesional cada una de estas facetas adquirir&aacute; un mayor o menor peso o relevancia.</font></P>     <P><font face="Verdana" size="2">A&uacute;n es frecuente confundir la Formaci&oacute;n M&eacute;dica Continuada (FMC) con el DPC. La FMC agrupa todas las &quot;<i>actividades</i>&quot; de formaci&oacute;n que un profesional realiza a lo largo de su vida una vez obtenida la titulaci&oacute;n b&aacute;sica y la de la especialidad para mantener y mejorar su competencia profesional, para adaptarse a las nuevas demandas asistenciales y requerimientos asistenciales que se generan por la evoluci&oacute;n del sistema sanitario en particular y de la sociedad en general. La LOPS conceptualiza a la FMC como un derecho y un deber de todos los profesionales sanitarios.</font></P>     <P><font face="Verdana" size="2">La acreditaci&oacute;n de la FMC debe diferenciarse claramente de la evaluaci&oacute;n de la competencia, ya que ambos tienen fines diferentes. La evaluaci&oacute;n de la competencia pretende valorar la competencia profesional con diversos procedimientos espec&iacute;ficos mientras que la acreditaci&oacute;n de la FMC pretende introducir elementos de diferenciaci&oacute;n entre diferentes actividades de formaci&oacute;n, sobre la base de su calidad formativa, con objeto de que el participante pueda escoger qu&eacute; actividades le interesan para su DPC y as&iacute; ir acumulando en su curr&iacute;culo un n&uacute;mero determinado de cr&eacute;ditos que reflejen de forma general su esfuerzo en mantener conocimientos, habilidades y actitudes y de forma m&aacute;s concreta su competencia profesional. As&iacute; pues, la acreditaci&oacute;n de actividades de FMC se orienta principalmente al establecimiento de criterios diferenciales de calidad de dichas actividades, con objeto de mejorar la oferta formativa y de facilitar su selecci&oacute;n por parte del m&eacute;dico. Consecuentemente sirve para valorar el esfuerzo individual en el mantenimiento de la competencia.</font> </P>     <P><font face="Verdana" size="2">Es necesario deslindar el concepto de DPC del concepto de carrera profesional (CP). Este &uacute;ltimo es un concepto m&aacute;s restringido que el de DPC, concierne a la organizaci&oacute;n empleadora o patronal y supone generalmente alg&uacute;n tipo de contraprestaci&oacute;n econ&oacute;mica. La CP es la trayectoria que sigue una persona a lo largo del ejercicio de su profesi&oacute;n en un &quot;<i>contexto laboral</i>&quot; determinado mejorando su nivel de competencia, mediante la experiencia, formaci&oacute;n y actividades cient&iacute;ficas. La aplicaci&oacute;n de este concepto en el desarrollo de la actividad y el cumplimiento de los objetivos de la organizaci&oacute;n ha de comportar un reconocimiento y recompensa por parte de la instituci&oacute;n para la que trabaja. Si bien en muchos casos el DPC y la CP siguen caminos paralelos no es forzoso que sea as&iacute;. De la misma manera que el concepto de DPC est&aacute; ligado al individuo, al profesional, el concepto de CP est&aacute; ligado a la organizaci&oacute;n o la empresa.</font></P>     <P><font face="Verdana" size="2">El art&iacute;culo 39 de la LOPS versa sobre la <i> Homologaci&oacute;n del reconocimiento del desarrollo profesional</i> y establece las estructuras y los principios que han de permitir mantener la cohesi&oacute;n del sistema de formaci&oacute;n de los profesionales de la salud. Para ello se establecer&aacute;n los principios y criterios para la homologaci&oacute;n del reconocimiento del desarrollo profesional en todo el Sistema Nacional de Salud. Ser&iacute;a importante no confundir el papel de homologaci&oacute;n, atribuido l&oacute;gicamente a la administraci&oacute;n sanitaria central, con la necesidad de homogeneizaci&oacute;n de los sistemas de desarrollo profesional. Homologar no es homogeneizar, sino que se trata de encontrar los principios y criterios generales que permitan un reconocimiento mutuo de los m&eacute;ritos de profesionales de las diferentes administraciones auton&oacute;micas.</font></P>      <P>&nbsp;</P>  </FONT>     <P><b><font face="Verdana">2. Situaci&oacute;n actual del DPC en Espa&ntilde;a; el DPC y la LOPS</font></b></P>  <FONT SIZE=2>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P><font face="Verdana" size="2">Hace ya m&aacute;s de una d&eacute;cada que el concepto de DPC se ha introducido en la terminolog&iacute;a cient&iacute;fica de la educaci&oacute;n m&eacute;dica, sin embargo no es arriesgado decir que en Espa&ntilde;a todav&iacute;a se puede considerar un concepto novedoso. A pesar de ello, su irrupci&oacute;n en el mundo de la formaci&oacute;n de los profesionales de las ciencias de la salud se ha producido con mucha celeridad y fuerza. Esta irrupci&oacute;n, un tanto estrepitosa, ha generado cierta confusi&oacute;n en el uso de diferentes t&eacute;rminos, pero el que habitualmente se utiliza con menos propiedad es precisamente el t&eacute;rmino <i> desarrollo profesional continuado</i>. Por su parte la LOPS no ha ayudado a su clarificaci&oacute;n ya que utiliza en el mismo sentido t&eacute;rminos como desarrollo profesional, formaci&oacute;n m&eacute;dica continuada, desarrollo profesional continuo, o carrera profesional. En la <a href="#f1"> Figura 1</a> se esquematiza los posibles diferentes niveles de validaci&oacute;n a lo largo de las etapas del <i> continuum</i> educativo como son la colegiaci&oacute;n o licencia, la certificaci&oacute;n, la re-colegiaci&oacute;n y la re-certificaci&oacute;n y se muestran las principales instituciones responsables de cada proceso. En Espa&ntilde;a el t&iacute;tulo de m&eacute;dico permite colegiarse (licencia), se obtiene en la universidad a trav&eacute;s del MEC y aunque capacita para diferentes actividades profesionales se puede decir que la capacidad de ejercicio cl&iacute;nico se adquiere en el segundo nivel de formaci&oacute;n que es el de la formaci&oacute;n especializada. Hoy la formaci&oacute;n especializada incluye incluso la anta&ntilde;o denominada medicina general que como especialidad atiende al nombre de medicina de familia. La especialidad, certificada a trav&eacute;s de los Ministerios de Sanidad y Educaci&oacute;n, equivale a lo que en pa&iacute;ses de cultura anglosajona representar&iacute;a la certificaci&oacute;n, y es el momento m&aacute;s probable en el que el profesional acceda a alguna asociaci&oacute;n o sociedad cient&iacute;fica. En muchas ocasiones tanto la colegiaci&oacute;n (la licencia) como la certificaci&oacute;n no requiere m&aacute;s tr&aacute;mites que la inscripci&oacute;n del correspondiente t&iacute;tulo en el colegio o en la sociedad correspondientes. Hasta la fecha no existen otras validaciones a las que el profesional est&eacute; sujeto a lo largo de su ejercicio profesional. Sin embargo, en la <a href="#f2"> Figura 2</a> se muestran dos posibles validaciones m&aacute;s a lo largo del ejercicio profesional, la re-colegiaci&oacute;n y la re-certificaci&oacute;n, que ser&iacute;an claves en la autorregulaci&oacute;n profesional. Es obvio que los colegios profesionales tienen responsabilidades en la primera, la re-colegiaci&oacute;n o re-licencia, mientras que las sociedades cient&iacute;ficas las tienen en la segunda, la re-certificaci&oacute;n. La re-colegiaci&oacute;n debe entenderse como la renovaci&oacute;n peri&oacute;dica de la autorizaci&oacute;n para el ejercicio profesional bas&aacute;ndose en el cumplimiento de los requisitos establecidos mientras que la re-certificaci&oacute;n debe entenderse como la renovaci&oacute;n peri&oacute;dica de la autorizaci&oacute;n para el ejercicio de una especialidad profesional bas&aacute;ndose en el cumplimiento de los requisitos establecidos. No cabe duda de que tanto una como la otra est&aacute; directamente relacionada con el DPC si bien cada una debe analizar los aspectos propios de su &aacute;mbito (<a href="#f3">Figura 3</a>).</font></P>      <P align="center"><font face="Verdana" size="2"><a name="f2"><IMG src="/img/revistas/edu/v9n4a/image292.jpg" width=600 height=585></a></font></P>     <P align="center"><font face="Verdana" size="2"><a name="f3"><IMG src="/img/revistas/edu/v9n4a/image293.jpg" width=596 height=600></a></font></P>      <P>&nbsp; </P>      <P><font face="Verdana" size="2">La LOPS introduce elementos novedosos en la formaci&oacute;n de los profesionales de las ciencias de la salud. As&iacute;, dejando los aspectos referentes a la formaci&oacute;n universitaria y postgraduada, contempla por primera vez de forma expl&iacute;cita la formaci&oacute;n m&eacute;dica continuada como un elemento sustantivo del continuum formativo de los profesionales de las ciencias de la salud. Tanto es as&iacute;, que la Ley, ya en la exposici&oacute;n de motivos, se&ntilde;ala que &quot;<i>El desarrollo profesional y su reconocimiento es objeto de regulaci&oacute;n...</i>&quot;.</font> </P>     <P><font face="Verdana" size="2">La LOPS pone el acento en una cuesti&oacute;n de gran relevancia. Es patente que a lo largo de la Ley planea el concepto de evaluaci&oacute;n de la competencia profesional como garant&iacute;a de calidad del ciudadano. Por ello y para ello se estructuran diferentes eslabones necesarios para facilitar la acreditaci&oacute;n de los tres elementos del sistema, centros, actividades y profesionales. La idea y el fin b&aacute;sicos de establecer estos procesos consisten en garantizar en todo momento al ciudadano los niveles exigibles de calidad del sistema sanitario. Podr&iacute;amos decir que la LOPS enmarca el concepto de evaluaci&oacute;n como un <i> continuum</i> que empieza en la formaci&oacute;n universitaria y, pasando por la formaci&oacute;n especializada, termina en el ejercicio profesional. Si bien todo el proceso es una unidad la evaluaci&oacute;n de los diferentes aspectos durante el periodo de ejercicio profesional es lo m&aacute;s novedoso y trascendente de la LOPS.</font></P>     <P><font face="Verdana" size="2">Se observa en el texto de la Ley poca clarificaci&oacute;n entre los t&eacute;rminos &quot;<i>desarrollo profesional</i>&quot;, t&eacute;rmino utilizado amplia y mayoritariamente en el texto, y los t&eacute;rminos conceptuales de DPC y carrera profesional (CP). Con la letra de la Ley en la mano es dif&iacute;cil discernir en todo momento si cuando se utiliza el t&eacute;rmino &quot;desarrollo profesional&quot; se est&aacute; refiriendo al DPC, obligaci&oacute;n y derecho de todo profesional, o a la CP, proceso voluntario (Art&iacute;culo 32.3 de la LOPS) y ligado a las organizaciones empleadoras p&uacute;blicas o privadas. Ello propicia otra dificultad ya que la Ley no delimita ni diferencia hasta donde llega la responsabilidad de la propia administraci&oacute;n sanitaria de mantener los niveles exigibles de calidad de los profesionales a trav&eacute;s de las estructuras profesionales y por tanto relacionadas con la regulaci&oacute;n de los mismos y la responsabilidad de la misma administraci&oacute;n de mantener los niveles exigibles de calidad de la prestaci&oacute;n sanitaria a trav&eacute;s de las instituciones sanitarias, estructuras empresariales, que en definitiva son las que proveen la asistencia al ciudadano (<a href="#f4">Figura 4</a>). Es posible que la Ley no diferencie ni delimite estas dos vertientes de responsabilidad al considerar que lo har&aacute; en los decretos y &oacute;rdenes que desarrollen la misma. O quiz&aacute; considere tan obvio que la regulaci&oacute;n profesional es una cuesti&oacute;n delegada que solo se refiera a la regulaci&oacute;n de las estructuras empleadoras y por tanto relacionadas con la carrera profesional. Estos dos elementos de responsabilidad, sobre las estructuras profesionales y sobre las estructuras empresariales, no son opuestos pero tampoco tienen porqu&eacute; ser paralelos o convergentes. La responsabilidad sobre las estructuras profesionales, y por tanto en relaci&oacute;n con los procesos de regulaci&oacute;n profesional, debe instrumentalizarse a trav&eacute;s del DPC, mientras que la responsabilidad sobre las estructuras empresariales en los que el empleador es el actor principal, debe instrumentalizarse a trav&eacute;s de la CP, en la que deber&aacute;n tener voz las organizaciones sindicales tanto en cuanto se reconocen contraprestaciones econ&oacute;micas y laborales.</font></P>      <P>&nbsp;</P>      <P align="center"><font face="Verdana" size="2"><a name="f4"><IMG src="/img/revistas/edu/v9n4a/image294.jpg" width=600 height=320></a></font></P>      <P>&nbsp;</P>      ]]></body>
<body><![CDATA[<P><font face="Verdana" size="2">El conflicto, si lo hay, puede originarse cuando el empleador, el empresario, sea la propia administraci&oacute;n y &eacute;sta no sea capaz de disociar y por tanto separar la funci&oacute;n de regulaci&oacute;n de los profesionales de la funci&oacute;n de mantener la calidad de la prestaci&oacute;n adecuando los fines de la empresa a la demanda social. Aunque el fin converja en proveer la mejor calidad de la asistencia al ciudadano, ni los instrumentos ni las v&iacute;as son las mismas (<a href="#f4">Figura 4</a>).</font></P>      <P>&nbsp;</P>  </FONT>      <P><b><font face="Verdana">3. Regulaci&oacute;n de la profesi&oacute;n m&eacute;dica</font></b></P>  <FONT SIZE=2>     <P><font face="Verdana" size="2">Estos antecedentes nos llevan como de la mano a considerar que el proceso de validaci&oacute;n de los profesionales no s&oacute;lo es posible sino conveniente y que en ning&uacute;n caso debe considerarse como proceso fiscalizador o punitivo, sino antes al contrario, como soporte y ayuda a los m&eacute;dicos y como una garant&iacute;a para el ciudadano.</font></P>     <P><font face="Verdana" size="2">La LOPS, directa e indirectamente, propicia y se&ntilde;ala el camino hacia alguna evaluaci&oacute;n peri&oacute;dica de la competencia a lo largo del ejercicio profesional que permita la pertinente acreditaci&oacute;n (ver <a href="#t2"> Tabla 2</a>); estamos pues frente a tres procesos diferenciados que convergen en el fin de garantizar al ciudadano la calidad del profesional, i) la re-colegiaci&oacute;n o re-licencia por un lado, ii) la re-certificaci&oacute;n, y iii) la carrera profesional. Parece claro que mientras la re-colegiaci&oacute;n o re-licencia incumbe a los colegios profesionales, la re-certificaci&oacute;n pertenece al &aacute;mbito de los <i> boards</i> o sociedades cient&iacute;ficas y la carrera profesional al &aacute;mbito de la empresa. La re-colegiaci&oacute;n y la re-certificaci&oacute;n, definidas respectivamente como la renovaci&oacute;n peri&oacute;dica de la autorizaci&oacute;n para el ejercicio profesional y de una especialidad profesional, bas&aacute;ndose en el cumplimiento de los requisitos establecidos, deben convertirse en procesos programados, consensuados, f&aacute;ciles, y aceptados por los m&eacute;dicos, no por obligaci&oacute;n sino con ilusi&oacute;n. En ning&uacute;n caso deber&iacute;an ser procesos impuestos sino reclamados por los profesionales y, en cualquier caso, deben ir siempre acompa&ntilde;ados de los pertinentes <i> remedial</i> para que la re-colegiaci&oacute;n y la re-certificaci&oacute;n lleguen a buen fin. Es importante que la idea que ha de presidir estos procesos no es aprobar o suspender a nadie sino revalidar o indicar y ofrecer los medios para poder revalidar.</font></P>      <P align="center"><font face="Verdana" size="2"><a name="t2"><IMG src="/img/revistas/edu/v9n4a/image295.jpg" width=600 height=284></a></font></P>      <P>&nbsp;</P>      <P><font face="Verdana" size="2">No se pretende en este lugar considerar los procedimientos t&eacute;cnicos de c&oacute;mo las re-validaciones deben abordarse, pero ser&iacute;a bueno establecer qu&eacute; niveles o estructuras tienen la responsabilidad de hacerlo. Est&aacute; fuera de toda duda que en Espa&ntilde;a las administraciones de educaci&oacute;n y de sanidad son los responsables &uacute;ltimos de asegurar los m&iacute;nimos exigibles de calidad de los servicios sanitarios, tanto p&uacute;blicos como privados, a los que el ciudadano puede acceder. En el contexto de los servicios sanitarios los recursos humanos son un elemento relevante y muy especialmente los m&eacute;dicos. Superadas las etapas de grado y especializaci&oacute;n en las que la administraci&oacute;n tiene un papel importante y suficientemente definido queda por clarificar qui&eacute;n puede y debe asumir la re-colegiaci&oacute;n y la re-certificaci&oacute;n (<a href="#f2">Figura 2</a>).</font></P>     <P><font face="Verdana" size="2">Son varias las instituciones con capacidad, t&eacute;cnica y log&iacute;stica, para re-validar. La administraci&oacute;n, especialmente la sanitaria, encabezar&iacute;a seguramente la lista, seguida de las administraciones auton&oacute;micas, los colegios profesionales, las asociaciones o sociedades cient&iacute;ficas, la universidad, las fundaciones p&uacute;blicas y privadas, diferentes organismos aut&oacute;nomos, y los organismos especializados en evaluaci&oacute;n. A&uacute;n se podr&iacute;a considerar otras si incluimos organismos o instituciones internacionales. Frente a tanto organismo re-validador deber&iacute;amos formularnos la pregunta ¿Qui&eacute;n teniendo el conocimiento, la capacidad t&eacute;cnica y log&iacute;stica, la voluntad y la motivaci&oacute;n para re-validar, es capaz de hacerlo con el menor costo social, humano e incluso econ&oacute;mico? ¿Qui&eacute;n es el m&aacute;s cercano al profesional? No hay duda de que los organismos o instituciones m&aacute;s cercanos al m&eacute;dico son los colegios profesionales y al especialista las asociaciones o sociedades cient&iacute;ficas. Son ellas las que si demuestran tener el conocimiento y la capacidad t&eacute;cnica y log&iacute;stica y manifiestan tener la voluntad y motivaci&oacute;n para hacerlo deben hacerlo. Y adem&aacute;s lo son las que lo pueden hacer con el menor costo social.</font></P>     <P><font face="Verdana" size="2">Para las sociedades cient&iacute;ficas ha llegado el momento de afrontar dos procesos, primero manifestar su voluntad y motivaci&oacute;n para re-certificar y demostrar que tienen el conocimiento y la capacidad t&eacute;cnica y log&iacute;stica para hacerlo. En segundo lugar si est&aacute;n convencidas de ello deben reclamar a la administraci&oacute;n sanitaria la delegaci&oacute;n del proceso al mismo tiempo que garantizan a la sociedad su capacidad para hacerlo bajo los est&aacute;ndares internacionales de calidad y con la m&aacute;xima transparencia social.</font></P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P><font face="Verdana" size="2">Tanto los colegios profesionales como las sociedades cient&iacute;ficas deber&iacute;an asumir cuanto antes responsabilidades que facilitaran no solo una formaci&oacute;n continuada de calidad sino los procesos para mantener el nivel de competencia o estatus o incluso de promoci&oacute;n de sus miembros al estilo de lo <i> boards</i> norteamericanos y de algunas sociedades cient&iacute;ficas de diversos pa&iacute;ses europeos. Igualmente, los agentes empleadores tanto p&uacute;blicos como privados, deber&iacute;an introducir iniciativas sobre la base del DPC que permitieran desarrollar criterios responsables y homog&eacute;neos en los diferentes procesos como la carrera profesional, los baremos de provisi&oacute;n de plazas, o la movilidad de profesionales. Iniciativas en este sentido desde las administraciones sanitarias facilitar&iacute;an la cohesi&oacute;n del sistema nacional de salud y favorecer&iacute;an su calidad.</font></P>      <P>&nbsp;</P>  </FONT>     <P><b><font face="Verdana">Bibliograf&iacute;a recomendada</font></b></P>      <P><font face="Verdana" size="2">1. Blay C. Algunas consideraciones entorno a la recertificaci&oacute;n profesional. FMC 1997, 4: 7-9.</font></P>     <P><font face="Verdana" size="2">2. Blay C. Evaluaci&oacute;n de la competencia profesional: ¿est&aacute;n cambiando los tiempos? Aten primaria, 1995; 16:2-4.</font></P>     <P><font face="Verdana" size="2">3. Generalitat de Catalunya. Llibre Blanc de les Professions Sanit&agrave;ries a Catalunya. Barcelona. Departament de Sanitat i Seguretat Social. 2003.</font></P>     <P><font face="Verdana" size="2">4. Harden RM. Learning outcomes and instructional objectives: is there a difference? Med Teach. 2002, 24 (2):151-155.</font></P>     <P><font face="Verdana" size="2">5. Lilley PM, Harden RM. Standards and medical education. Med Teach. 2003, 25 (4):349-351.</font></P>     <P><font face="Verdana" size="2">6. Marrin Zurro A. La recertificaci&oacute;n de los m&eacute;dicos de familia. Aten Primaria. 1966, 17: 94-95.</font></P>     <P><font face="Verdana" size="2">7. Martin Zurro A. Sobre la recertificaci&oacute;n de los m&eacute;dicos en Espa&ntilde;a. Aten Primaria 1996, 17: 98-104.</font></P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P><font face="Verdana" size="2">8. Norcini JJ. Recertification in the United States. BMJ. 1999, 319 (7218): 1183-1185.</font></P>     <P><font face="Verdana" size="2">9. Norcini JJ. Where next with revalidation? BMJ. 2005, 330 (7506): 1458-1459.</font></P>     <P><font face="Verdana" size="2">10. Padell H. Hacia la homologaci&oacute;n internacional de los cr&eacute;ditos de formaci&oacute;n m&eacute;dica continuada. Declaraci&oacute;n de un Comit&eacute; de Expertos. Med Cl&iacute;nica. 2005, 125: 14-15.</font></P>     <P><font face="Verdana" size="2">11. Pardell H, Bruguera M. ¿Formaci&oacute;n m&eacute;dica continuada o desarrollo profesional continuo del m&eacute;dico? Educaci&oacute;n M&eacute;dica. 2002, 5: 90-95.</font></P>     <P><font face="Verdana" size="2">12. Pardell H, Gual A, Segura H. Acreditaci&oacute;n de la formaci&oacute;n continuada de las profesiones sanitarias en Espa&ntilde;a. Perspectivas futuras. Med Cl&iacute;nica. 2006, 126: 380-383.</font></P>     <P><font face="Verdana" size="2">13. Pardell H. ¿Es oportuno introducir la recertificaci&oacute;n de los m&eacute;dicos en Espa&ntilde;a? Med Cl&iacute;nica. 2005, 124: 344-347.</font></P>     <P><font face="Verdana" size="2">14. Pardell H. De la acreditaci&oacute;n de la formaci&oacute;n m&eacute;dica continuada a la Ley de Ordenaci&oacute;n de las Profesiones Sanitarias. Sobre la regulaci&oacute;n de la profesi&oacute;n m&eacute;dica en Espa&ntilde;a. Med Cl&iacute;nica. 2004, 122: 267-268.</font></P>     <P><font face="Verdana" size="2">15. Sch&ouml;n DA. Educating the reflective practitioner. San Francisco; Jossey-Bass Publishers. 1987.</font></P>     <P><font face="Verdana" size="2">16. van der Vleuten CP, Schuwirth LW. Assessing professional competence: from methods to programmes. Med Educ. 2005 Mar; 39 (3): 309-317.</font></P>     <P><font face="Verdana" size="2">17. World Federation for Medical Education (WFME). Desarrollo Profesional Continuo de los M&eacute;dicos (DPC). Est&aacute;ndares globales de la WFME para la mejora de la calidad. Educaci&oacute;n M&eacute;dica, 2004, 7 (Sp. 2): s39-s56</font></P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P>&nbsp;</P>     <P><b><font face="Verdana">GLOSARIO</font></b></P> <FONT SIZE=2>     <P><font face="Verdana" size="2"><b>Acreditaci&oacute;n profesional</b></font></P>     <P><font face="Verdana" size="2">Procedimiento por el que se busca asegurar la disponibilidad del conjunto de habilidades, actitudes, conocimientos y capacidades que permiten que la actuaci&oacute;n profesional est&eacute; en el nivel exigible en cada momento.</font></P>      <P><font face="Verdana" size="2"><b>&Aacute;mbito competencial</b></font></P>     <P><font face="Verdana" size="2">Identificaci&oacute;n del &aacute;mbito de autoridad y responsabilidad, en el que un profesional tiene el derecho y el deber de decidir en virtud de un reconocido conocimiento en la materia.</font></P>     <P><font face="Verdana" size="2">Identificaci&oacute;n de los conocimientos, habilidades y actitudes que debe disponer un profesional para ser capaz de llevar a t&eacute;rmino una pr&aacute;ctica profesional competente.</font></P>      <P><font face="Verdana" size="2"><b>Carrera profesional</b></font> </P>     <P><font face="Verdana" size="2">Es la trayectoria que sigue una persona a lo largo del ejercicio de su profesi&oacute;n en un contexto laboral determinado mejorando su nivel de competencia, mediante la experiencia, formaci&oacute;n y actividades cient&iacute;ficas. Estos elementos han de capacitar al profesional para llevar a t&eacute;rmino una pr&aacute;ctica m&aacute;s eficiente y de calidad, y que individualmente pueden incrementar su nivel de responsabilidad en el ejercicio de la profesi&oacute;n.</font></P>      <P><font face="Verdana" size="2">La aplicaci&oacute;n de este concepto en el desarrollo de la actividad y cumplimiento de los objetivos de la organizaci&oacute;n comportar&aacute; un reconocimiento y recompensa por parte de la instituci&oacute;n para la que trabajA.Al aplicar los sistemas de incentivaci&oacute;n y promoci&oacute;n profesional a un individuo, las organizaciones utilizar&aacute;n tanto los elementos pertinentes de su DPC, como los objetivos institucionales, y otros elementos que se consideren pertinentes.</font></P>      ]]></body>
<body><![CDATA[<P><font face="Verdana" size="2"><b>Competencia cl&iacute;nica (CC) y Competencia profesional (CP)</b></font></P>     <P><font face="Verdana" size="2">Aquel conjunto de habilidades, actitudes, conocimientos y otros determinantes necesarios para la toma de decisiones que permite que la actuaci&oacute;n profesional est&eacute; en el nivel exigible en cada momento. Por competencia profesional entendemos lo mismo pero se utiliza cuando se incluyen los aspectos no cl&iacute;nicos de la pr&aacute;ctica m&eacute;dica (docencia, gesti&oacute;n y formaci&oacute;n).</font></P>      <P><font face="Verdana" size="2"><b>Desarrollo Profesional Continuo (DPC) individual</b></font></P>     <P><font face="Verdana" size="2">Proceso por el que una persona que ejerce una profesi&oacute;n, mantiene y mejora su grado de competencia. Implica una din&aacute;mica activa de progresi&oacute;n, mantenida a lo largo de toda la vida profesional, en busca de la excelencia de la pr&aacute;ctica, comprendiendo los &aacute;mbitos de conocimientos, habilidades, capacidades y actitudes.</font></P>      <P><font face="Verdana" size="2"><b>Formaci&oacute;n M&eacute;dica Continuada (FMC)</b></font></P>     <P><font face="Verdana" size="2">Actividades de formaci&oacute;n que hace un profesional para mantener y mejorar su competencia profesional, para adaptarse a las nuevas demandas asistenciales y requerimientos asistenciales que se generan por la evoluci&oacute;n del sistema sanitario en particular y de la sociedad en general.</font></P>      <P><font face="Verdana" size="2"><b>Validaci&oacute;n / Revalidaci&oacute;n</b></font></P>     <P><font face="Verdana" size="2">Entendemos por validaci&oacute;n la garant&iacute;a y el reconocimiento de que el profesional dispone de la adecuada competencia, es decir, de la capacidad de llevar a la pr&aacute;ctica los conocimientos y las actitudes propias de un profesional al servicio de la atenci&oacute;n de los problemas propios de su &aacute;mbito de actuaci&oacute;n. La revalidaci&oacute;n no es m&aacute;s que la verificaci&oacute;n y reconocimiento peri&oacute;dico del mantenimiento y mejora de la competencia de un profesional.</font></P>     <P><font face="Verdana" size="2">Dado que el profesional act&uacute;a en diferentes &aacute;mbitos profesionales amparado por diferentes titulaciones, fundamentalmente el t&iacute;tulo de licenciado y el t&iacute;tulo de especialista, es recomendable que cada proceso se nombre de forma distinta y un&iacute;voca:</font></P>     <blockquote>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P><font face="Verdana" size="2"><i>• Licencia / Re-licencia</i></font></P>     <P><font face="Verdana" size="2"><i>• Colegiaci&oacute;n / Re-colegiaci&oacute;n</i></font></P>     <P><font face="Verdana" size="2"><i>• Certificaci&oacute;n / Re-certificaci&oacute;n</i></font></P> </blockquote>     <P><font face="Verdana" size="2">Entendemos por licencia la autorizaci&oacute;n para el ejercicio profesional de acuerdo con los requisitos establecidos, concedida por una instituci&oacute;n legitimada oficialmente. En Espa&ntilde;a el t&iacute;tulo de licenciado lo otorga la Universidad por delegaci&oacute;n del Ministerio de Educaci&oacute;n pero la licencia para ejercer est&aacute; delegada en los colegios profesionales, de modo que en nuestro pa&iacute;s la licencia puede entenderse como sin&oacute;nimo de colegiaci&oacute;n. Como consecuencia, por <i> re-licencia</i> debe entenderse la renovaci&oacute;n peri&oacute;dica de la autorizaci&oacute;n para el ejercicio profesional bas&aacute;ndose en el cumplimiento de los requisitos establecidos. En Espa&ntilde;a deber&iacute;a ser sin&oacute;nimo de re-colegiaci&oacute;n.</font></P>     <P><font face="Verdana" size="2">Actualmente en nuestro pa&iacute;s no existe ning&uacute;n proceso que oficialmente se denomine <i> certificaci&oacute;n</i> ni <i> re-certificaci&oacute;n</i>. En cualquier caso, por analog&iacute;a con lo que sucede con pa&iacute;ses fundamentalmente del &aacute;mbito anglosaj&oacute;n, deber&iacute;amos utilizar el t&eacute;rmino certificaci&oacute;n como la autorizaci&oacute;n y el reconocimiento para el ejercicio de una especialidad profesional de acuerdo con los requisitos establecidos y concedida por una instituci&oacute;n legitimada oficialmente como puede ser una sociedad cient&iacute;fica. Igualmente deber&iacute;amos utilizar el t&eacute;rmino re-certificaci&oacute;n como la renovaci&oacute;n peri&oacute;dica de la autorizaci&oacute;n para el ejercicio de una especialidad profesional bas&aacute;ndose en el cumplimiento de los requisitos establecidos.</font></P></FONT>      ]]></body>
</article>
