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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[La responsabilidad del continuum educativo en el contexto del Espacio Europeo de Educación Superior]]></article-title>
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</front><body><![CDATA[ <p align="right"><b><font face="Verdana" size="2">MESA REDONDA II</font></b></p>     <P align="right">&nbsp;</P>     <P><b><font face="Verdana" size="4">La responsabilidad del continuum educativo en el contexto del Espacio Europeo de Educaci&oacute;n Superior</font></b></P>      <P>&nbsp;</P>      <P>&nbsp;</P>      <P><font face="Verdana" size="2"><b>Moderadores: Emilio Sanz (ULL)  Arcadi Gual (UB, SEDEM)</b></font></P>      <P>&nbsp;</P>      <P><font face="Verdana" size="2"><b>Introducci&oacute;n a la Mesa</b></font><FONT SIZE=2><font face="Verdana" size="2">    <br> La SEDEM ha planteado esta mesa porque se acepta de forma universal que la formaci&oacute;n de los profesionales de la medicina est&aacute; inscrita en un continuum educativo (grado, Formaci&oacute;n especializada y desarrollo profesional continuo) en el que las tres fases est&aacute;n relacionados y coordinadas entre si. Esta aceptaci&oacute;n universal que acepta la formaci&oacute;n de los m&eacute;dicos sujeta al continuum obedece, sin duda, a la l&oacute;gica o al sentido com&uacute;n; sin embargo la realidad de nuestro entorno muestra como entre los tres periodos, y muy especialmente entre el grado y la Formaci&oacute;n especializada, existe una patente desconexi&oacute;n tanto organizativa como conceptual. Organizativa porque estos dos periodos est&aacute;n sujetos a estructuras y ministerios diferentes, y conceptual porque los responsables de cada periodo no han establecido en ning&uacute;n momento unas bases comunes que permitan llegar a un mismo fin.    <br> La SEDEM ha pretendido reunir, en esta mesa, a diferentes agentes implicados para discutir la interrelaci&oacute;n entre los dos periodos con la pretensi&oacute;n de obtener la visi&oacute;n desde diferentes perspectivas del sistema y analizar las acciones que podr&iacute;an mejorar la relaci&oacute;n entre los dos periodos.    ]]></body>
<body><![CDATA[<br> La SEDEM, inquieta por el &quot;gap&quot; existente entre estos dos periodos, solicita a los invitados a la mesa redonda que antes de responder a las preguntas concretas que se les formula al final de esta introducci&oacute;n reflexionen sobre los tres puntos que desglosamos a continuaci&oacute;n.<b>    <br> <u> 1) La percepci&oacute;n de los actores</u>:    <br> </b><u><i>Los estudiantes</i></u>: Los estudiantes tienen como prioridad el aprobar el examen MIR con la mejor nota posible lo cual es razonable. Pero ¿son conscientes de lo que pueden aprender en la universidad? ¿son conscientes de lo que pueden exigir a la Universidad?    <br> <i><u> El profesorado de Universidad</u></i>: El profesorado es bueno es su materia pero ¿es consciente de que el objetivo del grado (la licenciatura) no es aprender su disciplina? Dicho de otro modo, el profesor universitario ¿se responsabiliza de que su disciplina este al servicio de un fin com&uacute;n?    <br> El profesorado y/o los responsables de postgrado (tutores): Tienen la conciencia de que son los que profesionalizan a los estudiantes de medicina pero ¿tienen una visi&oacute;n corporativa de conjunto?    <br> <i><u> La facultad / la universidad</u></i>: Se queja de que el examen MIR distorsiona el aprendizaje curricular, pero ¿se ha planteado alg&uacute;n proceso de coordinaci&oacute;n con la Formaci&oacute;n especializada?    <br> <i><u> Las gerencias hospitalarias y de atenci&oacute;n primaria</u></i>: Reciben a los m&eacute;dicos internos residentes (MIR) como profesionales para realizar asistencia, y para ello se les retribuye, pero ¿son conscientes de que fundamentalmente el MIR es un estudiante en proceso de formaci&oacute;n?    <br> <i><u> El Ministerio de Sanidad y Consumo</u></i>: ¿Se ha planteado coordinar el proceso de entrada a la Formaci&oacute;n especializada con las facultades de medicina?</font> <font face="Verdana" size="2">     <br> <i><u> El Ministerio de Educaci&oacute;n y Ciencia</u></i>: Otorga los t&iacute;tulos de la especialidad, pero ¿asume la responsabilidad de los procesos de entrada y de salida del sistema de Formaci&oacute;n especializada? ¿Coordina el paso de la formaci&oacute;n de grado a la especializada?<b>    <br> 2) La realidad: </b> La Formaci&oacute;n especializada se desplaz&oacute; desde las facultades de medicina al sistema nacional de salud (hospitales y atenci&oacute;n primaria) de forma voluntaria y organizada. Esta voluntad pol&iacute;tica fue motivada por la incapacidad del sistema universitario de formar los especialistas que el sistema nacional de salud demandaba. El sistema MIR ha dado unos frutos innegables pero se ha visualizado como su mayor punto d&eacute;bil la falta de coordinaci&oacute;n entre los responsables del grado y los responsables de la Formaci&oacute;n especializada ¿No es ya el momento de superar este problema?<b>    ]]></body>
<body><![CDATA[<br> 3) Les respuestas posibles: </b> Es necesario un acuerdo entre la formaci&oacute;n que proporcionan las facultades de medicina, que se resume en las competencias de los graduados o licenciados, y los requisitos de entrada que solicita el sistema de Formaci&oacute;n especializada. Esto conlleva, tambi&eacute;n, a que los responsables de ambas partes consens&uacute;en y coordinen el proceso de selecci&oacute;n de entrada al sistema de Formaci&oacute;n especializada y que actualmente conocemos como examen MIR:    <br> Seguir como estamos<i><u>. Que la universidad forme los licenciados / graduados que considere pertinentes y que el sistema de Formaci&oacute;n </u></i> especializada seleccione y ordene los estudiantes que accedan al sistema seg&uacute;n su criterio.    <br> <i><u> Responsabilizar a la universidad</u></i>. Solicitar a las universidades / facultades que en base a las competencias finales consensuadas por todos elaboren un sistema com&uacute;n de ordenaci&oacute;n de los estudiantes para el acceso a la Formaci&oacute;n especializada    <br> <i><u> Establecer un sistema de coordinaci&oacute;n pregrado-Formaci&oacute;n especializada</u></i>. Promover una estructura que facilite la comunicaci&oacute;n entre el grado y la Formaci&oacute;n especializada.</font></P>      <P>&nbsp;</P>  <hr size="1">  </FONT>     <P><font face="Verdana" size="2"><b>1. Javier Bayona L&oacute;pez</b></font><font size="2"> </font> </P>      <P><font face="Verdana" size="2"><b>&nbsp;</b>(Consejo Estatal de Estudiantes de Medicina)</font><font size="2"> </font> </P>  <FONT SIZE=2>      <P><font face="Verdana" size="2"><b><i>a) ¿Cree que la formaci&oacute;n que se realiza en las Facultades de Medicina es la &oacute;ptima para realizar la Formaci&oacute;n especializada?</i>    <br> </b>Sin duda alguna, nuestra formaci&oacute;n es buena pero no &oacute;ptima. Actualmente los egresados de nuestra facultad est&aacute;n dotados de unos conocimientos&nbsp; te&oacute;ricos generales bastante amplios, llegando a ser unos profesionales tan cualificados que no encuentran ning&uacute;n obst&aacute;culo al trabajar en otro sistema sanitario de Europa o de otro lugar del mundo.    <br> No cabe duda que el punto d&eacute;bil de los alumnos reci&eacute;n licenciados es la capacidad y manejo de habilidades practicas. Evidentemente, la irrupci&oacute;n del EEES deber&aacute; asegurarnos una mejora en los  campos te&oacute;ricos y pr&aacute;cticos, pero es el empe&ntilde;o activo de todos el que propiciara que se cumpla, porque en lugares donde  ya se ha implantado de manera experimental no se han cumplido todos los objetivos.    ]]></body>
<body><![CDATA[<br> Si deseamos acercarnos a esa meta no debemos hacer un retoque simple como se ha venido haciendo siempre en los cambios de planes de estudio, debemos implicarnos de lleno para que los alumnos de las facultades se acerquen mas a la realidad de lo que est&aacute;n en la actualidad. Y para ello,  la figura del estudiante de medicina debe estar reconocida dentro del marco del hospital como un componente m&aacute;s del equipo de salud, y no un &quot;estorbo&quot; como sucede en la actualidad en muchos hospitales. Si alcanz&aacute;semos esa integraci&oacute;n que en muchos pa&iacute;ses de la UE ya existe, la adquisici&oacute;n de habilidades ser&aacute; lineal con el aprendizaje te&oacute;rico. Posiblemente, si esto fuese as&iacute;, la duraci&oacute;n de la residencia podr&iacute;a disminuir, porque ya se han adquirido competencias en el pregrado tan fuertemente arraigadas en el alumno que no es necesario volver a ense&ntilde;ar.    <br> Si los ingresados de nuestras facultades han decidido dedicarse a una profesi&oacute;n de 6 a&ntilde;os de carrera, 5 de especializaci&oacute;n y que para ingresar en la universidad han demostrado una notoria media mas alta que el resto de estudiantes, es nuestro derecho el reclamar que los diferentes estamentos que est&aacute;n el proceso de formaci&oacute;n (incluyendo el de alumnos) mantengan activamente su trabajo y coordinaci&oacute;n, para que as&iacute; el paso hacia la especialidad sea un transito natural.<b>    <br> <i> b) ¿Cree que est&aacute; coordinado el Grado con la Formaci&oacute;n especializada?</i>    <br> </b>Te&oacute;ricamente y desde un punto de vista ajeno a la realidad, se podr&iacute;a decir que en las Facultades de Medicina se nos forma excelentemente como m&eacute;dicos generales capaces de afrontar la realidad incluso durante el &uacute;ltimo a&ntilde;o de carrera; que el examen MIR nos distribuye de manera ideal; y que el comienzo de la residencia no supone obst&aacute;culo alguno. <b><u> Obviamente la realidad no es esa.</u></b>    <br> Si desde la facultad no se ense&ntilde;an las competencias concretas y se eval&uacute;an incorrectamente, el r&iacute;o de nuestra formaci&oacute;n comienza a perder agua, increment&aacute;ndose m&aacute;s, si las vistas de futuro de algunas universidades eligen preparar a los alumnos para la prueba del examen MIR.    <br> Si la coordinaci&oacute;n entre MSC y MEC en temas como EEES, RD Formativo de residentes, y otros, en los que han de compaginarse fuertemente persiste sin conexi&oacute;n, el continuum sigue derivando su contenido fuera.    <br> Si seguimos sin que para la prueba del examen MIR, el MSC tenga en cuenta a todos los sectores implicados en ello (estudiantes incluidos), y una vez ya en la residencia persista la saturaci&oacute;n de servicios, y la problem&aacute;tica laboral y formativa, nuestro cauce se vera extinto.    <br> La soluci&oacute;n es sencilla: di&aacute;logo y coordinaci&oacute;n constantes y continuos entre todos los inmiscuidos en la tarea del continuum formativo.</font></P>      <P>&nbsp;</P>  <hr size="1">  </FONT>      <P><font face="Verdana" size="2"><b>2. Jacobo Tr&eacute;bol L&oacute;pez</b></font></P>      ]]></body>
<body><![CDATA[<P><font face="Verdana" size="2">(Residente, Residente Servicio de Cirug&iacute;a General y del Aparato Digestivo C, H.U. La Paz; Cl&iacute;nico Colaborador Docente Departamento de Cirug&iacute;a UAM)</font></P>  <FONT SIZE=2>      <P><font face="Verdana" size="2"><b>a) ¿Cree que la formaci&oacute;n que se realiza en las Facultades de Medicina es la &oacute;ptima para realizar la Formaci&oacute;n especializada?    <br> </b>Para responder a esta pregunta habr&iacute;a que desglosar los aspectos de la formaci&oacute;n: conocimientos, habilidades y actitudes y recordar adem&aacute;s que la formaci&oacute;n en las Facultades est&aacute; en tr&aacute;mites de sufrir grandes cambios para adaptarse a las nuevas premisas educativas marcadas por el Espacio Europeo de Educaci&oacute;n Superior.<b>    <br> 1) Conocimientos: </b> en la mayor&iacute;a de centros de nuestro medio la formaci&oacute;n es excelente y tiene a profesores de gran val&iacute;a y reconocido prestigio para cada disciplina. Sin embargo con cierta frecuencia se aprecia que algunos de estos maestros no son realmente conscientes de que el objetivo de la carrera no es aprender su disciplina sino formar m&eacute;dicos generalistas. Si se pierde ese objetivo se tiende a las densas explicaciones condensadas que dificultan el aprendizaje y son poco &uacute;tiles desde el punto de vista pr&aacute;ctico. Debe tenerse claro que el licenciado debe tener dos grupos de conocimientos en cuanto a patolog&iacute;as se refiere:    <br> 1. Lo que debe reconocer y orientar su manejo. Para lo m&aacute;s relevante y prevalente (ejemplo patolog&iacute;as como la Hipertensi&oacute;n Arterial).    <br> 2. Lo que s&oacute;lo debe conocer. Para aspectos menos prevalentes como por ejemplo  malformaciones (cuya orientaci&oacute;n corresponde al especialista).    <br> Es decir, habr&iacute;a que conseguir que el empe&ntilde;o en explicar los aspectos pertenecientes al segundo grupo no dificulte el aprendizaje de los del primero (lo verdaderamente importante); muchos licenciados acaban con la sensaci&oacute;n de tener m&aacute;s conocimientos acerca de malformaciones o de la fisiopatolog&iacute;a de alguna enfermedad rara y sin embargo no saber c&oacute;mo orientar el tratamiento de un simple catarro com&uacute;n.    <br> En conclusi&oacute;n, en cuanto a los conocimientos la formaci&oacute;n que se suministra en las facultades es de gran calidad si bien habr&iacute;a que concretar, en mi opini&oacute;n, y remarcar mucho m&aacute;s que es lo m&aacute;s importante dentro del gran volumen de informaci&oacute;n que se imparte (posiblemente tambi&eacute;n se deber&iacute;a reducir dicho volumen).<b>    <br> 2) Habilidades:</b> es en este apartado donde probablemente se sientan los licenciados menos formados; una sensaci&oacute;n muy extendida al final de la carrera es que tienen muchas carencias en la formaci&oacute;n en habilidades; el tiempo dedicado a las pr&aacute;cticas en las diferentes facultades es muy heterog&eacute;neo y el aprovechamiento de las mismas lo es m&aacute;s todav&iacute;a (generalmente se carece de programas preestablecidos con sus objetivos y dependen mucho del cl&iacute;nico con el que se rote).    <br> Tampoco se puede pretender que el licenciado tenga grandes habilidades cl&iacute;nicas, para eso est&aacute; la Formaci&oacute;n especializada, pero si debe tener aquellas b&aacute;sicas y comunes para todas las especialidades. Me parece muy acertado el enfoque que le dio a este aspecto la Conferencia Nacional de Decanos de Medicina al dividir para su Libro Blanco el <b> saber hacer</b> en las tres categor&iacute;as de &quot;adquirir competencia&quot;, &quot;haber practicado bajo tutela&quot; y &quot;solamente haber visto&quot;. Es decir, deber&iacute;a haber un m&iacute;nimo de habilidades b&aacute;sicas en las cuales deber&iacute;an adquirir competencia todos los licenciados, aquel grupo de habilidades que ser&iacute;an comunes a todas las especialidades o aquellas maniobras que resultan &uacute;tiles para cualquier m&eacute;dico en general.    ]]></body>
<body><![CDATA[<br> En conclusi&oacute;n, para m&iacute; la formaci&oacute;n de pregrado en habilidades deber&iacute;a mejorar bastante para poder asumir de forma m&aacute;s adecuada las grandes responsabilidades asistenciales que debe afrontar el licenciado cuando comienza la formaci&oacute;n en su especialidad elegida.<b>    <br> 3) Actitudes:</b> la formaci&oacute;n en actitudes de las diferentes facultades tambi&eacute;n es muy heterog&eacute;nea; si bien cada vez son m&aacute;s las que intentan improntar en los alumnos una actitud cr&iacute;tica y anal&iacute;tica desde el punto de vista cient&iacute;fico. Hoy d&iacute;a son muchas las facultades que imparten clases relacionadas con el an&aacute;lisis cr&iacute;tico de la evidencia, que fomentan la participaci&oacute;n en proyectos de investigaci&oacute;n, que organizan congresos para estudiantes y otros tipos de actividades que tienden a fomentar una actitud anal&iacute;tica y cr&iacute;tica y el trabajo basado en la evidencia cient&iacute;fica disponible.    <br> En conclusi&oacute;n dir&iacute;a que la formaci&oacute;n en actitudes se ha desarrollado mucho en nuestro medio en las &uacute;ltimas d&eacute;cadas en las diferentes facultades y est&aacute; en visos de desarrollarse a&uacute;n m&aacute;s; cada vez se pone m&aacute;s atenci&oacute;n en ella y esto se nota mucho al incorporarse a la residencia.    <br> En definitiva, en mi opini&oacute;n la formaci&oacute;n suministrada por las facultades es de gran calidad para encarar e iniciar la Formaci&oacute;n especializada si bien no se la puede catalogar de &oacute;ptima especialmente por sus carencias francas en la formaci&oacute;n en habilidades; la formaci&oacute;n en cuanto al conocimiento deber&iacute;a depurarse (concretar y centrarse m&aacute;s en lo m&aacute;s frecuente) y la de actitudes todav&iacute;a debe mejorar y homogenizarse entre los diferentes alumnos y los distintos centros formativos.<b>    <br> <i> b) ¿Cree que est&aacute; coordinado el Grado con la Formaci&oacute;n especializada?</i></b>&nbsp;    <br> En mi opini&oacute;n existe bastante descoordinaci&oacute;n entre ambas etapas formativas. Entre otros porque dependen de ministerios diferentes.<b>    <br> Coordinaci&oacute;n grado-acceso a la Formaci&oacute;n especializada:    <br> </b>El tr&aacute;nsito entre ambas etapas est&aacute; regulado por la realizaci&oacute;n de una prueba (el examen MIR) que es una evaluaci&oacute;n puramente te&oacute;rica (tipo test, consta de 250 preguntas). En ella se valoran conocimientos de las diferentes especialidades seleccionados de forma azarosa; da la sensaci&oacute;n de que no se valora ni lo m&aacute;s importante ni lo m&aacute;s frecuente; afortunadamente en los &uacute;ltimos a&ntilde;os se ha producido un giro en la modalidad de las preguntas y ya no hay tantas puramente te&oacute;ricas sino que cada vez son m&aacute;s las formuladas en formato caso cl&iacute;nico, lo que se acerca un poco m&aacute;s a la realidad de nuestra actividad. Es decir, el examen est&aacute; poco a poco girando hacia un sentido m&aacute;s pr&aacute;ctico.    <br> Hay varios aspectos perniciosos en la formulaci&oacute;n actual del examen. Al representar tanto respecto a la valoraci&oacute;n final para la solicitud de una plaza de la Formaci&oacute;n especializada termina mediatizando a los alumnos, especialmente en los &uacute;ltimos a&ntilde;os de la carrera. Llega a haber momentos en los que est&aacute;n m&aacute;s preocupados de iniciar y cumplimentar la formaci&oacute;n espec&iacute;fica para el examen (frecuentemente dependiente de academias privadas) que de completar su curr&iacute;culo de pregrado o de acudir a las pr&aacute;cticas para mejorar sus, deficientes en muchos casos, habilidades cl&iacute;nicas.    <br> No parece adecuado que para mejorar los resultados obtenidos en ese examen gran parte de los alumnos deban recurrir a realizar preparaciones espec&iacute;ficas en organizaciones privadas; esto es un marcador de la escasa coordinaci&oacute;n entre el Grado y el acceso a la Formaci&oacute;n especializada. Las facultades deber&iacute;an aportar lo suficiente para superar esa prueba, y de hecho lo hacen e incluso aportan mucho m&aacute;s, pero tambi&eacute;n deber&iacute;an preocuparse de aportar ese grano extra de formaci&oacute;n concreta que aportan las academias y que tan &uacute;til resulta (lo demuestra el uso masivo hist&oacute;rico por los alumnos): entrenamiento en t&eacute;cnicas de test, selecci&oacute;n de la informaci&oacute;n m&aacute;s preguntada, entrenamiento en preguntas test tipo caso cl&iacute;nico, etc.    ]]></body>
<body><![CDATA[<br> Parece poco razonable que se pongan por un lado seis a&ntilde;os de ex&aacute;menes y estudio y por el otro un a&ntilde;o (o dos) y un solo examen y que lo primero represente el 25 y lo segundo el 75% de la valoraci&oacute;n final para el acceso a la Formaci&oacute;n especializada. Para solventarlo habr&iacute;a que, entre otras cosas, homogenizar m&aacute;s la formaci&oacute;n de Pregrado entre los distintos centros y establecer un sistema de m&iacute;nimos (como el marcado por el Libro Blanco) y probablemente habr&iacute;a que dar m&aacute;s importancia los resultados obtenidos por el esfuerzo continuado durante seis exigentes a&ntilde;os.</font> <font face="Verdana" size="2">     <br> Adem&aacute;s el planteamiento del examen no es probablemente el m&aacute;s adecuado dado que las diferentes preguntas las ponen especialistas y, en opini&oacute;n de muchos alumnos y profesores de la facultad, son frecuentemente muy concretas y demasiado especializadas que probablemente exceden ese objetivo de &quot;valorar m&eacute;dicos generalistas&quot; si bien ha cumplido hasta el momento una funci&oacute;n clasificadora para el acceso a la Formaci&oacute;n especializada.</font> <font face="Verdana" size="2"><b>     <br> Coordinaci&oacute;n con el resto de la Formaci&oacute;n especializada:    <br> </b>Como ya hemos rese&ntilde;ado previamente el aspecto en el que m&aacute;s deficitaria es esta coordinaci&oacute;n es la formaci&oacute;n en habilidades cl&iacute;nicas relacionadas con la especialidad. Esta descoordinaci&oacute;n tiene que ser a&uacute;n mayor en aquellos centros no adscritos a universidades que en general tienen menos tradici&oacute;n docente.    <br> Para mejorar esta coordinaci&oacute;n hay muchas actividades que podr&iacute;an ayudar a aumentar la comunicaci&oacute;n entre ambos como:    <br> Reuniones entre representantes de tutores y de profesores de la especialidad concreta.    <br> Reuniones peri&oacute;dicas de los altos cargos: representantes de ambos Ministerios para mejorar la coordinaci&oacute;n.</font> <font face="Verdana" size="2">     <br> Reuniones entre esos altos cargos y la base del sistema (los MIR) a trav&eacute;s de sus representantes.</font> <font face="Verdana" size="2">     <br> Implicar en la docencia de alumnos de Pregrado, especialmente en la parte pr&aacute;ctica, a los MIR; que tienen m&aacute;s tiempo y mucha mayor proximidad y complicidad con los alumnos y as&iacute; podr&aacute;n probablemente mejorar la deficitaria formaci&oacute;n en habilidades. Es muy probable que as&iacute; se consiga mejorar la coordinaci&oacute;n entre los sistemas de formaci&oacute;n de ambos per&iacute;odos. En la UAM se ha aplicado un sistema de este tipo en el contexto de un proyecto denominado &quot;El residente como maestro&quot; que ha utilizado como plataforma un cursillo conocido como &quot;Iniciaci&oacute;n a la Pr&aacute;ctica M&eacute;dico-Quir&uacute;rgica&quot;. En &eacute;l se ha insistido en dos aspectos: implicar a los residentes en la docencia y la docencia en habilidades (llegando incluso a evaluarlas en un examen tipo ECOE). Los resultados de sus evaluaciones y de las encuestas de satisfacci&oacute;n demuestran el &eacute;xito del programa y una mejor&iacute;a en la formaci&oacute;n de habilidades de sus alumnos lo que podr&iacute;a ayudar a encarar mejor la Formaci&oacute;n epecializada.<b>    <br> <i> c) ¿Cree que la Formaci&oacute;n especializada es la adecuada para ejercer la especialidad?</i>    ]]></body>
<body><![CDATA[<br> </b>La Formaci&oacute;n especializada es un sistema en mi opini&oacute;n muy v&aacute;lido siempre y cuando funcionen todos los implicados en el mismo. Si bien en cuanto falla alguno puede incurrirse en graves defectos de formaci&oacute;n que pueden terminar incluso originando acontecimientos de mala praxis m&eacute;dica.<b>    <br> La formaci&oacute;n del MIR:</b> El sistema se sustenta demasiado en la responsabilidad que adquiere en su formaci&oacute;n el MIR; MIR que en muchas ocasiones sufre una gran carga asistencial que dificulta disponer de tiempo para el estudio: n&uacute;mero de guardias, no libranza de las mismas, diversificaci&oacute;n de su actividad, actividades vespertinas (cirug&iacute;as o consultas de tarde, etc que frecuentemente no aportan un gran aprovechamiento). Es decir, el MIR frecuentemente tiene una carga laboral excesiva que puede comprometer su aprendizaje y que adem&aacute;s est&aacute; en general poco reconocida.    <br> La adquisici&oacute;n de habilidades no siempre es homog&eacute;nea dado que no siempre se dan las condiciones para que todos puedan adquirirlas (especialmente en los centros de bajo n&uacute;mero de camas); en estos casos deber&iacute;an establecerse sistemas de m&iacute;nimos (de pacientes manejados con determinada patolog&iacute;a, de un determinado procedimiento quir&uacute;rgico, etc) y sistemas de rotaci&oacute;n para adquirir aquellas habilidades que no puedan adquirir en su centro (por ejemplo en especialidades quir&uacute;rgicas sin transplantes tener establecida una rotaci&oacute;n externa).    <br> Debe destinarse tiempo a la formaci&oacute;n en actitudes, es decir la formaci&oacute;n en metodolog&iacute;a cient&iacute;fica y en investigaci&oacute;n. Algunos nuevos programas de especialidades incluyen ya claros ep&iacute;grafes al principio de la residencia destinados a cursos de iniciaci&oacute;n a la metodolog&iacute;a cient&iacute;fica y el an&aacute;lisis cr&iacute;tico de la ingente informaci&oacute;n m&eacute;dica10. Debe asumirse como natural que el residente adquiera estos conceptos y participe en la investigaci&oacute;n, y que eso no tiene porque ser patrimonio exclusivo de su tiempo libre sino que forma parte de su formaci&oacute;n integral. Este tipo de formaci&oacute;n y participaci&oacute;n en la investigaci&oacute;n no se da en todos los centros y en los que se tiene la oportunidad la mayor&iacute;a de las veces es a expensas del tiempo libre del residente.<b>    <br> An&aacute;lisis de la figura del Tutor:</b> No hay unos criterios de selecci&oacute;n claros ni se le han asignado los m&iacute;nimos recursos para su labor: formaci&oacute;n espec&iacute;fica, tiempo y reconocimiento.</font> <font face="Verdana" size="2">     <br> Esta responsabilidad suele recaer en alguno de los especialistas del servicio, con un nivel de conocimientos de la especialidad medio-alto y voluntarioso, que se enfrenta a esa labor cargado &uacute;nicamente, y en el mejor de los casos, con su buena voluntad y motivaci&oacute;n. Otras veces, cuando no se consigue encontrar a nadie motivado, se nombra directamente a alg&uacute;n miembro del servicio, aunque no tenga vocaci&oacute;n docente, o termina asumiendo este papel el jefe del servicio.    <br> Hasta ahora, este modelo basado en la buena voluntad y paternalista ha funcionado de forma variable. Sin embargo, los nuevos retos de formaci&oacute;n a los que se enfrentan las diferentes especialidades lo ponen en tela de juicio.    <br> Por un lado, la sociedad exige un especialista que act&uacute;e de acuerdo con s&oacute;lidos principios cient&iacute;ficos y en permanente actualizaci&oacute;n; bien formado acad&eacute;micamente y bien entrenado en habilidades cl&iacute;nicas. Por otra parte la tendencia es hacia una reducci&oacute;n del n&uacute;mero de horas laborables, que en el caso de los residentes equivalen a formaci&oacute;n y adiestramiento. En definitiva nos encontramos con una formaci&oacute;n cada vez m&aacute;s exigente y sobre la que se ci&ntilde;e la amenaza de una disminuci&oacute;n del per&iacute;odo de aprendizaje lo que requiere un replanteamiento de c&oacute;mo llevarla a cabo.    <br> Se va a precisar otro modelo de tutor, uno que cumpla unos criterios de preparaci&oacute;n y selecci&oacute;n, que dedique el tiempo necesario, al que se pueda exigir el cumplimiento de sus funciones, que sea evaluado y que reciba una compensaci&oacute;n por esta labor. En resumen: perfil, acreditaci&oacute;n y reconocimiento de su exigente actividad.    <br> El perfil no s&oacute;lo se refiere a que el Tutor debe ser un buen especialista sino que tambi&eacute;n debe tener una formaci&oacute;n espec&iacute;fica como docente y pedagogo, capacidad organizativa y de manejo de grupos humanos y motivaci&oacute;n para la docencia y la investigaci&oacute;n. Diferentes entes est&aacute;n trabajando ya en la parte del perfil. Por ejemplo la Organizaci&oacute;n M&eacute;dica Colegial ha publicado recientemente el &quot;Manual para el Tutor MIR&quot; en un esfuerzo para mejorar su formaci&oacute;n espec&iacute;fica, concretar sus responsabilidades, etc; y algunas organizaciones profesionales, como la Asociaci&oacute;n Espa&ntilde;ola de Cirujanos, han organizado ya cursos y congresos para tutores. Por supuesto en este aspecto tambi&eacute;n se hace notar el trabajo de la SEDEM (organizando por ejemplo los &quot;Encuentros de Tutores&quot; –quinta edici&oacute;n  en 2007).    ]]></body>
<body><![CDATA[<br> En cuanto a la acreditaci&oacute;n ser&iacute;a deseable que se acreditara su perfil y que fuese sometido a evaluaciones de sus resultados como docente.    <br> Es m&aacute;s complejo el componente del reconocimiento que deber&iacute;a ser por una parte curricular (y para los baremos de promoci&oacute;n profesional) y por otro lado econ&oacute;mico. Este &uacute;ltimo elemento puede ser pol&eacute;mico en tanto en cuanto se puede aducir que todos los elementos de una unidad docente participan en la docencia (de hecho est&aacute;n obligados a ello al pertenecer a una unidad con docencia acreditada). Sin embargo sobre el tutor recaen m&aacute;s responsabilidades como la de organizar y garantizar el plan formativo individual de cada residente; adem&aacute;s el tener que dedicar tiempo a estas actividades no suele suponer un descenso de su carga laboral habitual por lo cual suelen tener que cumplir estas funciones frecuentemente fuera de su horario laboral.</font> <font face="Verdana" size="2">     <br> En resumen el sistema es bastante adecuado si bien hay algunas lagunas importantes que habr&iacute;a que subsanar. En primer lugar esforzarse porque todas sus piezas funcionen engranadas a la perfecci&oacute;n. En la vertiente del receptor de la ense&ntilde;anza (el residente) en cuanto a la adquisici&oacute;n de conocimientos habr&iacute;a que conseguir que el volumen de trabajo no interfiera con la misma; en las habilidades habr&iacute;a que homogenizar y sistematizar la adquisici&oacute;n de las mismas estableciendo un sistema de m&iacute;nimos y permitiendo las rotaciones externas para completar las exigidas por el plan de formaci&oacute;n y en las actitudes habr&iacute;a que insistir en que la formaci&oacute;n en metodolog&iacute;a e investigaci&oacute;n pertenece al global de la residencia sin estar re&ntilde;ida con la actividad asistencial. Con una buena organizaci&oacute;n de los servicios los residentes pueden perfectamente realizar investigaci&oacute;n, participar en cursos, ir a congresos, etc y esto debe asumirse como parte de su actividad normal en cualquier centro (si no lo hay en el propio usar colaboraciones con otros centros). En cuanto a los responsables de esa formaci&oacute;n (los tutores) podr&iacute;a resumirse en tres conceptos: perfil, acreditaci&oacute;n y reconocimiento.<b>    <br> <i> d) ¿Deber&iacute;a evaluarse formalmente la Formaci&oacute;n especializada al t&eacute;rmino de la misma?</i>    <br> </b>Probablemente deber&iacute;a evaluarse pero de una forma positiva. Lo ideal ser&iacute;a llevar a cabo un examen de m&iacute;nimos para garantizar un bagaje de conocimientos relacionado con la especialidad; positivo porque permitir&iacute;a detectar ciertos d&eacute;ficits e intentar ponerles soluci&oacute;n antes de la definitiva incorporaci&oacute;n al mundo laboral de la especialidad ya sin la supervisi&oacute;n de los dem&aacute;s. Por ello creo que deber&iacute;a realizarse un tiempo antes del final de la residencia para as&iacute; permitir al tutor trazar un plan &quot;de emergencia&quot; para solucionar posibles defectos formativos.    <br> Lo m&aacute;s sencillo ser&iacute;a llevar a cabo una evaluaci&oacute;n de conocimientos, la de las habilidades y actitudes ya se ha ido llevando de forma continuada durante la convivencia laboral del residente con el tutor y otros elementos de la unidad docente. Si bien no estar&iacute;a de m&aacute;s hacer una revisi&oacute;n detallada de lo realizado hasta el inicio del &uacute;ltimo a&ntilde;o y trazar un plan intensivo el &uacute;ltimo a&ntilde;o para cumplir los objetivos de ese a&ntilde;o y aquellos d&eacute;ficits que se hayan detectado en los a&ntilde;os previos.    <br> Esta evaluaci&oacute;n deber&iacute;a ser adem&aacute;s del tipo &quot;board&quot; europeo o incluso el estadounidense. De esta forma adem&aacute;s se conseguir&iacute;a tener la homologaci&oacute;n del t&iacute;tulo de la especialidad con otros sistemas sanitarios, sobre todo en estos tiempos en los que cada vez son m&aacute;s las demandas de m&eacute;dicos espa&ntilde;oles desde otros sistemas al tener ellos un d&eacute;ficit importante de profesionales que tratan de cubrir con m&eacute;dicos extranjeros, siendo los espa&ntilde;oles uno de los grupos preferidos en dicha selecci&oacute;n.</font></P>  </FONT>      <P>&nbsp;</P>  <FONT SIZE=2>  <hr size="1">  </FONT>      <P><font face="Verdana" size="2"><b>3. Jos&eacute; Mª Peinado Herreros</b></font></P>      <P><font face="Verdana" size="2">(Universidad de Granada, Conferencia nacional de Decanos)</font></P>  <FONT SIZE=2>      ]]></body>
<body><![CDATA[<P><font face="Verdana" size="2"><b><i>a) ¿Cree que est&aacute; coordinado el grado y la Formaci&oacute;n especializada?</i>    <br> </b>Creo que hay mucho por mejorar en los aspectos de coordinaci&oacute;n, no solo entre grado y Formaci&oacute;n especializada, sino que tambi&eacute;n es absolutamente necesaria la coordinaci&oacute;n dentro del grado y dentro de la propia Formaci&oacute;n especializada.</font> <font face="Verdana" size="2">     <br> A&uacute;n partiendo de que los estudios de medicina son de los mas definidos en cuanto a contenidos, con directiva europea, un cuerpo de doctrina establecido a lo largo de siglos y una actividad profesional altamente regulada, uno de los principales problemas en el grado deriva de que nuestro pa&iacute;s no ha definido con suficientemente los objetivos y competencias de la titulaci&oacute;n. Esto dificulta el realizar un constructo sobre el producto de las facultades de medicina. En consecuencia es cada facultad de medicina, en base a sus recursos, filosof&iacute;a docente, tradici&oacute;n, etc.. qui&eacute;n interpreta lo que hasta ahora se ha denominado troncalidad, definida en el BOE de directrices de la titulaci&oacute;n.</font> <font face="Verdana" size="2">     <br> No existe, en general, una coordinaci&oacute;n adecuada entre los contenidos de las diferentes materias dentro de cada facultad. Se desdibuja desde el principio la visi&oacute;n integral de conjunto, y se produce una excesiva parcelaci&oacute;n relacionada con asignaturas y departamentos. La actual normativa universitaria concede a los departamentos, en detrimento de los centros, una parte muy sustancial de las decisiones que tienen que ver con la definici&oacute;n de los contenidos de las materias y la planificaci&oacute;n de los recursos humanos. Los departamentos no suelen interpretar la carrera como un conjunto, bien al contrario, sus decisiones suelen estar mediadas por intereses personales, promoci&oacute;n de su profesorado u otros elementos. Esto impide, adem&aacute;s, una adecuada pol&iacute;tica de recursos humanos o infraestructuras. No existe &quot;autoridad&quot; a la hora de definir o coordinar programas, y menos a&uacute;n a la hora de concretarlos en la docencia de un profesor, que en general se considera ultimo interprete, ante una libertad de c&aacute;tedra mal entendida.    <br> Si no existe una definici&oacute;n de competencias, particularmente de los conocimientos, mucho menos de las habilidades cl&iacute;nicas o de comunicaci&oacute;n o de actitudes. Los alumnos acceden a los centros asistenciales sin una programaci&oacute;n definida de su papel en los mismos y en los procesos que en ellos se desarrollan. Mucho menos valor se le da a&uacute;n a la evaluaci&oacute;n de habilidades y actitudes, centr&aacute;ndonos todav&iacute;a, en la evaluaci&oacute;n de conocimientos. Adem&aacute;s estos, mucho menos las habilidades, no siempre tienen una relaci&oacute;n directa con la pr&aacute;ctica cl&iacute;nica habitual. El saber enciclop&eacute;dico sigue jugando un papel prevalente en nuestro sistema, pero es dif&iacute;cil modificarlo dadas las caracter&iacute;sticas del examen MIR, centrado exclusivamente en la valoraci&oacute;n enciclop&eacute;dica y rebuscada de conocimientos. La proliferaci&oacute;n de academias MIR es buena prueba de ello.    <br> Respecto a la coordinaci&oacute;n con la Formaci&oacute;n especializada, aparecen problemas similares. En un momento en que se est&aacute; produciendo un intenso debate sobre las diferentes especialidades m&eacute;dicas y su organizaci&oacute;n por troncos, se ignora de forma absoluta la formaci&oacute;n de grado. No es infrecuente encontrar en los programas de la especialidad cursos, por ejemplo, sobre estad&iacute;stica, inform&aacute;tica, u toros aspectos de formaci&oacute;n b&aacute;sica realizados en el grado. La mayor&iacute;a de las especialidades siguen defendiendo sus respectivas peculiaridades, y aparecen dificultades en el establecimiento de a&ntilde;os b&aacute;sicos comunes. Se asume con gran naturalidad, que se parte casi de cero en habilidades cl&iacute;nicas o de comunicaci&oacute;n, aunque luego la realidad de los R1, asume una formaci&oacute;n que se ha predefinido como &quot;inexistente&quot;. En cualquier caso todo este debate se realiza sin que el Ministerio de Sanidad se siente con el de Educaci&oacute;n, y menos con las facultades de medicina, a fin de definir las competencias que deben tenerse al comienzo de la residencia.</font> <font face="Verdana" size="2">     <br> Esta situaci&oacute;n se agrava en un entorno de competencias en salud y educaci&oacute;n transferido a las CCAA, y en el que el establecimiento de conciertos entre las instituciones sanitarias y las universidades se basa en una normativa de 1986, completamente desfasada, y que dificulta o casi impide la carrera acad&eacute;mica de los m&eacute;dicos. Ninguna de las modificaciones normativas a la que se ha sometido a la universidad en los &uacute;ltimos a&ntilde;os ha considerado la situaci&oacute;n de las facultades de medicina. Los profesores en materias b&aacute;sicas cada vez poseen una menor formaci&oacute;n m&eacute;dica, y los profesores de materias cl&iacute;nicas, cada vez tiene mayores dificultades para compatibilizar su actividad asistencial con la docente y mucho mas con la investigadora. Tampoco se valora suficientemente la docencia. Esto ha devenido en una gran dificultad para encontrar profesorado bien formado en las facultades de medicina.    <br> La ocasi&oacute;n que se presenta en los pr&oacute;ximos a&ntilde;os es &uacute;nica. La reforma del grado, del examen de acceso a la especialidad y de la Formaci&oacute;n especializada deber&iacute;an discurrir de la mano y coordinadamente. Las facultades de medicina tenemos la firme voluntad de prestar nuestra colaboraci&oacute;n en dicho proceso. No obstante la persistente ignorancia por parte de la administraci&oacute;n del papel de las facultades en dicho proceso, junto a general desconocimiento de la realidad docente en nuestros centros de las autoridades universitarias y pol&iacute;ticas, me hace ser esc&eacute;ptico.<b>    <br> <i> b) ¿Tiene que estar la Universidad involucrada en el acceso a la Formaci&oacute;n especializada?</i>    <br> </b>Con rotundidad s&iacute;, y as&iacute; lo manifest&oacute; al Ministerio de Sanidad, la Conferencia Nacional de Decanos hace m&aacute;s de 5 a&ntilde;os. El acceso a la Formaci&oacute;n especializada supone el paso obligado para cualquier titulado en medicina, y la continuaci&oacute;n imprescindible de su formaci&oacute;n. Parece por tanto l&oacute;gico que el sistema de acceso se fundamente en la formaci&oacute;n obtenida en las facultades de medicina. Por el contrario, a lo largo de los a&ntilde;os el proceso se ha invertido. Han sido las facultades de medicina las que se han adaptado al formato del examen, tanto en el propio proceso de formaci&oacute;n como en el de evaluaci&oacute;n. A mi juicio deber&iacute;a de reflexionarse en torno a los siguientes aspectos:    ]]></body>
<body><![CDATA[<br> La confecci&oacute;n de la prueba MIR deber&iacute;a considerar los contenidos y el peso de las distintas materias reconocidas en las directrices generales  y en los planes de estudio de la licenciatura en medicina, con particular relevancia de las &aacute;reas cl&iacute;nicas. La prueba deber&iacute;a incluir la evaluaci&oacute;n de las habilidades cl&iacute;nicas y las actitudes previamente definidas, a trav&eacute;s de herramientas reconocidas a nivel internacional. En definitiva, el sistema de acceso debe basarse en la exigencia de competencias previa, clara y espec&iacute;ficamente definidas.    <br> La participaci&oacute;n de las facultades en el acceso a la Formaci&oacute;n especializada, debe entenderse b&aacute;sicamente en tanto definici&oacute;n de objetivos, contenidos y competencias, previamente acordadas con los responsables de educaci&oacute;n y sanidad. En consecuencia, las preguntas deber&iacute;an originarse en el propio desarrollo curricular de todas las facultades de medicina del pa&iacute;s. Sin embargo no necesariamente deben evaluar los mismos implicados en el proceso de ense&ntilde;anza-aprendizaje, o lo que es lo mismo que el examen deban realizarlo las facultades. Podr&iacute;a ser realizado por equipos evaluadores externos a los centros, entre cuyos miembros hubiera profesorado de las facultades, conectados y con conocimiento de la din&aacute;mica que se siguen en todas las facultades de medicina.    <br> A&uacute;n cuando se asume que para ser discriminatoria la prueba debe introducir cuestiones con diferentes grados de dificultad, deber&iacute;a de alejarse del detalle irrelevante.    <br> Los resultados totales y particulares de la prueba MIR, deber&iacute;an ser conocidos por todas las facultades de medicina, a fin de posibilitar el reconocimiento de sus carencias y el establecimiento de mecanismos correctores. La ausencia de informaci&oacute;n objetiva, ante las aparentes y reiteradas diferencias obtenidas en la prueba por las diferentes facultades (solo se publican los 100 primeros alumnos y sus facultades de origen), no se percibe como limitaciones de unos centros respecto a otros, sino mas bien en t&eacute;rminos de agravios y ventajas.    <br> Adem&aacute;s, creo muy importante la puesta en marcha de mecanismos de evaluaci&oacute;n y acreditaci&oacute;n de los centros y titulaciones. Esto debe ser un requisito imprescindible, y previo, a cualquier proceso de evaluaci&oacute;n de los alumnos, y por tanto del examen MIR. Al igual que las unidades docentes para la Formaci&oacute;n especializada necesitan acreditaci&oacute;n y se define, en base a su infraestructura, el n&uacute;mero de plazas de formaci&oacute;n, las facultades de medicina deber&iacute;an cumplir una serie de requisitos m&iacute;nimos imprescindibles que aseguren la calidad de formaci&oacute;n de un n&uacute;mero de estudiantes adecuado a sus recursos. Dichas acreditaciones deben ser adjudicadas por evaluadores independientes, ajenos a la instituci&oacute;n.    <br> Otro tema que no puedo soslayar en la necesaria participaci&oacute;n de las facultades de medicina en el acceso a la Formaci&oacute;n especializada es la homologaci&oacute;n de t&iacute;tulos extranjeros. Nada que objetar a la homologaci&oacute;n autom&aacute;tica de t&iacute;tulos de la UE, mas all&aacute; de las imprescindibles pruebas de certificaci&oacute;n de idioma a un nivel adecuado para una correcta comunicaci&oacute;n m&eacute;dico-paciente.    <br> Respecto a la homologaci&oacute;n de t&iacute;tulos no UE, y que de facto supone el acceso a la prueba de Formaci&oacute;n especializada, deber&iacute;a haber una implicaci&oacute;n directa de las facultades de medicina, con un comit&eacute; &uacute;nico  de car&aacute;cter nacional que homologase la competencia m&eacute;dica, alej&aacute;ndonos del mero tramite administrativo. En nuestro pa&iacute;s se homologan cada a&ntilde;o unos 3000 t&iacute;tulos de licenciado en medicina, fundamentalmente de pa&iacute;ses iberoamericanos, lo que iguala la producci&oacute;n de 20 de las 28 facultades de medicina espa&ntilde;olas. No parece razonable que acceder a las facultades de medicina espa&ntilde;olas y obtener el t&iacute;tulo, se realice en unas condiciones de gran exigencia, y homologar el t&iacute;tulo se limite, en m&aacute;s del 99% de los casos,  a un tr&aacute;mite burocr&aacute;tico, en el que no se demuestra en ning&uacute;n caso la competencia cl&iacute;nica.</font></P>      <P>&nbsp;</P>  <hr size="1">  </FONT>      <P><b><font face="Verdana" size="2">4.  Matilde Ezquerra Lezcano&nbsp;</font></b></P>  <FONT SIZE=2>      <P><font face="Verdana" size="2"> (Asociaci&oacute;n de Redes de Docencia y Asesoras)</font></P>      ]]></body>
<body><![CDATA[<P><font face="Verdana" size="2"><b><i>¿Los recursos humanos de la formaci&oacute;n especializada, los tutores, tiene la formaci&oacute;n adecuada, los recursos necesarios y el reconocimiento suficientes para desarrollar su funci&oacute;n docente?</i>    <br> </b>La formaci&oacute;n especializada por el sistema mir tiene aproximadamente 40 a&ntilde;os de antig&uuml;edad en Espa&ntilde;a, coincidi&oacute; con la creaci&oacute;n de los nuevos hospitales de la seguridad social. Surgi&oacute; de la necesidad de un tipo de profesional con una formaci&oacute;n m&aacute;s actualizada, dispuesto a trabajar en equipo y a tener dedicaci&oacute;n exclusiva, fue iniciativa de un grupo de profesionales inspirados en modelos anglosajones. Podemos destacar dos caracter&iacute;sticas fundamentales que han perdurado desde su inicio: el aprendizaje durante el trabajo y la elevada participaci&oacute;n de los profesionales asistenciales en el proceso. Estas caracter&iacute;sticas fueron y siguen siendo las diferencias m&aacute;s importantes respecto a la formaci&oacute;n de pregrado, han supuesto aspectos positivos y otros no tanto, desde un punto de vista metodol&oacute;gico la formaci&oacute;n en servicio tiene un potencial de aprendizaje mucho m&aacute;s alto, teniendo en cuenta que es una formaci&oacute;n de adultos. El Dr. Albert Oriol citaba en alguna ocasi&oacute;n que &quot;el conocimiento &uacute;til no se adquiere tanto cuando se aprende como cuando se utiliza&quot;.  La otra caracter&iacute;stica a destacar es la vinculaci&oacute;n tan estrecha entre la formaci&oacute;n y el sistema asistencial esto ha supuesto una actualizaci&oacute;n constate de los conocimientos, habilidades, actitudes y valores transmitidos por los profesionales a los futuros especialistas. Tambi&eacute;n podemos citar aspectos no tan positivos de esta formaci&oacute;n como ser&iacute;a en muchas ocasiones la improvisaci&oacute;n , el excesivo peso de un aprendizaje por imitaci&oacute;n, la potenciaci&oacute;n de la estandarizaci&oacute;n y adquisici&oacute;n del &quot;rol&quot; por encima de la reflexi&oacute;n, y ocasionalmente una excesiva rapidez en la incorporaci&oacute;n en el mundo profesional sin poder desarrollar plenamente la etapa de la formaci&oacute;n especializada.    <br> No se dispone de un registro centralizado del numero de tutores a nivel del Ministerio de Sanidad para tener una idea aproximada de los recursos humanos podemos hacer una extrapolaci&oacute;n teniendo en cuenta el numero de plazas de la &uacute;ltima convocatoria (alrededor de 6000), la duraci&oacute;n de la mayor&iacute;a de especialidades (4 a&ntilde;os) y una asignaci&oacute;n de  2-4 residentes a cada tutor esto supondr&iacute;a que existen entre 6000 y 12000 tutores en el sistema de formaci&oacute;n especializada. Tambi&eacute;n podemos tener una idea de la estructura de formaci&oacute;n si tenemos en cuenta el numero de centros hospitalarios acreditados (250) y  unidades de medicina de familia y comunitaria (93). Cada uno de estos centros o unidad docente posee una comisi&oacute;n de docencia o asesora para su funcionamiento.  Estas cifras nos dan idea de que la formaci&oacute;n especializada es muy participativa sobre todo si lo comparamos con las 29 facultades de medicina del territorio que pueden tener no m&aacute;s de 80 centros universitarios. Esta alta participaci&oacute;n ha vinculado la formaci&oacute;n especializada al sistema asistencial y al desarrollo profesional mediante la conexi&oacute;n que tienen los profesionales con las sociedades cient&iacute;ficas, tenemos algunos ejemplos de sociedades cient&iacute;ficas que tienen secciones de residentes, que realizan formaci&oacute;n espec&iacute;fica para estos o que incluyen en las secciones de docencia un apartado importante destinado a la docencia de la formaci&oacute;n especializada. No ocurre as&iacute; con la Universidad donde los puentes de relaci&oacute;n con las estructuras responsables de la formaci&oacute;n especializada (jefes de estudio y tutores) son pr&aacute;cticamente inexistentes.    <br> Al intentar describir la estructura organizativa de la formaci&oacute;n especializada se pone de manifiesto su amplitud como dec&iacute;a anteriormente pero tambi&eacute;n su debilidad, es decir, todav&iacute;a estamos en una fase donde  la formaci&oacute;n especializada es un &quot;a&ntilde;adido&quot; para la mayor&iacute;a de los responsables asistenciales, no esta planteado como una l&iacute;nea de producto independiente en t&eacute;rminos de gesti&oacute;n, de  la atenci&oacute;n de los pacientes. Esto comporta un desarrollo con insuficiente entidad de los recursos destinados a la docencia, de la valoraci&oacute;n de los profesionales dedicados a esta tarea y ocasionalmente tensiones entre las necesidades asistenciales y docentes. En los &uacute;ltimos a&ntilde;os podemos ver alguna iniciativa de cambio  planteada por las administraciones auton&oacute;micas como por ejemplo la creaci&oacute;n de un contrato espec&iacute;fico para la docencia especializada con cada uno de los centros.</font> <font face="Verdana" size="2">     <br> El proceso de transferencias a las Comunidades Aut&oacute;nomas (CCAA) de las competencias en materia sanitaria se ha completado en los &uacute;ltimos a&ntilde;os. Se ha transferido pr&aacute;cticamente toda la capacidad de decisi&oacute;n en el &aacute;mbito asistencial y es necesario profundizar en la descentralizaci&oacute;n de la formaci&oacute;n especializada. Esta necesidad se justifica en las diferencias que se observan entre las distintas CCAA, entre sus problemas y prioridades, tambi&eacute;n en el terreno docente. En el marco de lo que dispone la Ley de Ordenaci&oacute;n de las Profesiones Sanitarias (LOPS), se esta trabajando en diferentes aspectos de regulaci&oacute;n de la formaci&oacute;n especializada, de desarrollo de la troncalidad etc...la aplicaci&oacute;n de estas reformas tendr&aacute; necesariamente que tener una orientaci&oacute;n auton&oacute;mica para permitir una mejor adaptaci&oacute;n al nuevo contexto de la pol&iacute;tica sanitaria estatal.    <br> Las CCAA deben desarrollar y consolidar su estructura docente en formaci&oacute;n especializada. En este sentido desde hace unos a&ntilde;os ha supuesto un paso importante la constituci&oacute;n en muchas CCAA de redes que agrupan las diferentes comisiones de docencia y asesoras como por ejemplo la XARXA de Catalu&ntilde;a, REDECA de Andaluc&iacute;a, Redfesma de la Comunidad de Madrid, REDOVA de la Comunidad Valenciana o REDEGA de la Comunidad de Galicia. El objetivo de estas redes es coordinar a los diferentes centros docentes y realizar propuestas de mejora del proceso de formaci&oacute;n. De la misma forma un poco posterior se constituy&oacute; AREDA (Asociaci&oacute;n de Redes de Docencia y Asesoras) en octubre de 2004 con el objetivo de agrupar y coordinar las actuaciones de las redes auton&oacute;micas. Estas asociaciones est&aacute;n facilitando el intercambio entre los docentes y organizando actividades de formaci&oacute;n espec&iacute;ficas sobre todo de aspectos pedag&oacute;gicos. Tambi&eacute;n determinadas organizaciones vinculadas a la administraci&oacute;n como el Instituto de Estudios de la Salud (IES) o la Agencia La&iacute;n Entralgo o La Fundaci&oacute;n Iavante est&aacute;n jugando un papel muy activo en relaci&oacute;n a la formaci&oacute;n de los docentes y en definitiva contribuyendo con esto a la consolidaci&oacute;n de esta estructura.    <br> En relaci&oacute;n al reconocimiento de los docentes, el nivel de desarrollo ha sido muy heterog&eacute;neo tanto desde el punto de vista de las diferentes especialidades como desde el punto de vista de las diferentes CCAA. Por poner un ejemplo en Catalu&ntilde;a se iniciaron las primeras experiencias en la especialidad de Medicina Familiar y Comunitaria en el a&ntilde;o 1991 para finalmente disponer de un sistema de acreditaci&oacute;n externa de tutores de formaci&oacute;n especializada en el a&ntilde;o 2006.</font> <font face="Verdana" size="2">     <br> La necesaria consolidaci&oacute;n de esta estructura de formaci&oacute;n especializada reforzando sus recursos humanos (jefes de estudio y tutores) como piezas claves es un paso imprescindible de identificaci&oacute;n como grupo, de fijaci&oacute;n de objetivos, de evaluaci&oacute;n etc. que deber&iacute;a permitir iniciar una relaci&oacute;n y colaboraci&oacute;n m&aacute;s estrecha con las Universidades y los responsables de la formaci&oacute;n de pregrado.<b>    <br> <i> ¿Las nuevas unidades docentes dan respuesta a las necesidades de la formaci&oacute;n especializada?</i>    <br> </b>Se esta trabajando en un nuevo concepto de unidad docente definido como &quot;el conjunto de recursos personales y materiales, pertenecientes a dispositivos asistenciales, docentes de investigaci&oacute;n o de cualquier otro car&aacute;cter que, con independencia de su titularidad, se consideren necesarios para impartir formaci&oacute;n reglada en especialidades en ciencias de la salud por el sistema de residencia, de acuerdo con lo establecido en los programas oficiales de las distintas especialidades&quot; (proyecto de real decreto, julio 2007).  Esta nueva definici&oacute;n facilita la creaci&oacute;n de unidades docentes dotadas de diferentes recursos independientemente de la Instituci&oacute;n a la que pertenezcan haciendo &eacute;nfasis en las necesidades del programa de formaci&oacute;n esto va a permitir una adaptaci&oacute;n mayor a la realidad del sistema sanitario y dar m&aacute;s peso a la unidad docente en relaci&oacute;n al centro. Podemos considerar como antecedente las unidades docentes de Medicina Familiar y Comunitaria, unidades docentes de una sola especialidad, esta caracter&iacute;stica junto a la dotaci&oacute;n de una infraestructura propia menos vinculada a un &uacute;nico centro y por tanto m&aacute;s alejada de la gesti&oacute;n asistencial ha permitido un mayor trabajo de coordinaci&oacute;n entre los responsables y consecuentemente un mayor  desarrollo de los programas de formaci&oacute;n.</font> <font face="Verdana" size="2">     ]]></body>
<body><![CDATA[<br> Tambi&eacute;n se introducen unas nuevas unidades docentes de car&aacute;cter multiprofesional en las que se formaran diferentes especialistas: <i> Unidades docentes de Salud Mental (psiquiatr&iacute;a, psicolog&iacute;a cl&iacute;nica, enfermer&iacute;a en salud mental), Pediatr&iacute;a (pediatras y enfermer&iacute;a pedi&aacute;trica), Atenci&oacute;n Familiar y Comunitaria (medicina familiar y comunitaria y enfermer&iacute;a familiar y comunitaria), Salud Laboral ( medicina del trabajo y enfermer&iacute;a del trabajo), Geriatr&iacute;a (geriatras y enfermeros geriatras) y Obstetricia y Ginecolog&iacute;a (obstetricia y ginecolog&iacute;a y matronas)</i>. Tambi&eacute;n prev&eacute; la existencia de unidades docentes multiprofesionales de car&aacute;cter troncal. Estas unidades tendr&aacute;n se adscribir&aacute;n a una comisi&oacute;n de docencia o tendr&aacute;n una propia. El residente aprende durante la etapa de la formaci&oacute;n especializada el rol que desarrollar&aacute; posteriormente como profesional, por este motivo establecer una &uacute;nica unidad docente que gestione la formaci&oacute;n de estos profesionales puede ser una buena oportunidad para facilitar el trabajo en equipo, tan necesario para la buena calidad asistencial.</font> </P>      <P>&nbsp;  </P>  <hr size="1">  </FONT>      <P><b><font face="Verdana" size="2">5.  Alfonso Moreno Gonz&aacute;lez&nbsp;</font></b></P>      <P>  <FONT SIZE=2><font face="Verdana" size="2"> (Consejo Nacional de Especialidades, Universidad Complutense de Madrid)</font></P>      <P><font face="Verdana" size="2"><b><i>a) ¿Cree usted que est&aacute; coordinada la formaci&oacute;n de grado y la Formaci&oacute;n especializada?</i>    <br> </b>Si tuviera que responder con una sola palabra dir&iacute;a <u>NO</u>, no hay coordinaci&oacute;n entre la formaci&oacute;n de Grado y la Especializada. Ello es as&iacute; y hay algunos hechos que lo apoyan; en mi opini&oacute;n, en la elaboraci&oacute;n de los contenidos de los programas de las diferentes asignaturas del Grado se tiene muy poco en cuenta que el m&eacute;dico que debe salir de la facultad debe ser un m&eacute;dico con una visi&oacute;n general y amplia de la Medicina y no un miniespecialista en distintas especialidades. Todav&iacute;a, a d&iacute;a de hoy, hay Facultades en donde el alumno no realiza ninguna pr&aacute;ctica en consultas de Medicina General o Medicina Familiar y Comunicar&iacute;a, pero s&iacute; puede haber participado en una pr&aacute;ctica sobre transplante hep&aacute;tico. Creo que lo que pueden representar estas situaciones deben de corregirse para que desde la facultades se formen m&eacute;dicos generales y b&aacute;sicos capaces luego, durante la Formaci&oacute;n especializada, de asumir la formaci&oacute;n m&aacute;s espec&iacute;fica en cada una de las especialidades.    <br> Otro hecho que puede corroborar esa falta de coordinaci&oacute;n es que, formalmente, nunca ha habido un foro de discusi&oacute;n o de intercambio de propuestas entre la Conferencia de Decanos de facultades de Medicina y el Consejo Nacional de Especialidades en Ciencias de la Salud, que son los dos organismos que, en su &aacute;mbito de competencias, pueden y deben hacer posible esa coordinaci&oacute;n.    <br> Pero por otro lado, podr&iacute;a entenderse que un cierto grado de coordinaci&oacute;n existe ya que en la Comisiones Nacionales de cada una de las especialidades hay dos vocales que propone el Ministerio de Educaci&oacute;n y que deben ser profesores universitarios, por lo que tambi&eacute;n tienen actividad en los estudios de Grado.    <br> Igualmente, en la elaboraci&oacute;n del temario del cuestionario de la prueba de acceso a la Formaci&oacute;n especializada participan, a t&iacute;tulo individual, distintos profesores  de Facultades de Medicina.    <br> A&uacute;n as&iacute;, es evidente la necesidad de una mayor implicaci&oacute;n, en la coordinaci&oacute;n, entre los entes responsables de la formaci&oacute;n de grado y de la Formaci&oacute;n especializada.<b>    ]]></body>
<body><![CDATA[<br> <i> b) ¿Cu&aacute;les serian los mecanismos para favorecer/mejorar esa relaci&oacute;n?</i></b>     <br> Es necesario potenciar la coordinaci&oacute;n que debe hacerse de forma paulatina y progresiva para que no existan &quot;fracturas&quot; entre ambos periodos formativos.    <br> Un buen inicio de ello podr&iacute;a ser una mayor participaci&oacute;n de la facultades en la elaboraci&oacute;n de la nueva prueba de acceso que, como se&ntilde;ala la LOPS, debe de incluir adem&aacute;s de conocimientos te&oacute;ricos y pr&aacute;cticos y habilidades cl&iacute;nicas y comunicativas.    <br> Tambi&eacute;n la integraci&oacute;n m&aacute;s efectiva del alumnado en los Servicios Cl&iacute;nicos acreditados para la Formaci&oacute;n especializada, con la implicaci&oacute;n activa de los residentes en las pr&aacute;cticas cl&iacute;nicas de los alumnos podr&iacute;a ser otra forma de favorecer la coordinaci&oacute;n.    <br> Igualmente es imprescindible en la formaci&oacute;n del alumno, el que todo el &quot;staff&quot; del Servicio tenga la consideraci&oacute;n docente para el Grado, pues se da el hecho curioso de que la plantilla completa de un Servicio con acreditaci&oacute;n docente participa en la Formaci&oacute;n especializada del residente y as&iacute; se reconoce normativamente, pero no puede hacerlo en la formaci&oacute;n del alumno de Grado ya que no todos los m&eacute;dicos de la plantilla son as&iacute; reconocidos por la Universidad.    <br> Creo que puede haber m&aacute;s mecanismos que favorezcan la coordinaci&oacute;n, que deben ser puestos en marcha de la forma m&aacute;s adecuada ya que, como indica la LOPS, todas las estructuras sanitarias estar&aacute;n a disposici&oacute;n  de ser utilizadas para la investigaci&oacute;n y la docencia de los profesionales sanitarios.</font> </P> </FONT>     ]]></body>
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