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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Aprender a comunicarse con el paciente y con su entorno]]></article-title>
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<institution><![CDATA[,Hospital Clínico San Carlos Instituto de Psiquiatría y Salud Mental ]]></institution>
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</front><body><![CDATA[ <p align="right"><font face="Verdana" size="2"><B>MESA 4. APRENDIZAJE DE LAS COMPETENCIAS</B></font></p>     <p>&nbsp;</p>     <p><font face="Verdana" size="4"><B>Aprender a comunicarse con el paciente y con su entorno</B></font></p>     <p><b><font face="Verdana" size="4">Learning to communicate with the patient and the people around them</font></b></p>     <p>&nbsp;</p>     <p>&nbsp;</p>     <p>&nbsp;</p>     <p><font face="Verdana" size="2"><B>J.J. L&oacute;pez-Ibor</B></font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">Catedr&aacute;tico de Psiquiatr&iacute;a. Director del Instituto de Psiquiatr&iacute;a y Salud Mental. Hospital Cl&iacute;nico San Carlos. Madrid, España. E-mail: <a href="mailto:jli@lopez-ibor.com">jli@lopez-ibor.com</a></font></p>     <p>&nbsp;</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>&nbsp;</p>     <p><font face="Verdana" size="2">La comunicaci&oacute;n es cada vez m&aacute;s esencial en la pr&aacute;ctica cl&iacute;nica. La &eacute;tica dominante en la actualidad es la de autonom&iacute;a. Su m&eacute;todo b&aacute;sico es el consentimiento informado. En otros tiempos era posible actuar desde una perspectiva paternalista, simplemente guiados por el principio de beneficencia, de buscar lo mejor para el enfermo y el m&eacute;dico era el que sab&iacute;a lo que era mejor. Hoy en d&iacute;a es necesario informar y, para ello, aprender a comunicarse es esencial.</font></p>     <p>&nbsp;</p>     <p><font face="Verdana"><b>De la medicina de los &oacute;rganos a la medicina hol&iacute;stica</b></font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">La medicina cient&iacute;fica moderna ha explotado con gran &eacute;xito un modelo nacido hace dos siglos y medio, pero que necesita ser incorporado a una perspectiva m&aacute;s amplia. Tuvo su origen cuando los m&eacute;dicos decidieron aplicar los principios de la ciencia entonces naciente y abandonar teor&iacute;as tradicionales, entre otras las de la medicina gal&eacute;nica. Los m&eacute;dicos aprendieron a ver, tal y como ha descrito Foucault, y las enfermedades fueron asignadas a &oacute;rganos y a no a humores como antes. Esto es lo que inaugura el libro de Morgagni (1767) <i>De sedibus et causae morborum per anatomen indagatio</i>: la sede y las causas de las enfermedades est&aacute;n en los &oacute;rganos que pueden ser investigados con m&eacute;todos anat&oacute;micos. Desde entonces se habla de enfermedades del coraz&oacute;n, o del riñ&oacute;n, o del aparato digestivo o del cerebro. Pero tambi&eacute;n &eacute;ste es el origen de las especialidades m&eacute;dicas, como la cardiolog&iacute;a, la nefrolog&iacute;a o la gastroenterolog&iacute;a.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">En el caso de las enfermedades mentales, el &oacute;rgano era, naturalmente, el cerebro (Voltaire, Esquirol, Griesinger). Freud, que proced&iacute;a de la escuela fisiopatol&oacute;gica de Johannes Müller, concedi&oacute; a la vida ps&iacute;quica el car&aacute;cter de una funci&oacute;n. De hecho &eacute;l quiso hacer una psicopatolog&iacute;a de la vida cotidiana, y por eso utiliz&oacute; t&eacute;rminos coloquiales que no fueron siempre respetados por sus traductores. As&iacute;, utiliz&oacute; el t&eacute;rmino seele (lit. &#8216;alma&#8217;), que fue traducido al franc&eacute;s como <i>appareil psychique</i>, lo que viene a decir que, igual que tenemos un aparato genito-urinario o respiratorio, forma parte de nuestra econom&iacute;a vital un aparato ps&iacute;quico. Pero pronto surgi&oacute; la noci&oacute;n de que hab&iacute;a enfermedades mentales que no eran cerebrales, que eran problemas del comportamiento (locura moral de Prichard) o que el elemento psicol&oacute;gico era esencial en la psiquiatr&iacute;a (Griesinger), de ah&iacute; que los psiquiatras hayamos tenido que hacernos expertos en un campo que para el resto de los cl&iacute;nicos muchas veces no es m&aacute;s que &#8216;el arte&#8217; de la medicina.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">Al m&eacute;dico acuden enfermos, no &oacute;rganos, de ah&iacute; la necesidad de una medicina humanista o antropol&oacute;gica, tambi&eacute;n cient&iacute;fica y no s&oacute;lo un arte. Se trata de acercarse al mundo de los valores, y considera que el cl&iacute;nico se enfrenta a situaciones para las que la ciencia natural carece a&uacute;n de respuesta. Sus fuentes son la antropolog&iacute;a, el humanismo (filosof&iacute;a, historia, literatura, etc.) y el psicoan&aacute;lisis. Trata del sentido de la enfermedad, se pregunta ¿qu&eacute; significa caer o estar enfermo?, ¿qu&eacute; relaci&oacute;n hay entre estilos de vivir y modos de enfermar? Pretende superar el dualismo modernista. Si las ciencias naturales buscan la generalidad de la ley, las ciencias espirituales, en t&eacute;rminos del fil&oacute;sofo Dilthey, buscan la singularidad de la persona. Cada enfermo (y cada m&eacute;dico) es un mundo, porque cada ser humano es diferente e irrepetible. Su instrumento no est&aacute; diseñado para ver, su instrumento es la relaci&oacute;n m&eacute;dico-enfermo. Se trata, en palabras de Marañ&oacute;n, buscar al ser humano en la enfermedad y no s&oacute;lo la enfermedad en el ser humano.</font></p>     <p>&nbsp;</p>     <p><font face="Verdana"><b>Medicina basada en los valores</b></font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">Las respuestas a la complejidad creciente de las decisiones cl&iacute;nicas son dos: una es para afrontar la cantidad y complejidad de datos y evidencia cient&iacute;ficos, es la medicina basada en la evidencia (en los hechos); la segunda respuesta pretende resolver los problemas de la cada vez mayor abundancia de conflictos de valores en la pr&aacute;ctica m&eacute;dica; se trata de la medicina basada en los valores (Bill Fulford).</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font face="Verdana" size="2">Esta nueva propuesta tiene varios antecedentes en la filosof&iacute;a y en la medicina llamada humanista. De acuerdo con Max Scheler, hay una intencionalidad esencial en la vida emocional y no s&oacute;lo en la racional. El conocer permite el acceso al mundo de las esencias, y esto es lo que hace la medicina cient&iacute;fica natural y la medicina basada en la evidencia (hechos). En cambio, el sentir emocional proporciona un acceso inmediato al mundo de los valores.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">Los valores de los seres humanos son diferentes y leg&iacute;timamente diferentes, y son tambi&eacute;n particulares. Reparamos en los valores s&oacute;lo cuando son diversos o conflictivos y, por lo tanto, problem&aacute;ticos y, por eso, las discrepancias son inevitables. El progreso cient&iacute;fico crea nuevas posibilidades de elegir y aumenta la diversidad de los valores humanos en juego. La primera fuente de informaci&oacute;n es la perspectiva del enfermo o de los grupos de enfermos, a los que concierne una decisi&oacute;n.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">En la medicina basada en los valores las diferencias se resuelven por &#8216;disconsenso&#8217; (Fulford, 1998), que es un proceso que apoya la acci&oacute;n efectiva a trav&eacute;s del equilibrio de valores leg&iacute;timamente diferentes. La meta de la medicina basada en valores es aceptar la diversidad, y en ella, las habilidades de comunicaci&oacute;n son importantes desde la perspectiva de los enfermos o grupos de enfermos.</font></p>     <P><font face="Verdana" size="2">Mientras que en la medicina basada en la evidencia las diferencias se resuelven con m&aacute;s hechos o datos, con experimentos cruciales, con una mayor informaci&oacute;n basada en la evidencia o por consenso entre expertos, los conflictos entre valores se resuelven por un proceso diseñado para fortalecer un equilibrio de perspectivas leg&iacute;timamente diferentes y no por referencia a una regla que prescribe el resultado correcto.</font></p>     <P>&nbsp;</p>     <P><font face="Verdana"><b>C&oacute;mo descubrir la enfermedad y conocer al enfermo</b></font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">El conocimiento consiste en descubrir lo oculto. Todos los que han cultivado la filosof&iacute;a del conocimiento se han enfrentado al hecho de que la verdad debe ser descubierta, que no es algo evidente, que est&aacute; ah&iacute;. En el pr&oacute;logo del  <i>Tratado de Medicina Interna</i> de Harrison aparece una frase, &#8216;La enfermedad descubre sus secretos en par&eacute;ntesis casuales&#8217;, que parafrasea un antiguo aforismo de Her&aacute;clito: &#8216;La naturaleza esconde celosamente sus secretos&#8217;. El conocimiento consiste en hacer visible lo invisible, se trata de aprender a ver, que fue el lema de Leonardo da Vinci a lo largo de su vida. Esto es lo que propugna el m&eacute;todo anatomocl&iacute;nico que, con el enriquecimiento del progreso cient&iacute;fico, es la base del quehacer en la pr&aacute;ctica cotidiana.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">Heidegger, que en su definici&oacute;n de acercamiento a la verdad dice que hay un concepto de verdad, que es el aristot&eacute;lico tradicional, la adecuaci&oacute;n del pensamiento a la cosa. Pero tambi&eacute;n dice que hay otra que es m&aacute;s antigua, m&aacute;s primitiva que est&aacute; en la filosof&iacute;a presocr&aacute;tica, que es el concepto de verdad como <i>aletheia</i>. La palabra <i>aletheia</i> quiere decir revelaci&oacute;n, manifestaci&oacute;n de las cosas. Hace todo un estudio de c&oacute;mo se puede uno acercar para que las cosas se revelen en lo que son, y parte de la premisa de que esto es algo que se hace siempre en un di&aacute;logo entre personas y en un di&aacute;logo basado en la libertad. No se pueden imponer las cosas, porque sino no revelan lo que son, sino que hay que dejarlas que se manifiesten en lo que son.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">Este proceso tiene su analog&iacute;a con la t&eacute;cnica psicoanal&iacute;tica en la que el analista evita en todo momento inducir cuestiones o respuestas en el analizando. M&aacute;s abajo veremos c&oacute;mo todo esto puede llevarse a la pr&aacute;ctica cl&iacute;nica cotidiana.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">Karl Popper, en sus <i>Principios para una &eacute;tica profesional</i>, menciona tres principios para acercarse a la verdad: el de la falibilidad (yo puedo estar equivocado, usted tambi&eacute;n o lo podemos estar los dos), el del di&aacute;logo racional (yo tengo que buscar argumentos racionales, impersonales, en favor y en contra) y el del acercamiento a la verdad con la ayuda del debate. Dice que estos tres principios que son epistemol&oacute;gicos, son a la vez &eacute;ticos.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>&nbsp;</p>     <p><font face="Verdana"><b>La recuperaci&oacute;n de la palabra en medicina</b></font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">Desde finales del siglo XVIII se consolida un proceso de recuperaci&oacute;n de la palabra en medicina que culmina en Freud. Comienza por la noci&oacute;n de que guardar secretos, inconfesables, puede ser el origen de una enfermedad. A continuaci&oacute;n se expone un ejemplo tomado del libro <i>El descubrimiento del inconsciente</i> de Ellenberger. Se trata de un caso descrito por un m&eacute;dico llamado Aldenhoven:</font></p>     <P><font face="Verdana" size="2">&#8216;Una mujer de 42 años ingres&oacute; en el hospital al quinto d&iacute;a de padecer una pneumon&iacute;a declarada cuando estaba sola en el apartamento sin calefacci&oacute;n. En el momento de su ingreso estaba en situaci&oacute;n cr&iacute;tica, exhausta, con gran disnea, cianosis ligera, 120 pulsaciones y temperatura rectal de 40 ºC. La radiolog&iacute;a mostr&oacute; una neumon&iacute;a del l&oacute;bulo superior izquierdo. Al d&iacute;a siguiente la situaci&oacute;n empeor&oacute;, a pesar de la medicaci&oacute;n. Aquella misma tarde &#8211;la sexta de la enfermedad&#8211; el pulso era filiforme, con una frecuencia de 150; aument&oacute; la cianosis y la respiraci&oacute;n se hizo muy superficial. La paciente estaba cubierta de sudor fr&iacute;o, la mirada de sus ojos abiertos expresaba angustia y repet&iacute;a sin cesar que iba a morir. Por la tarde la visit&oacute; el Dr. Aldenhoven. En la habitaci&oacute;n estaba un viejo amigo de la familia. Aldenhoven orden&oacute; una sangr&iacute;a de 180 cent&iacute;metros y una inyecci&oacute;n de alcanfor. Pensaba que estas medidas prolongar&iacute;an algo la vida de la paciente, pero que dif&iacute;cilmente detendr&iacute;an su paulatino declinar; el pulso y la respiraci&oacute;n se debilitaban, la mirada ansiosa se oscurec&iacute;a, la voz era dif&iacute;cilmente perceptible. El m&eacute;dico se sent&oacute; en el borde de la cama y dijo a la paciente que su hermana, a la que estaba muy unida, vendr&iacute;a a la mañana siguiente. Ella murmur&oacute; d&eacute;bilmente: Morir&eacute; antes... ¡y ser&aacute; el castigo adecuado! ¿Castigo? &#8211;pregunt&oacute; el m&eacute;dico con sosiego&#8211;. Bueno, entonces no morir&aacute;. Procuraremos que pague la pena sobre la tierra y no debajo.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">Estas palabras, que expresaban una convicci&oacute;n m&eacute;dica positiva, dieron en el blanco. La paciente se sinti&oacute; comprendida. Pidi&oacute; al visitante que abandonara la habitaci&oacute;n y le cont&oacute; al m&eacute;dico que la pulmon&iacute;a le hab&iacute;a sobrevenido en el lugar en que hab&iacute;a sido infiel a su marido (del que estaba alejada y que todav&iacute;a era prisionero de guerra); ahora, la enfermedad y la muerte representaban el castigo. Inmediatamente despu&eacute;s de esta confesi&oacute;n se produjo un cambio extraordinario en el cuadro cl&iacute;nico: se desvaneci&oacute; la mirada ansiosa de la fisonom&iacute;a de la paciente, el pulso se hizo m&aacute;s fuerte y lento, la respiraci&oacute;n m&aacute;s profunda y tranquila, y la cianosis cedi&oacute;. Una o dos horas despu&eacute;s se hab&iacute;a recuperado, hasta el punto de beber alegremente el caf&eacute; de la mañana. El curso posterior de la recuperaci&oacute;n se desarroll&oacute; sin ning&uacute;n incidente de inter&eacute;s&#8217;.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">Sin embargo, es el caso de Anna O., enferma de Breuer, que dio lugar a la publicaci&oacute;n de &eacute;ste y que Freud titulaba <i>Estudios sobre la histeria</i>. Es precisamente la enferma la que introduce el t&eacute;rmino <i>talking cure</i>, cura mediante la palabra. El resumen de la historia es el siguiente:</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">&#8216;Desde diciembre de 1880 hasta abril de 1881 hubo un per&iacute;odo de psicosis manifiesta. En corto plazo aparecieron diversos s&iacute;ntomas: par&aacute;lisis, contracciones, alteraciones oculares, desorganizaci&oacute;n lingü&iacute;stica; hablaba una especia de jerga agramatical; su personalidad estaba dividida en una normal, consciente y triste, y otra morbosa, extraña y agitada, que en ocasiones padec&iacute;a alucinaciones de serpientes negras. Durante ese per&iacute;odo, Breuer la visit&oacute; con frecuencia; bajo hipnosis ella le cont&oacute; sus &uacute;ltimos sueños, e inmediatamente se sinti&oacute; mejorada. Es lo que calific&oacute; de cura mediante la charla. En marzo no fue ya capaz de hablar otra lengua que el ingl&eacute;s.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">Desde abril hasta diciembre de 1881 los s&iacute;ntomas empeoraron de forma notable. La muerte de su padre el 5 de abril fue un gran choque. No reconoc&iacute;a a nadie, excepto a Breuer, que tuvo que alimentarla durante alg&uacute;n tiempo, y no hablaba sino ingl&eacute;s. Fue trasladada a un sanatorio privado cercano a Viena, donde Breuer la visitaba cada tres o cuatro d&iacute;as. Los s&iacute;ntomas aparec&iacute;an ahora de forma regular, y fueron aliviados por Breuer mediante sesiones hipn&oacute;ticas. En lugar de contarle sus ensueños, ella le contaba sus &uacute;ltimas alucinaciones.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">Desde diciembre de 1881 hasta junio de 1882 la recuperaci&oacute;n fue lenta. Las dos personalidades se distingu&iacute;an ahora perfectamente, y Breuer pod&iacute;a hacerle pasar de una a otra mostr&aacute;ndole una naranja. La caracter&iacute;stica principal era que la personalidad enferma estaba 365 d&iacute;as m&aacute;s adelantada que la sana. Gracias al diario que hab&iacute;a llevado su madre, Breuer pudo comprobar que los acontecimientos que la alucinaban hab&iacute;an ocurrido, d&iacute;a a d&iacute;a, exactamente un año antes. Cierta vez, bajo hipnosis, la enferma cont&oacute; a Breuer que su dificultad para beber agua databa del d&iacute;a en que vio un perro beber de su vaso. Habi&eacute;ndole contado esto, el s&iacute;ntoma desapareci&oacute;. As&iacute; comenz&oacute; un nuevo tipo de tratamiento: la enferma le narraba a Breuer, en orden cronol&oacute;gico inverso, cada aparici&oacute;n de un s&iacute;ntoma dado, con indicaci&oacute;n de la fecha exacta, hasta que alcanzaba la manifestaci&oacute;n original y el acontecimiento inicial, y entonces el s&iacute;ntoma desaparec&iacute;a. Breuer erradic&oacute; cada s&iacute;ntoma de esta tediosa manera. Por &uacute;ltimo, sigui&oacute; el rastro del &uacute;ltimo s&iacute;ntoma hasta llegar a un incidente ocurrido mientras cuidaba a su padre enfermo; al sufrir la alucinaci&oacute;n de una serpiente negra, se hab&iacute;a sentido turbada y hab&iacute;a musitado una oraci&oacute;n en ingl&eacute;s, la &uacute;nica que le vino a la mente. Tan pronto como recuper&oacute; ese recuerdo, la par&aacute;lisis desapareci&oacute; de su brazo y pudo hablar alem&aacute;n. Anna hab&iacute;a decidido y anunciado antes que estar&iacute;a curada para el 7 de junio de 1882, esto es, en el aniversario del d&iacute;a en que entr&oacute; en el sanatorio a tiempo para las vacaciones de verano. Entonces, seg&uacute;n Breuer, abandon&oacute; Viena para hacer un viaje, pero todav&iacute;a tard&oacute; cierto tiempo en recuperar su equilibrio completo&#8217;.</font></p>     <p>&nbsp;</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font face="Verdana"><b>Transferencia y contratransferencia</b></font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">En sus primeros trabajos, Freud observ&oacute; el desarrollo de una &#8216;intensa relaci&oacute;n emocional entre el paciente y el psicoanalista que no se pod&iacute;a explicar por medio de la situaci&oacute;n real&#8217;. Observ&oacute; que pod&iacute;a ser &#8216;positiva o negativa y que fluct&uacute;a entre el extremo de un amor apasionado por completo sensual y la desenfrenada expresi&oacute;n de desaf&iacute;o y de un odio lleno de amargura&#8217;. A este fen&oacute;meno lo llam&oacute; transferencia; con esta palabra quiso expresar la inclinaci&oacute;n de los pacientes a dotar a su psicoanalista con muchas caracter&iacute;sticas de las personas que primero estuvieron encargadas de su cuidado, en vez de verlas tal y como son. M&aacute;s adelante comprob&oacute; que se trataba de un fen&oacute;meno universal de la mente humana que domina la totalidad de las relaciones de cada persona con el entorno. Estos sentimientos se hacen sobre todo patentes cuando la persona enferma siente temores y ansiedad.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">Freud percibi&oacute; tambi&eacute;n que el subconsciente de los m&eacute;dicos influye tambi&eacute;n en las relaciones con sus pacientes, lo que denomin&oacute; contratransferencia.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">En concreto, transferencia es la reacci&oacute;n sentimental, en parte consciente, que desarrolla el paciente hacia el m&eacute;dico y en la cual se suelen revivir diversas reacciones de tipo afectivo, experiencias anteriores de amor, hostilidad, dependencia y desconfianza, y otras diferentes seg&uacute;n la personalidad del paciente.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">Contratransferencia es la reacci&oacute;n sim&eacute;trica y de signo contrario que elabora el m&eacute;dico hacia el paciente, que puede ser de simpat&iacute;a, rechazo e inseguridad, entre otras.</font></p>     <p>&nbsp;</p>     <p><font face="Verdana"><b>Resistencia, represi&oacute;n y conflicto</b></font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">Hay mecanismos de defensa involuntarios e inconscientes que impiden que llegue a la mente cualquier material ps&iacute;quico que pudiese facilitar la emergencia de los contenidos inconscientes reprimidos y que han de ser, muchas veces, superados en la relaci&oacute;n m&eacute;dico-enfermo. La noci&oacute;n de resistencia est&aacute; en la base del psicoan&aacute;lisis de Freud:</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">&#8216;Hab&iacute;a logrado, en efecto, confirmar que los recuerdos olvidados no se hab&iacute;an perdido. Se hallaban a merced del enfermo y dispuestos a surgir por asociaci&oacute;n con sus otros recuerdos no olvidados, pero una fuerza indeterminada se lo imped&iacute;a, oblig&aacute;ndolos a permanecer inconscientes. La existencia de esta fuerza era indudable, pues se sent&iacute;a su actuaci&oacute;n al intentar, contrari&aacute;ndola, hacer retornar a la conciencia del enfermo los recuerdos inconscientes. Esta fuerza que manten&iacute;a el estado patol&oacute;gico se hac&iacute;a, pues, notar como una resistencia del enfermo &#091;&#8230;&#093;. Las fuerzas que en el tratamiento se opon&iacute;an, en calidad de resistencia a que lo olvidado se hiciese de nuevo consciente, ten&iacute;an que ser tambi&eacute;n las que anteriormente hab&iacute;an producido tal olvido y expulsado de la conciencia los sucesos pat&oacute;genos correspondientes. A este proceso, por m&iacute; supuesto, le di el nombre de represi&oacute;n, consider&aacute;ndolo demostrado por la innegable aparici&oacute;n de la resistencia &#091;&#8230;&#093;. En todos estos casos se trataba del nacimiento de una optaci&oacute;n contraria a los dem&aacute;s deseos del individuo y que, por tanto, resultaba intolerable para las aspiraciones &eacute;ticas y est&eacute;ticas de su personalidad. Origin&aacute;base as&iacute; un conflicto, una lucha interior, cuyo final era que la representaci&oacute;n que aparec&iacute;a en la conciencia llevando en s&iacute; el deseo, inconciliable, sucumb&iacute;a a la represi&oacute;n, siendo expulsada de la conciencia y olvidada junto con los recuerdos a ella correspondientes. La incompatibilidad de dicha idea con el yo del enfermo era, pues, el motivo de la represi&oacute;n, y las aspiraciones &eacute;ticas o de otro g&eacute;nero del individuo, las fuerzas represoras&#8217;.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">El reconocimiento del proceso de transferencia, es decir, de la transferencia y de la contratransferencia, es un requisito b&aacute;sico para hacer un buen uso de la relaci&oacute;n m&eacute;dico-enfermo, antes de juzgar la respuesta del enfermo, el m&eacute;dico debe preguntarse si su comportamiento o actitud han podido influir en la reacci&oacute;n del paciente.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P><font face="Verdana" size="2">Es necesario tener presente que la transferencia es un elemento de la relaci&oacute;n m&eacute;dico-enfermo que en muchas ocasiones pasa inadvertido. Es frecuente que los enfermos oculten sus miedos, su necesidad de seguridad o nieguen la existencia de esos signos de &#8216;debilidad&#8217;. El m&eacute;dico debe prestar atenci&oacute;n al desarrollo de la transferencia y de la contratransferencia, de la misma manera que se ocupa de vigilar, por ejemplo, las constantes vitales.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">Con el aprendizaje de que la transferencia tiene un papel importante en la actitud emocional del enfermo hacia el m&eacute;dico, &eacute;ste desarrolla una percepci&oacute;n m&aacute;s realista no s&oacute;lo del paciente, sino tambi&eacute;n de s&iacute; mismo y de su profesi&oacute;n. Por ejemplo, entendiendo que la actitud agresiva de un paciente puede ser secundaria a la ansiedad provocada por experiencias anteriores, permite al m&eacute;dico tener una visi&oacute;n m&aacute;s amplia del enfermo y de su enfermedad y no interpretarlo como una actitud personal hacia &eacute;l. La transferencia es importante porque se asocia de manera directa a las posibilidades de curaci&oacute;n del enfermo; el m&eacute;dico debe aprender a observar y entender la manera en que el enfermo se relaciona con &eacute;l, incluso en los casos en los que las señales externas son escasas o pobres.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">Diversos estudios han demostrado que una mejor comunicaci&oacute;n es una parte esencial para hacer un diagn&oacute;stico correcto, mejora el seguimiento del tratamiento, contribuye a la satisfacci&oacute;n del enfermo y mejora la competencia cl&iacute;nica del m&eacute;dico, ya que muchas veces el m&eacute;dico es juzgado en funci&oacute;n de su habilidad para comunicarse. En 1992, Jones hizo un estudio en el que demostr&oacute; que los tutores consideraban como mejor residente a aquel que era capaz de comunicarse mejor y contribuir en el coste econ&oacute;mico, una buena comunicaci&oacute;n evita la prescripci&oacute;n de f&aacute;rmacos innecesarios y evita errores y denuncias.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2"><b>Aspectos pr&aacute;cticos: la entrevista cl&iacute;nica</b></font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">La entrevista es el instrumento nuclear de la medicina cl&iacute;nica, que tiene tres objetivos b&aacute;sicos: averiguar lo que sucede al enfermo, establecer una relaci&oacute;n adecuada entre &eacute;l y el m&eacute;dico, y proporcionar la informaci&oacute;n necesaria sobre la enfermedad, su pron&oacute;stico y las alternativas de tratamiento.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">Para lo primero, el entrevistador deber&aacute; obtener informaci&oacute;n sobre: la enfermedad actual y la biograf&iacute;a del enfermo, realizar las exploraciones pertinentes (que se mencionan m&aacute;s adelante), investigar la din&aacute;mica familiar y su capacidad para cuidar del enfermo, y otros datos sobre la situaci&oacute;n laboral, familiar y vida social en general, para valorar sus posibles influencias en los padecimientos del enfermo y la repercusi&oacute;n de la enfermedad en ella.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">Es necesario aprender a desarrollar la capacidad de escuchar, de establecer una adecuada empat&iacute;a, de estar atento a la comunicaci&oacute;n no verbal durante la entrevista y de identificar las respuestas emocionales del paciente.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">Con todo lo anterior se sientan las bases de una relaci&oacute;n m&eacute;dico-enfermo adecuada, ya que el enfermo siente el inter&eacute;s del m&eacute;dico por lo que le sucede, capta que el m&eacute;dico es un profesional competente, dispuesto a asumir sus responsabilidades, y aprende a confiar en &eacute;l.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">En tercer lugar, la entrevista sirve para proporcionar informaci&oacute;n al paciente (informar de c&oacute;mo prevenir la enfermedad y promover la salud, explicar las consecuencias del diagn&oacute;stico, informar de los beneficios del tratamiento y sus posibles efectos secundarios) y, en su caso, a terceros (m&eacute;dicos, familiares, asociaciones que intervienen en el cuidado del paciente).</font></p>     <P><font face="Verdana" size="2">Normalmente, el enfermo acude al m&eacute;dico de manera voluntaria con una queja sobre s&iacute; mismo, algo est&aacute; dañado y espera que el m&eacute;dico utilice sus habilidades para identificar lo dañado, qu&eacute; lo ha producido y que le proporcione alivio.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font face="Verdana" size="2">En la mayor&iacute;a de las ocasiones, los enfermos acuden acompañados de alg&uacute;n familiar, que l&oacute;gicamente podr&aacute;n estar en la entrevista y ser entrevistados junto con el paciente o por separado. En ambos casos, lo ideal es que el enfermo conozca lo tratado y que el m&eacute;dico establezca una relaci&oacute;n adecuada con el enfermo y no busque, como en el caso de pron&oacute;sticos sombr&iacute;os, alianzas espurias con los allegados (como ser&iacute;a decirle al enfermo que no le pasa nada y al familiar que se trata de un proceso maligno e incurable, con lo cual no s&oacute;lo no se atiende a la adecuada relaci&oacute;n entre el m&eacute;dico y el enfermo, sino que adem&aacute;s se establecen barreras de comunicaci&oacute;n entre &eacute;ste y sus familiares abocados a mentirle y disimular o a explicar lo que el m&eacute;dico explicar&iacute;a mejor).</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2"><b>Anamnesis biogr&aacute;fica</b></font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">La anamnesis es, entre otras cosas, una prueba funcional que permite valorar la repercusi&oacute;n de la enfermedad en la vida cotidiana del sujeto. La anamnesis biogr&aacute;fica (Clauser) trata de poner en relaci&oacute;n acontecimientos biogr&aacute;ficos con s&iacute;ntomas o enfermedades para encontrarles un sentido. Las enfermedades no son nunca hechos casuales.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2"><b>T&eacute;cnicas de entrevista</b></font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">La entrevista es el fundamento de la relaci&oacute;n m&eacute;dico-enfermo; &eacute;ste se ha de sentir comprendido, que todo lo que dice es tenido en cuenta y jam&aacute;s deber&aacute; sentir que es sometido a un interrogatorio.</font></p>     <P><font face="Verdana" size="2">La t&eacute;cnica de entrevista se ha enriquecido con aportaciones del psicoan&aacute;lisis y de la psicolog&iacute;a m&eacute;dica en general, donde se reconocen los siguientes aspectos:</font></p>     <blockquote> 	    <P><font face="Verdana" size="2">&#8226;Importancia de la anamnesis.</font></p> 	    <P><font face="Verdana" size="2">&#8226;Implicaci&oacute;n personal del enfermo en su padecimiento.</font></p> 	    <P><font face="Verdana" size="2">&#8226;Reconocimiento del sentido de los s&iacute;ntomas y de la propia biograf&iacute;a del enfermo.</font></p> 	    ]]></body>
<body><![CDATA[<P><font face="Verdana" size="2">&#8226;Importancia de la relaci&oacute;n con el m&eacute;dico mediante la palabra y la transferencia.</font></p> 	    <P><font face="Verdana" size="2">&#8226;Presencia e implicaci&oacute;n personal del m&eacute;dico y su situaci&oacute;n, la transferencia y contratransferencia.</font></p> </blockquote>     <p><font face="Verdana" size="2">Todo entrevistador ha de poner en pr&aacute;ctica una serie de cualidades, entre las que destacan: receptividad, tolerancia, atenci&oacute;n y confidencialidad.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">Toda entrevista ha de tener una estrategia: ¿qu&eacute; se pretende?, ¿de qu&eacute; dispongo?, ¿hasta d&oacute;nde he llegado?, ¿c&oacute;mo seguir? El entrevistador ha de desarrollar el doble papel de no influir en la entrevista para no contaminar los resultados con sus actitudes y de obtener la m&aacute;xima informaci&oacute;n posible, para ello utilizar&aacute; las t&eacute;cnicas de entrevista no directiva y la anamnesis asociativa, manteni&eacute;ndose siempre en el m&aacute;s estricto &aacute;mbito cl&iacute;nico. La primera entrevista tiene la m&aacute;xima importancia, ya que es la que ha de obtener la informaci&oacute;n m&aacute;s significativa y urgente, y definir las reglas de la relaci&oacute;n entre el m&eacute;dico y el enfermo. Cuesta un gran esfuerzo enmendar los errores de la primera entrevista.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">El m&eacute;dico debe permitir al paciente describir de la manera m&aacute;s eficaz los signos y s&iacute;ntomas, que una vez agrupados, constituyen los diversos s&iacute;ndromes definidos y potencialmente tratables. Para ello es necesario establecer una confianza que permita al paciente hablar con honestidad en un clima de intimidad.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">El primer paso es determinar el motivo de consulta, en torno al cual girar&aacute; el diagn&oacute;stico diferencial provisional.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">El m&eacute;dico debe dejar que el paciente hable con libertad, emplear una mezcla de preguntas abiertas y cerradas, ahondar en respuestas vagas u oscuras con suficiente persistencia para determinar con precisi&oacute;n la respuesta a una pregunta, descartar las distintas posibilidades diagn&oacute;sticas mediante preguntas espec&iacute;ficas y detalladas, y no temer hacer preguntas relativas a temas que puedan resultar embarazosos o dif&iacute;ciles para el paciente.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">Es necesario hacer un uso adecuado de facilitaci&oacute;n, empat&iacute;a, clarificaci&oacute;n, confrontaci&oacute;n, reafirmaci&oacute;n, del silencio y del resumen, y solicitar y reconocer la verbalizaci&oacute;n de las ideas, preocupaciones, sentimientos del paciente acerca de su enfermedad.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">Hay que aprender a evitar los errores que ponen en peligro el desarrollo de una buena entrevista como son: interrumpir innecesariamente al paciente, hacer preguntas largas y complicadas, utilizar t&eacute;rminos t&eacute;cnicos incomprensibles para el enfermo, hacer preguntas de manera que sugieren la respuesta, ignorar la comunicaci&oacute;n no verbal, cambiar de tema de repente e inadecuadamente, no preguntar lo suficiente en &aacute;reas fundamentales y utilizar un mal estilo (p. ej., dirigirse a un adulto por su nombre de pila o hacerle preguntas demasiado simples, como si de un niño se tratase).</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">Al terminar hay que dar la oportunidad de preguntar al paciente, y la entrevista debe concluir transmitiendo sensaci&oacute;n de confianza y de esperanza, hasta donde sea posible, con la seguridad de que el m&eacute;dico har&aacute; todo lo posible por ayudar al enfermo como persona.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font face="Verdana" size="2">La entrevista no directiva fue descrita por Rogers: &eacute;sta pretende conseguir la m&iacute;nima contaminaci&oacute;n por parte del m&eacute;dico imponiendo un m&iacute;nimo intervencionismo, para conseguir que el enfermo exprese lo que realmente siente, experimenta y teme. Pero hay que considerar que toda entrevista se ver&aacute; limitada por el tiempo. Lo que el m&eacute;dico ha de conseguir es que el enfermo se exprese fluidamente y hacerle recuperar el hilo de la conversaci&oacute;n cuando lo ha interrumpido. Saber tolerar y controlar los silencios que tienen lugar cuando afloran a la mente contenidos conflictivos y resistencias necesarias de vencer. Para que el enfermo sea capaz de reanudarlo el m&eacute;dico utilizar&aacute; una escala progresivamente creciente de incitaciones, gestos, vocalizaciones (&#8216;humm...&#8217;, &#8216;dec&iacute;a...&#8217;). Si no son suficientes, podr&aacute; repetir la &uacute;ltima palabra o frase que dijo el enfermo en un tono neutro. En todo caso evitar&aacute; la exclamaciones que traducen juicios o prejuicios como &#8216;¡Ah claro!&#8217; y preguntas que contengan la respuesta o que puedan contestarse con un si o un no (&#8216;verdad que el dolor se irradia hacia la nuca&#8217;).</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">La anamnesis asociativa fue descrita por Deutsch para ser aplicada a la patolog&iacute;a psicosom&aacute;tica y desarrollada por Lisansky con el nombre de historia psicosom&aacute;tica, pretende lograr una relaci&oacute;n m&eacute;dico-enfermo aut&eacute;ntica y eficaz, que puede ser captada por el m&eacute;dico y valorada como &iacute;ndice de las reacciones del enfermo a otras confrontaciones personales. La meta de esta entrevista es poder responder a dos cuestiones b&aacute;sicas &#8211;qu&eacute; enfermedad padece y qu&eacute; tipo de persona es&#8211; y tres accesorias &#8211;qu&eacute; factores han contribuido al desarrollo de esa enfermedad, por qu&eacute; en ese preciso momento, y qu&eacute; factores incidieron en su evoluci&oacute;n y en su respuesta terap&eacute;utica.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">La t&eacute;cnica parte de distinguir lo que est&aacute; por encima de la superficie (los s&iacute;ntomas, el motivo de la consulta), del fondo (reacciones interpersonales). Entre ambos se encuentra la superficie (los rendimientos de la vida cotidiana).</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">El proceso de esta entrevista psicosom&aacute;tica o comprehensiva puede esquematizarse como en la <a href="#t">tabla</a>. Los s&iacute;ntomas y motivos est&aacute;n sobre la superficie. Al principio la atenci&oacute;n se dirige all&iacute;, ya que es el motivo de la consulta. M&eacute;dico y enfermo intercambian informaci&oacute;n en torno a preguntas como ¿qu&eacute;?, ¿cu&aacute;ndo?, ¿c&oacute;mo? y ¿d&oacute;nde?</font></p>     <p align="center"><a name="t"><img src="/img/revistas/edu/v11s1/mesa4_11s01_ps53_tabla1.jpg" width="300" height="348"></a></p>      <p><font face="Verdana" size="2">Las relaciones interpersonales e intrapersonales est&aacute;n debajo de la superficie. Aqu&iacute; se incluye la important&iacute;sima informaci&oacute;n sobre el material psicol&oacute;gico muchas veces reprimido: sentimientos y afectos, opiniones, temores, valores, y actitud frente a s&iacute; mismo, los dem&aacute;s y hacia el mundo. Aqu&iacute; se pregunta ¿qui&eacute;n?, ¿qui&eacute;nes? y ¿por qu&eacute;?</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">La superficie es la frontera, &aacute;rea neutra entre los s&iacute;ntomas y motivos y el material psicol&oacute;gico. Incluye datos como ritmo y modos vitales: sueño, descanso, aficiones, rutina diaria. Han de explorarse en relaci&oacute;n con la repercusi&oacute;n funcional de los s&iacute;ntomas.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2"><b>El proceso de la entrevista</b></font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">Los cinco a diez primeros minutos se dedican al motivo de la consulta. As&iacute; el m&eacute;dico puede seleccionar otras &aacute;reas para continuar la investigaci&oacute;n y el enfermo se da cuenta del inter&eacute;s del m&eacute;dico por lo que es evidente. En este corto per&iacute;odo de tiempo es posible desarrollar una relaci&oacute;n positiva suficiente.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">A continuaci&oacute;n, en el momento oportuno, el m&eacute;dico plantea algunas cuestiones referentes al &aacute;rea fronteriza, la cual por asociaci&oacute;n llevar&aacute; a temas psicol&oacute;gicos menos manifiestos, que permitir&iacute;a en caso necesario explorar las relaciones familiares y sociales.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font face="Verdana" size="2">En cualquier momento el m&eacute;dico puede volver a explorar la superficie (s&iacute;ntomas y motivo de la consulta) por varias razones:</font></p>     <blockquote> 	    <P><font face="Verdana" size="2">&#8226;El enfermo expresa de manera impulsiva conflictos psicol&oacute;gicos antes de que el m&eacute;dico sea capaz de discriminar qu&eacute; informaci&oacute;n es relevante.</font></p> 	    <P><font face="Verdana" size="2">&#8226;El material evocado es inc&oacute;modo para el enfermo o para el m&eacute;dico, lo que amenazar&iacute;a la continuidad de la entrevista.</font></p> 	    <P><font face="Verdana" size="2">&#8226;Si el enfermo divaga.</font></p> 	    <p><font face="Verdana" size="2">&#8226;Al final de la entrevista, a modo de recapitulaci&oacute;n.</font></p> </blockquote>     <p><font face="Verdana" size="2">El &aacute;rea sobre la superficie es el &aacute;rea segura. Es el campo de acci&oacute;n del modelo m&eacute;dico, hist&oacute;ricamente consolidado, tolerable desde la perspectiva social del enfermo y con el que el m&eacute;dico ha tenido ocasi&oacute;n de familiarizarse a lo largo de su ejercicio profesional.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">El m&eacute;dico no deber&aacute; profundizar antes de tiempo, antes de haber establecido una relaci&oacute;n adecuada. La atenci&oacute;n ha de dirigirse a la comunicaci&oacute;n verbal y a la no verbal, para mantener un conocimiento exacto de la situaci&oacute;n por encima o por debajo de la frontera. El m&eacute;dico cambia el &eacute;nfasis de un punto a otro, avanza, retrocede y consolida posiciones para explorar toda el &aacute;rea. Al final, el m&eacute;dico ha de volver al punto inicial, el s&iacute;ntoma o motivo, de manera que quede claro, para permitir un juicio diagn&oacute;stico, pron&oacute;stico y terap&eacute;utico y fundamentar las exploraciones complementarias que se pidan.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">El m&eacute;dico deber&aacute; tener en cuenta:</font></p>     <blockquote> 	    ]]></body>
<body><![CDATA[<P><font face="Verdana" size="2">&#8226;Las palabras del enfermo tienen significados conscientes e inconscientes.</font></p> 	    <P><font face="Verdana" size="2">&#8226;La comunicaci&oacute;n no verbal.</font></p> 	    <P><font face="Verdana" size="2">&#8226;El lenguaje revela tanto como oculta.</font></p> 	    <P><font face="Verdana" size="2">&#8226;El enfermo dispone de estrategias de &#8216;diversi&oacute;n&#8217;, con las que puede o suele estar familiarizado.</font></p> 	    <P><font face="Verdana" size="2">&#8226;La interferencia existente con los prejuicios, actitudes, irritaci&oacute;n, fatiga, propios del enfermo.</font></p> 	    <P><font face="Verdana" size="2">&#8226;Las proyecciones transferenciales.</font></p> 	    <P><font face="Verdana" size="2">&#8226;Evitar preguntas dobles o aquellas cuya respuesta est&eacute; incluida en su formulaci&oacute;n, ya que el enfermo tender&aacute; a repetir las palabras del m&eacute;dico.</font></p> </blockquote>     <p><font face="Verdana" size="2"><b>M&eacute;todo de la entrevista</b></font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">El m&eacute;dico deber&aacute; identificar siempre los componentes org&aacute;nicos, psicol&oacute;gicos y sociales de las quejas y s&iacute;ntomas. Para ello utilizar&aacute; preguntas abiertas, que permiten que el individuo se exprese con sus propias palabras.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2"><b>Aclaraci&oacute;n de los s&iacute;ntomas</b></font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font face="Verdana" size="2">Es necesario identificar la naturaleza del s&iacute;ntoma, su intensidad, cualidad, localizaci&oacute;n, frecuencia, duraci&oacute;n, c&oacute;mo influye en sus relaciones y, por &uacute;ltimo, el significado que tiene el s&iacute;ntoma para el que lo padece. Todo esto hay que hacerlo para todos y cada uno de los s&iacute;ntomas y quejas que exprese el enfermo.</font></p>     <P><font face="Verdana" size="2">Cuando el enfermo expresa libremente sus s&iacute;ntomas, el m&eacute;dico es capaz de identificar otras causas o factores que puedan tener una influencia.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2"><b>Identificaci&oacute;n del paciente</b></font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">Adem&aacute;s de analizar las caracter&iacute;sticas del s&iacute;ntoma, es necesario identificar la reacci&oacute;n del paciente cuando se presentan los s&iacute;ntomas. ¿Cu&aacute;les son sus fantas&iacute;as, miedos y ansiedad acerca de los s&iacute;ntomas?, ¿lo ha sentido en otras ocasiones?, ¿conoce a alguien que lo ha padecido? Durante la entrevista se conseguir&aacute;n datos de su historia cl&iacute;nica anterior, de sus antecedentes personales y familiares. Si el s&iacute;ntoma es identificado como secundario a un acontecimiento vital, o a problemas de tipo social o personal, el m&eacute;dico deber&aacute; centrar su atenci&oacute;n en identificar el proceso, y lo podr&aacute; hacer con el empleo de frases tales como &#8216;no entiendo, podr&iacute;a explic&aacute;rmelo de nuevo o ponerme alg&uacute;n ejemplo&#8217;, etc.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2"><b>Aspectos no verbales</b></font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">Aunque durante la entrevista la atenci&oacute;n se centra en la informaci&oacute;n que el paciente aporta, en la comunicaci&oacute;n verbal es necesario, tambi&eacute;n, tener en cuenta aspectos no verbales de toda comunicaci&oacute;n, tales como la entonaci&oacute;n que utiliza, los gestos, si es capaz de emitir una sonrisa o si su expresi&oacute;n facial es de tristeza, miedo o cualquier otra emoci&oacute;n.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">El aspecto general del paciente puede orientarnos sobre la posible enfermedad de &eacute;ste y podremos encaminar nuestra entrevista a recoger m&aacute;s datos para hacer un diagn&oacute;stico y un diagn&oacute;stico diferencial; as&iacute;, por ejemplo, una cara inexpresiva, de m&aacute;scara, nos har&aacute; sospechar que lo que padece el enfermo es una enfermedad de Parkinson, o una cara de luna llena nos orientar&aacute; sobre una posible enfermedad de Cushing. Tambi&eacute;n deberemos observar las ropas, la manera de sentarse, sus gestos y ademanes. Si el m&eacute;dico realiza una visita a domicilio, observar&aacute; su habitaci&oacute;n y todo lo que le rodea.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2"><b>Aspectos terap&eacute;uticos de la entrevista</b></font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">Los aspectos terap&eacute;uticos que se establecen durante la entrevista se deben a la relaci&oacute;n que se establece entre el m&eacute;dico y el paciente, y al an&aacute;lisis que hace el m&eacute;dico de la entrevista. Las reacciones de transferencia (del enfermo) y de contratransferencia (del m&eacute;dico) necesitar&aacute;n ser identificadas. Cuando el m&eacute;dico es capaz de identificarlas, entonces ser&aacute; capaz de dirigir esa orientaci&oacute;n para ayudar de la mejor manera al enfermo. Como si de una entrevista de orientaci&oacute;n din&aacute;mica (psicoterapia) se tratase, el m&eacute;dico empezar&aacute; a detectar los mecanismos de defensa que el paciente utiliza (negaci&oacute;n, resistencia, proyecci&oacute;n, identificaci&oacute;n, racionalizaci&oacute;n, sublimaci&oacute;n, etc.). Con la apreciaci&oacute;n del &#8216;estilo de vida&#8217;, el m&eacute;dico podr&aacute; obtener datos sobre el &#8216;estilo de personalidad&#8217; o la manera en que el enfermo se relaciona con los dem&aacute;s y con el ambiente.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">La principal funci&oacute;n del m&eacute;dico durante el proceso terap&eacute;utico de la entrevista es clarificar y objetivar el motivo de consulta. Si tanto el m&eacute;dico como el paciente son capaces de identificar lo que sucede, el tratamiento podr&aacute; empezar.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font face="Verdana" size="2"><b>C&oacute;mo terminar una entrevista</b></font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">Una caracter&iacute;stica esencial de toda entrevista, independientemente de su duraci&oacute;n, es c&oacute;mo terminarla; una de las mejores maneras es haciendo un resumen, que permitir&aacute; al m&eacute;dico ordenar los datos que ha obtenido durante la entrevista; por su parte, el enfermo podr&aacute; añadir, quitar o cambiar, o aclarar de nuevo algunos datos. El resumen tambi&eacute;n permitir&aacute; establecer el siguiente paso en la relaci&oacute;n m&eacute;dico-enfermo y facilitar el proceso de una entrevista posterior.</font></p>      ]]></body>
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