<?xml version="1.0" encoding="ISO-8859-1"?><article xmlns:mml="http://www.w3.org/1998/Math/MathML" xmlns:xlink="http://www.w3.org/1999/xlink" xmlns:xsi="http://www.w3.org/2001/XMLSchema-instance">
<front>
<journal-meta>
<journal-id>1575-1813</journal-id>
<journal-title><![CDATA[Educación Médica]]></journal-title>
<abbrev-journal-title><![CDATA[Educ. méd.]]></abbrev-journal-title>
<issn>1575-1813</issn>
<publisher>
<publisher-name><![CDATA[Fundación Educación Médica]]></publisher-name>
</publisher>
</journal-meta>
<article-meta>
<article-id>S1575-18132010000500009</article-id>
<title-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[El portafolio docente como instrumento para el discente y el docente]]></article-title>
</title-group>
<contrib-group>
<contrib contrib-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Díez Lobato]]></surname>
<given-names><![CDATA[Ramiro]]></given-names>
</name>
<xref ref-type="aff" rid="A01"/>
<xref ref-type="aff" rid="A02"/>
</contrib>
<contrib contrib-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[López Encuentra]]></surname>
<given-names><![CDATA[Ángel]]></given-names>
</name>
<xref ref-type="aff" rid="A01"/>
<xref ref-type="aff" rid="A02"/>
</contrib>
<contrib contrib-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Lagares Gómez-Abascal]]></surname>
<given-names><![CDATA[Alfonso]]></given-names>
</name>
<xref ref-type="aff" rid="A01"/>
<xref ref-type="aff" rid="A02"/>
</contrib>
</contrib-group>
<aff id="A01">
<institution><![CDATA[,Hospital 12 de Octubre  ]]></institution>
<addr-line><![CDATA[ ]]></addr-line>
</aff>
<aff id="A02">
<institution><![CDATA[,Universidad Complutense de Madrid Facultad de Medicina ]]></institution>
<addr-line><![CDATA[Madrid ]]></addr-line>
</aff>
<pub-date pub-type="pub">
<day>00</day>
<month>12</month>
<year>2010</year>
</pub-date>
<pub-date pub-type="epub">
<day>00</day>
<month>12</month>
<year>2010</year>
</pub-date>
<volume>13</volume>
<fpage>S45</fpage>
<lpage>S51</lpage>
<copyright-statement/>
<copyright-year/>
<self-uri xlink:href="http://scielo.isciii.es/scielo.php?script=sci_arttext&amp;pid=S1575-18132010000500009&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><self-uri xlink:href="http://scielo.isciii.es/scielo.php?script=sci_abstract&amp;pid=S1575-18132010000500009&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><self-uri xlink:href="http://scielo.isciii.es/scielo.php?script=sci_pdf&amp;pid=S1575-18132010000500009&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri></article-meta>
</front><body><![CDATA[ <p><font face="Verdana" size="2"><b>MESA REDONDA 1. NUEVOS PROGRAMAS DOCENTES: LA INNOVACI&Oacute;N COMO ESTRATEGIA</b></font></p>     <p>&nbsp;</p>     <p><font face="Verdana" size="4"><b>El portafolio docente como instrumento para el discente y el docente</b></font></p>     <p>&nbsp;</p>     <p>&nbsp;</p>     <p><font face="Verdana" size="2"><b>Ramiro D&iacute;ez Lobato, &Aacute;ngel L&oacute;pez Encuentra, Alfonso Lagares G&oacute;mez-Abascal</b></font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">Hospital 12 de Octubre. Facultad de Medicina. Universidad Complutense. Madrid.    <br> E-mail:  <a href="mailto:rdiez.hdoc@salud.madrid.org">rdiez.hdoc@salud.madrid.org</a></font></p>     <p>&nbsp;</p>     <p>&nbsp;</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font face="Verdana" size="2"><b>Los nuevos paradigmas de la ense&ntilde;anza cl&iacute;nica y el portafolio docente</b></font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">Los nuevos curr&iacute;culos de medicina han desplazado su foco desde la adquisici&oacute;n de conocimientos al logro de la competencia cl&iacute;nica, entendiendo &eacute;sta como 'el uso habitual y juicioso de la comunicaci&oacute;n, el conocimiento, las habilidades t&eacute;cnicas, el razonamiento cl&iacute;nico, las emociones y valores, y la reflexi&oacute;n sobre la pr&aacute;ctica diaria en beneficio de los individuos y la comunidad' (R.M. Epstein). Ante la necesidad de desarrollar instrumentos que apoyen y gu&iacute;en la adquisici&oacute;n de la competencia de una manera integrada y longitudinal, y de evaluar con criterios 'hol&iacute;sticos' en qu&eacute; medida se alcanza, se recurre cada vez m&aacute;s al uso del portafolio en los diferentes estadios de la educaci&oacute;n m&eacute;dica (entendida &eacute;sta como un continuo). En este escrito se comentan las caracter&iacute;sticas y funciones del portafolio, un instrumento docente-evaluador cuya g&eacute;nesis y utilidad se relacionan con paradigmas pedag&oacute;gicos inspirados en el movimiento 'competencial' (<i>international competency movement</i>), el movimiento de 'autenticidad' (<i>authenticity movement</i>) y las teor&iacute;as del aprendizaje del adulto (<i>adult learning theory, experiential learning</i>), que enfatizan la importancia de la ense&ntilde;anza pr&aacute;ctica y el autoaprendizaje del alumno.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">El movimiento competencial preconiza la adquisici&oacute;n de una serie de competencias espec&iacute;ficas y generales (no privativas &eacute;stas de nuestra profesi&oacute;n) de manera simult&aacute;nea e integrada (todas a la vez), y progresiva (perspectiva longitudinal) a lo largo del grado, en un proceso que debe continuarse sin ruptura hasta completarse en el posgrado (<i>continuity in medical education</i>). Adem&aacute;s, y ajust&aacute;ndonos a los principios que rigen la buena ense&ntilde;anza cl&iacute;nica -por ejemplo, 'la evaluaci&oacute;n dirige el aprendizaje' (<i>assessment drives learning</i>) y 'la evaluaci&oacute;n mejora la ense&ntilde;anza' (<i>assessment enhances teaching</i>)-, utilizaremos t&eacute;cnicas evaluadoras que valoren de manera repetitiva el nivel de competencia cl&iacute;nica alcanzado por el alumno, objetivando su progreso en el aprendizaje y las posibles carencias que deban corregirse; para esto se aplican diferentes tests y pruebas que 'miden' las competencias parcelares y globales, evitando en lo posible el 'reduccionismo' o la 'trivializaci&oacute;n' en la evaluaci&oacute;n que llevan a considerar err&oacute;neamente que el todo (la competencia) viene representado por la suma de las partes.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">En la d&eacute;cada de los a&ntilde;os noventa se vuelve la mirada hacia la 'autenticidad' en la ense&ntilde;anza de la pr&aacute;ctica cl&iacute;nica, enfatizando la necesidad de realizar el aprendizaje en el contexto cl&iacute;nico real (&aacute;mbito intra y extrahospitalario) y de evaluar al estudiante all&iacute; donde lleva a cabo su labor, recurriendo no s&oacute;lo al enfermo real, sino al paciente simulado y los maniqu&iacute;es, as&iacute; como a casos virtuales y otros recursos facilitados por las nuevas tecnolog&iacute;as inform&aacute;ticas. Diferentes estudios han evidenciado que el par&aacute;metro m&aacute;s determinante del aprendizaje cl&iacute;nico es justamente la observaci&oacute;n directa del alumno por el profesor-evaluador durante sus actuaciones, seguida de un  <i>feedback</i> constructivo. Pues bien, es ensamblando el aprendizaje de las competencias 'a pie de cama' con una evaluaci&oacute;n realizada en el mismo contexto -pruebas de evaluaci&oacute;n cl&iacute;nica objetiva estructurada (ECOE)- como se consigue la deseable congruencia entre ense&ntilde;anza y evaluaci&oacute;n, recomendada por el movimiento competencial. De este modo, la corriente del in training o  <i>work-based assessment</i> (evaluaci&oacute;n durante el aprendizaje) se est&aacute; imponiendo en los nuevos curr&iacute;culos.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">Por otra parte, las dos corrientes mencionadas -el aprendizaje de competencias (o su equivalente del aprendizaje basado en objetivos) y la autenticidad de las experiencias- comparten los principios pedag&oacute;gicos de la teor&iacute;a del 'aprendizaje del adulto', que preconiza el ejercicio constante de la reflexi&oacute;n y la implicaci&oacute;n directa y activa en el aprendizaje por parte del estudiante, para quien el profesor-tutor actuar&aacute; m&aacute;s como orientador y gu&iacute;a que como transmisor de una informaci&oacute;n que en gran parte deber&aacute; adquirirse de manera aut&oacute;noma, favoreciendo as&iacute; el h&aacute;bito del autoaprendizaje.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">Pues bien, es en el marco de las nuevas metodolog&iacute;as de ense&ntilde;anza y evaluaci&oacute;n de la pr&aacute;ctica cl&iacute;nica donde el portafolio docente aparece como un instrumento gu&iacute;a para recoger, documentar y facilitar las actividades del aprendizaje cl&iacute;nico, y evaluar la adquisici&oacute;n de las competencias, tanto espec&iacute;ficas como generales. Las figuras  <a href="#f1">1</a> y <a href="#f2">2</a> muestran la interrelaci&oacute;n de los nuevos paradigmas docentes y evaluadores que acabamos de describir, y c&oacute;mo los principios en los que se basa el portafolio est&aacute;n en la base de la ense&ntilde;anza basada en competencias, y es que tanto la ense&ntilde;anza pr&aacute;ctica como el portafolio emplean estrategias con abordajes 'hol&iacute;sticos'.</font></p>     <p align="center"><font face="Verdana" size="2"><a name="f1"><img src="/img/revistas/edu/v13s1/mesa1_4_fig01.jpg" width="600" height="348"></a></font></p>     <p>&nbsp;</p>     <p align="center"><font face="Verdana" size="2"><a name="f2"><img src="/img/revistas/edu/v13s1/mesa1_4_fig02.jpg" width="500" height="291"></a></font></p>     <p>&nbsp;</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font face="Verdana" size="2">Al analizar las coincidencias de estos principios, comprobamos que tanto el paradigma de la ense&ntilde;anza de competencias como un buen portafolio otorgan un papel clave al estudiante, ya que lo convierten en protagonista principal de su propio aprendizaje y del manejo del portafolio como instrumento para organizar y recoger sus propias actividades cl&iacute;nicas, y para estimular el h&aacute;bito reflexivo y la interrelaci&oacute;n con el profesor. Por otra parte, el uso del portafolio 'individualiza' al alumno como aprendiz, rescat&aacute;ndolo del anonimato de los grandes grupos de estudiantes que reciben ense&ntilde;anzas te&oacute;ricas en las aulas; cuando act&uacute;a 'a pie de cama', el estudiante realiza siempre un abordaje 'personal e intransferible' al problema cl&iacute;nico, en tanto en cuanto el encuentro con el enfermo generar&aacute; una reflexi&oacute;n que, a su vez, motivar&aacute; un estudio personal dise&ntilde;ado y ejecutado por el propio alumno con la orientaci&oacute;n del profesor-tutor, (por ejemplo, una b&uacute;squeda en PubMed).</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">Como ya se dijo, las tareas en el aprendizaje cl&iacute;nico moderno son 'aut&eacute;nticas', es decir, se relacionan con 'sucesos y materiales cl&iacute;nicos reales', y los buenos portafolios son tambi&eacute;n 'aut&eacute;nticos', es decir, reflejan un conjunto de evidencias de lo que el estudiante hace realmente (competencias) y no de lo que podr&iacute;a hacer (o se presupone que deber&iacute;a hacer). Esta 'autenticidad' incrementa el valor pr&aacute;ctico del portafolio porque establece un nexo entre el desempe&ntilde;o real del estudiante en el momento en que lo hace y lo que ser&aacute; capaz de hacer despu&eacute;s de la residencia y en el contexto de la practica cl&iacute;nica aut&oacute;noma. Ya apuntamos tambi&eacute;n que tanto la ense&ntilde;anza por competencias como el portafolio aplicado como instrumento 'gu&iacute;a' de la misma, utilizan m&uacute;ltiples t&eacute;cnicas y recursos: el portafolio amalgama evidencias desde diferentes fuentes, permitiendo emitir un juicio 'hol&iacute;stico' sobre el nivel de competencia del estudiante al recurrir a la estrategia de la 'triangulaci&oacute;n', que aumenta la validez y fiabilidad de la evaluaci&oacute;n y que consiste en el empleo de varias t&eacute;cnicas o pruebas para medir una misma competencia, y de una misma prueba para medir diferentes competencias.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">La transparencia de lo que el alumno ejecuta en su pr&aacute;ctica est&aacute; garantizada por la din&aacute;mica del trabajo cl&iacute;nico que realiza, pero obviamente, &eacute;sta s&oacute;lo se alcanza si observamos al alumno durante sus actuaciones. Por otra parte, es obligaci&oacute;n del alumno transferir de modo veraz y 'aut&eacute;ntico' al portafolio los datos y el perfil de sus actividades. Es sabido que los alumnos pueden 'inflar' o deformar su portafolio cuando saben que se utiliza para evaluaci&oacute;n sumativa (pasa/no pasa, u otorgar una nota). Este tipo de desviaci&oacute;n hacia el cinismo profesional, que deforma el c&oacute;digo &eacute;tico y el profesionalismo del alumno, debe evitarse a toda costa 'monitorizando' de manera prospectiva la generaci&oacute;n del portafolio durante la rotaci&oacute;n.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">Ya hemos hablado del valor y significado de la retroalimentaci&oacute;n como recurso docente insustituible, tanto en el aprendizaje cl&iacute;nico diario como en la generaci&oacute;n y valoraci&oacute;n del propio portafolio. La reflexi&oacute;n 'durante la acci&oacute;n' y 'despu&eacute;s de la acci&oacute;n' (por ejemplo durante y despu&eacute;s de la entrevista-exploraci&oacute;n cl&iacute;nicas), si bien se da siempre en mayor o menor grado durante los encuentros habituales con el paciente, debe 'perseguirse' y sistematizarse como rutina con la ayuda del portafolio (que incluir&aacute; apartados o formularios tanto de evaluaci&oacute;n externa como de autoevaluaci&oacute;n); y es que la reflexi&oacute;n y la autoevaluaci&oacute;n son ingredientes esenciales del progreso continuo del aprendizaje (<i>life-long learning</i>) y del proceso que lleva a la formaci&oacute;n de la identidad profesional.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">Entre las ventajas del portafolio, definido como 'una colecci&oacute;n de trabajos y materiales generados y aportados por el estudiante, junto con evaluaciones diversas, reunidos durante un tiempo, que reflejan el desarrollo de su aprendizaje, y son objeto de anotaciones reflexivas acerca de c&oacute;mo se aprende y de lo aprendido en t&eacute;rminos de resultados o de objetivos alcanzados' (Davis et al), destacan:</font></p>     <blockquote> 	    <p><font face="Verdana" size="2">&bull; Facilita un abordaje integrador de la pr&aacute;ctica y la evaluaci&oacute;n (tanto sumativa como formativa) del aprendizaje cl&iacute;nico.</font></p> 	    <p><font face="Verdana" size="2">&bull; Recoge la evidencia de la actividad cl&iacute;nica y el aprendizaje de una manera longitudinal, permitiendo estimar el progreso del estudiante en el alcance de objetivos predefinidos.</font></p> 	    <p><font face="Verdana" size="2">&bull; Permite evaluar competencias dif&iacute;ciles o imposibles de estimar de otro modo, como la capacidad de reflexi&oacute;n, el pensamiento cr&iacute;tico y la creatividad, el autoaprendizaje, el desarrollo de la identidad profesional y el profesionalismo.</font></p> 	    <p><font face="Verdana" size="2">&bull; Impulsa y mejora el autoaprendizaje, al propiciar un aprendizaje m&aacute;s activo y en profundidad, potenciando la autorreflexi&oacute;n y la autoevaluaci&oacute;n.</font></p> 	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font face="Verdana" size="2">&bull; Favorece la comunicaci&oacute;n e interacci&oacute;n directa entre el alumno y el profesor, recordando a ambos que la evaluaci&oacute;n ideal es un proceso 'de ida y vuelta'.</font></p> 	    <p><font face="Verdana" size="2">&bull; Permite detectar antes a los <i>poor performers</i> y reconducirlos en su aprendizaje.</font></p> 	    <p><font face="Verdana" size="2">&bull; Proporciona evidencia directa e indirecta acerca de la dedicaci&oacute;n docente del profesor y del funcionamiento del programa docente.</font></p> </blockquote>     <p><font face="Verdana" size="2">La reflexi&oacute;n sobre el propio aprendizaje por parte del estudiante, junto con su interacci&oacute;n con el tutor, son las marcas distintivas entre un  <i>log-book</i> (mera colecci&oacute;n de materiales) y el verdadero portafolio, que desde el punto de vista de su estructura debe incluir materiales cl&iacute;nicos generados por el alumno y los resultados de la evaluaci&oacute;n (componentes cuantitativos), por un lado, y aportaciones personales de tipo narrativo, tales como ejercicios de reflexi&oacute;n, autoevaluaci&oacute;n o comentarios libres (componentes cualitativos), por otro. La  <a href="#f3">figura 3</a> resume las ventajas esenciales del portafolio.</font></p>     <p align="center"><font face="Verdana" size="2"><a name="f3"><img src="/img/revistas/edu/v13s1/mesa1_4_fig03.jpg" width="600" height="372"></a></font></p>     <p>&nbsp;</p>     <p><font face="Verdana" size="2"><b>Implementaci&oacute;n del portafolio y condicionantes de su eficacia</b></font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">Entre las sugerencias apuntadas por diferentes autores para facilitar la implementaci&oacute;n del portafolio docente destacan:</font></p>     <blockquote> 	    <p><font face="Verdana" size="2">&bull; Definir con claridad su prop&oacute;sito. ¿Va a utilizarse con prop&oacute;sito formativo, sumativo o ambos? ¿Cu&aacute;l es la relaci&oacute;n entre el portafolio y las restantes evaluaciones que se aplican en el curso o el curr&iacute;culo?</font></p> 	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font face="Verdana" size="2">&bull; Definir bien los 'contenidos' (estructura clara), as&iacute; como los resultados (objetivos docentes) que van a evaluarse; de hecho, unos y otros constituyen el  	<i>blue-print</i> con el que se dise&ntilde;ar&aacute; este instrumento.</font></p> 	    <p><font face="Verdana" size="2">&bull; Detallar la estrategia de la interrelaci&oacute;n alumno-profesor durante la generaci&oacute;n-evaluaci&oacute;n del portafolio, y de los procedimientos de retro-alimentaci&oacute;n.</font></p> 	    <p><font face="Verdana" size="2">&bull; Desarrollar un sistema de calificaci&oacute;n-evaluaci&oacute;n (criterios de validez y fiabilidad del portafolio), que sirva para la mayor parte -si no todos- de sus componentes-contenidos (los materiales cuantitativos son m&aacute;s f&aacute;ciles de evaluar que los cualitativos) y gu&iacute;e las evaluaciones sumativas.</font></p> 	    <p><font face="Verdana" size="2">&bull; Planificar la evaluaci&oacute;n determinando el tiempo, los evaluadores (n&uacute;mero, selecci&oacute;n y entrenamiento apropiados) y el soporte administrativo necesario para realizarla.</font></p> 	    <p><font face="Verdana" size="2">&bull; Orientar al estudiante con sesiones de 'inducci&oacute;n' (encuentro inicial explicativo) y gu&iacute;as escritas para informarle sobre la estructura y manejo del portafolio, as&iacute; como acerca del proceso de evaluaci&oacute;n al que va a someterse, aliviando su ansiedad.</font></p> 	    <p>&nbsp;</p> </blockquote>     <p><font face="Verdana" size="2"><b>Factores que determinan la eficacia del portafolio</b></font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">Entre estos factores aparece en primer lugar el grado de estructuraci&oacute;n; el portafolio ha de construirse guardando un balance entre la rigidez y la flexibilidad, pues una estructura demasiado r&iacute;gida inhibe la expresi&oacute;n espont&aacute;nea del aprendiz, limitando las aportaciones derivadas de su iniciativa personal (materiales 'narrativos' y de otros tipos) y, por tanto, la amplitud y representatividad de la muestra global del portafolio. Sin embargo, una estructura demasiado laxa o abierta puede desorientar al estudiante, que 'no sabe bien qu&eacute; debe aportar' y dificulta considerablemente la evaluaci&oacute;n con prop&oacute;sito sumativo (mayor disparidad de materiales, algunos de los cuales requieren adem&aacute;s m&eacute;todos de an&aacute;lisis cualitativos).</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">Quiz&aacute; el factor m&aacute;s influyente en la eficacia del portafolio es la calidad de la interrelaci&oacute;n alumno-profesor (tutorizaci&oacute;n), no s&oacute;lo a la hora de consensuar el dise&ntilde;o del portafolio, sino durante el aprendizaje. Se da por supuesto que el alumno y el profesor conocen al detalle el dise&ntilde;o, los contenidos y el prop&oacute;sito del portafolio, pero adem&aacute;s deber&aacute;n mantener entrevistas repetidas durante las rotaciones (al menos una de iniciaci&oacute;n, otra u otras intermedias y una final). En la primera se acordar&aacute;n los objetivos y la estrategia de aprendizaje, resolviendo posibles dudas iniciales; en las entrevistas peri&oacute;dicas el tutor calibrar&aacute; el desarrollo del proceso formativo y resolver&aacute; dificultades y dudas que pueda plantear el alumno (reconducci&oacute;n del aprendizaje), y en la entrevista final o de cierre de la rotaci&oacute;n, el tutor comprobar&aacute; y validar&aacute; las aportaciones del alumno en el portafolio y comentar&aacute; con &eacute;l la experiencia vivida, recabando su opini&oacute;n sobre la calidad de la ense&ntilde;anza recibida y detectando las posibles deficiencias y limitaciones personales que deber&aacute;n corregirse en las siguientes rotaciones.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">La evaluaci&oacute;n del portafolio es el tercer factor determinante de su eficacia. La complejidad potencial de los contenidos, algunos de los cuales son adem&aacute;s de tipo 'narrativo' (cuyo perfil no se presta a abordajes psicom&eacute;tricos y requiere otros cualitativos), hacen que la evaluaci&oacute;n del portafolio no resulte una tarea f&aacute;cil. El grado de estructuraci&oacute;n del propio portafolio, ya comentado, y el entrenamiento de los observadores influyen claramente sobre la fiabilidad de la evaluaci&oacute;n, cuyos coeficientes llegan a ser aceptables si la muestra de los contenidos a evaluar es amplia y transversalmente representativa. Igualmente, la validez exige contemplar de la manera m&aacute;s completa posible el &aacute;rea o materia a evaluar (<i>content o direct validity</i>) y una muestra adecuada de contenidos, contextos, observadores e instrumentos usados para la mejora. En todo caso, la fiabilidad del portafolio viene condicionada por las caracter&iacute;sticas psicom&eacute;tricas de los instrumentos de evaluaci&oacute;n utilizados, que a su vez se relacionan con el perfil (cuantitativo frente a cualitativo) de los contenidos sobre los que se aplican. Se ha dicho que el componente evaluativo del portafolio ser&aacute; tan bueno como lo sean los instrumentos de evaluaci&oacute;n incluidos en &eacute;l, que han de poseer unas m&iacute;nimas caracter&iacute;sticas psicom&eacute;tricas si van usarse con un prop&oacute;sito sumativo.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font face="Verdana" size="2">Aparte de la propia estructura, el otro factor determinante de la calidad de la evaluaci&oacute;n de un portafolio son los observadores. Es obvio que aumentando su n&uacute;mero mejorar&aacute; la fiabilidad de la evaluaci&oacute;n (sobre todo si se han adiestrado previamente y se han establecido criterios homog&eacute;neos). Diferentes estudios demuestran que los &iacute;ndices kappa se incrementan progresivamente al aumentar el n&uacute;mero de observadores, pero no hay que olvidar que el examen de un portafolio de calidad requiere un tiempo considerable, y existe evidencia de que un observador bien entrenado garantiza niveles aceptables de fiabilidad.</font></p>     <p>&nbsp;</p>     <p><font face="Verdana" size="2"><b>El portafolio del Hospital 12 de Octubre</b></font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">En nuestro hospital, los alumnos de los tres &uacute;ltimos cursos del grado (de 4.<sup>o</sup> a 6.<sup>o</sup>) realizan rotaciones cl&iacute;nicas en r&eacute;gimen de 'internalizaci&oacute;n' (un cuatrimestre por curso), generando un portafolio por rotaci&oacute;n. Dado que cada alumno lleva a cabo durante los tres cursos consecutivos un total de tres rotaciones por Medicina, tres por Cirug&iacute;a, una o dos por Pediatr&iacute;a y una por Ginecolog&iacute;a-Obstetricia, durante el &uacute;ltimo curso acad&eacute;mico 2009-2010 se recogieron un total de 820 portafolios. La presentaci&oacute;n del portafolio bien cumplimentado es condici&oacute;n necesaria para superar las asignaturas, en cuyas calificaciones finales se ha venido repercutiendo, no sin dificultades, la nota obtenida con el portafolio (con la excepci&oacute;n de Pediatr&iacute;a).</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">En la <a href="#f4">figura 4</a> se reflejan la estructura y contenidos actuales de nuestro portafolio, que dispone de una hoja inicial de identificaci&oacute;n, otra de objetivos y de instrucciones y log&iacute;stica de manejo, una serie de formularios para comunicar las actividades cl&iacute;nicas y narrativas (desde historias cl&iacute;nicas hasta los comentarios libres), y las pruebas de ECOE, m&aacute;s una secci&oacute;n de ap&eacute;ndices. La mayor&iacute;a de los contenidos son del tipo objetivo-cuantitativo, y a &eacute;stos se otorga un 70% del peso total en la evaluaci&oacute;n-calificaci&oacute;n del portafolio, mientras que a los componentes de tipo cualitativo se les otorga el 30% restante. Las aportaciones voluntarias de materiales extracurriculares (no requeridos formalmente en el curr&iacute;culo) pueden decantarse del lado de los componentes de tipo objetivo-cuantitativo o del tipo narrativo-cualitativo.</font></p>     <p align="center"><font face="Verdana" size="2"><a name="f4"><img src="/img/revistas/edu/v13s1/mesa1_4_fig04.jpg" width="600" height="381"></a></font></p>     <p>&nbsp;</p>     <p><font face="Verdana" size="2">Actualmente, las pruebas de ECOE en el contexto cl&iacute;nico (se pasaron m&aacute;s de 1.600 a 300 alumnos durante el curso acad&eacute;mico 2009-2010, entre mini-CEX, discusi&oacute;n basada en un caso y observaciones directas de procedimientos pr&aacute;cticos) se utilizan con un prop&oacute;sito exclusivamente formativo, pero en el futuro inmediato, cuando sistematicemos su aplicaci&oacute;n (administraci&oacute;n de un n&uacute;mero fijo de pruebas por candidato) y se alcance un grado adecuado de homogeneidad entre evaluadores, se usar&aacute;n tambi&eacute;n como criterio sumativo (para determinar la nota global adjudicada al portafolio).</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">La aportaci&oacute;n por nuestros alumnos de materiales relacionados con las diferentes actividades cl&iacute;nicas, por un lado, y de componentes 'narrativos', por otro, se ha valorado como buena-excelente en la gran mayor&iacute;a de casos, y se est&aacute; analizando para su publicaci&oacute;n. Para la evaluaci&oacute;n del portafolio venimos recurriendo al menos a un observador 'universal' que examina todos los portafolios de una rotaci&oacute;n determinada. Pero si en el momento actual podemos considerar definitivamente implantado el portafolio en nuestra unidad docente, su mejora exige una atenci&oacute;n y esfuerzo continuados, siendo el reto m&aacute;s importante a corto plazo estandarizar tanto la interacci&oacute;n alumno-supervisor docente en la generaci&oacute;n del portafolio (tutorizaci&oacute;n), como el proceso de evaluaci&oacute;n de &eacute;ste.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">Las dificultades m&aacute;s serias encontradas para la implantaci&oacute;n del portafolio se relacionan con el desequilibrio persistente en nuestros curr&iacute;culos a favor de la ense&ntilde;anza-aprendizaje te&oacute;ricos, y con la presencia de la prueba MIR, que para nada favorecen el reconocimiento de la relevancia real de la pr&aacute;ctica cl&iacute;nica por parte de alumnos y profesores. El excesivo peso de la carga te&oacute;rica y la abundancia de ex&aacute;menes todav&iacute;a presentes en nuestro &aacute;mbito usurpan tiempo y esfuerzo que deber&iacute;an dedicarse a la pr&aacute;ctica cl&iacute;nica. La actitud, a veces 'evasiva', del alumno (a quien lo que 'm&aacute;s le gusta' y satisface realmente es ver enfermos, 'hacer cosas por s&iacute; mismo' y pasar el tiempo a pie de cama y fuera de las aulas) hacia el portafolio est&aacute; motivada adem&aacute;s por la escasa valoraci&oacute;n del esfuerzo que realiza para cumplimentarlo, el cual no es adecuadamente reconocido en sus calificaciones, ni resulta de utilidad a la hora de superar el examen MIR, que sigue siendo de tipo te&oacute;rico.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font face="Verdana" size="2">Esperamos que la introducci&oacute;n de la nueva asignatura de Pr&aacute;ctica Cl&iacute;nica en el nuevo plan de estudios de nuestra facultad solvente en gran parte el efecto disuasorio que una estructura curricular anticuada ejerce sobre la motivaci&oacute;n del alumno para el ejercicio de la pr&aacute;ctica cl&iacute;nica. Aunque no podemos todav&iacute;a determinar en qu&eacute; medida el empleo del portafolio mejora el nivel de competencia cl&iacute;nica de nuestros alumnos -s&oacute;lo hemos podido evidenciar una buena validez concurrente (<i>concurrent validity</i>) entre las puntuaciones obtenidas por los alumnos de 4.<sup>o</sup> curso con el portafolio, una prueba ECOE multiestaci&oacute;n y los ex&aacute;menes te&oacute;ricos de Patolog&iacute;a M&eacute;dica y Quir&uacute;rgica-, estamos convencidos de que el empleo del portafolio mejora definitivamente el aprendizaje del alumno (<i>face validity</i>). En todo caso, en nuestra experiencia, el portafolio docente se revela como un recurso &uacute;til para cambiar la 'cultura docente' de alumnos y profesores y propiciar la mejora curricular 'desde dentro'.</font></p>      ]]></body>
</article>
