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</front><body><![CDATA[ <p><font face="Verdana" size="2"><b>MESA REDONDA 2. EL CAMINO HACIA LA EVALUACI&Oacute;N OBJETIVA</b></font></p>     <p>&nbsp;</p>     <p><font face="Verdana" size="4"><b>Evaluaci&oacute;n del alumno</b></font></p>     <p>&nbsp;</p>     <p>&nbsp;</p>     <p><font face="Verdana" size="2"><b>Jes&uacute;s Mill&aacute;n N&uacute;&ntilde;ez-Cort&eacute;s</b></font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">Catedr&aacute;tico de Medicina Interna. Universidad Complutense. Director de la C&aacute;tedra de Educaci&oacute;n M&eacute;dica Fundaci&oacute;n Lilly-Universidad Complutense.    <br> E-mail: <a href="mailto:jesus.millan@salud.madrid.org">jesus.millan@salud.madrid.org</a></font></p>     <p>&nbsp;</p>     <p>&nbsp;</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font face="Verdana" size="2"><b>Introducci&oacute;n</b></font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">El desarrollo de los nuevos planes docentes para la ense&ntilde;anza de la medicina plantea algunos retos bien definidos: la integraci&oacute;n de los conocimientos, la incorporaci&oacute;n de estrategias que permitan una adquisici&oacute;n suficiente de las competencias cl&iacute;nicas propias del ejercicio profesional, el empleo de nuevas t&eacute;cnicas y recursos educativos, y -entre otras m&aacute;s- la utilizaci&oacute;n de t&eacute;cnicas de evaluaci&oacute;n adecuadas al caso y a una ense&ntilde;anza con objetivos redefinidos en funci&oacute;n de las nuevas circunstancias. Al margen de que el proceso evaluativo debe alcanzar no s&oacute;lo al alumno, sino tambi&eacute;n al profesor y a los propios programas, el objetivo de la presente contribuci&oacute;n es se&ntilde;alar cu&aacute;les son los aspectos m&aacute;s importantes relacionados con la evaluaci&oacute;n del alumnado.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">Un sistema de evaluaci&oacute;n 'ideal' puede que sea un desider&aacute;tum. Habr&aacute; de reunir algunas virtudes intr&iacute;nsecas (validez, fiabilidad, factibilidad, eficiencia, justicia, rigurosidad, transparencia...) y, adem&aacute;s, deber&aacute; estar en consonancia con lo que el entorno exige: facilitar la formaci&oacute;n de los alumnos y encontrarse dise&ntilde;ado para la objetivaci&oacute;n de que se alcanzan los est&aacute;ndares profesionales, sin que ello suponga que se constituya como la actividad fundamental para la que trabajan el profesorado y el alumnado.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">La duda que puede surgir es si los m&eacute;todos tradicionales de evaluaci&oacute;n en ense&ntilde;anza superior (<a href="#t1">Tabla I</a>) son suficientes o bien es preciso incorporar o dise&ntilde;ar nuevas t&eacute;cnicas de evaluaci&oacute;n. Habitualmente estamos familiarizados con poner en evidencia lo que, conscientemente, el alumno sabe o no sabe. El reto se centra en que hemos de disminuir la parte inconsciente de lo que conoce (sin saberlo) o desconoce (sin que tampoco sepa esto que desconoce). En consecuencia, la evaluaci&oacute;n simplemente sumativa (se valora el nivel alcanzado) o la evaluaci&oacute;n formativa (se valoran los progresos en la formaci&oacute;n) suelen ser insuficientes. Es preciso identificar los puntos fuertes y los puntos d&eacute;biles para tomar decisiones fundadas sobre la marcha del proceso de ense&ntilde;anza-aprendizaje. Es preciso hacer una 'evaluaci&oacute;n diagn&oacute;stica'. Seguramente esto lo podemos alcanzar si aplicamos cada una de las t&eacute;cnicas de evaluaci&oacute;n a aquello que realmente queremos evaluar. En consecuencia, la naturaleza de cada una de las t&eacute;cnicas de evaluaci&oacute;n se&ntilde;ala la idoneidad de &eacute;sta para ser utilizada en la valoraci&oacute;n de conocimientos puros, destrezas o habilidades, disposici&oacute;n a hacer las cosas de una determinada manera, o el comportamiento como profesional (<a href="#f">Fig. 1</a>).</font></p>     <p align="center"><font face="Verdana" size="2"><a name="t1"><img src="/img/revistas/edu/v13s1/mesa2_1_tab01.jpg" width="295" height="313"></a></font></p>     <p>&nbsp;</p>     <p align="center"><font face="Verdana" size="2"><a name="f"><img src="/img/revistas/edu/v13s1/mesa2_1_fig01.jpg" width="600" height="296"></a></font></p>     <p>&nbsp;</p>     <p><font face="Verdana" size="2"><b>Instrumentos de evaluaci&oacute;n</b></font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">Las evaluaciones escritas suelen ser &uacute;tiles para la valoraci&oacute;n de los conocimientos adquiridos, bien sea a trav&eacute;s de pruebas objetivas (tests de respuesta m&uacute;ltiple, respuesta alterna, selecci&oacute;n espec&iacute;fica, o de elaboraci&oacute;n) o de pruebas de ensayo (preguntas de respuesta objetiva, preguntas amplias o de redacci&oacute;n). Un caso particular son los ensayos con casos cl&iacute;nicos, que aportan el valor a&ntilde;adido de la vivencia te&oacute;rica de situaciones reales.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font face="Verdana" size="2">Una alternativa a las evaluaciones escritas son las orales, bien sean estructuradas en una serie de cuestiones, o no estructuradas con temas diversos y variados.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">Las evaluaciones de tipo pr&aacute;ctico pretenden poner en evidencia si el alumno es capaz de demostrar c&oacute;mo resolver&iacute;a lo que se le propone, es decir, que muestre c&oacute;mo actuar&iacute;a ante situaciones concretas. En este territorio caben los ex&aacute;menes sobre casos reales (uno o varios) con uno o diversos observadores. Asimismo, este tipo de evaluaci&oacute;n puede apoyarse en casos cl&iacute;nicos preparados (resueltos de forma presencial o virtual), pacientes estandarizados, empleo de maniqu&iacute;es o con cualquier otro elemento que permita poner al alumno 'en situaci&oacute;n'.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">Un m&eacute;todo particularmente extendido, y suficientemente acreditado de evaluaci&oacute;n pr&aacute;ctica son las pruebas pr&aacute;cticas objetivas y estructuradas (ECOE o similares). En el terreno de la medicina, estas pruebas pr&aacute;cticas estructuradas se pueden desarrollar en precl&iacute;nica, y lo que est&aacute; mucho m&aacute;s experimentado, en cl&iacute;nica (ECOE propiamente dicha o evaluaci&oacute;n cl&iacute;nica objetiva y estructurada). La participaci&oacute;n de observadores en distinto n&uacute;mero, de los propios alumnos, a la hora de realizar la evaluaci&oacute;n, marca peque&ntilde;os aspectos diferenciales de las distintas pruebas bajo un mismo concepto. Por su elevada especificidad y porque remedan a situaciones reales, las pruebas pr&aacute;cticas objetivas y estructuradas son una herramienta de evaluaci&oacute;n sumamente potente.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">Sin embargo, la evaluaci&oacute;n al m&aacute;s alto nivel se provoca cuando valoramos la actuaci&oacute;n del alumno en situaciones reales o, en palabras muy descriptivas, en el 'puesto de trabajo'. Cabe aqu&iacute; la observaci&oacute;n directa a cargo del evaluador, el examen cl&iacute;nico (CEX o mini-CEX) a cargo de uno o m&aacute;s tutores, o la tutor&iacute;a con pacientes o la discusi&oacute;n de casos preseleccionados. Dos situaciones particulares merecen se&ntilde;alarse. Por una parte, la modalidad de predefinir las habilidades cl&iacute;nicas que posteriormente se evaluar&aacute;n  <i>in situ</i> (cuando su consecuci&oacute;n se considera inexcusable). Por otra, la contribuci&oacute;n a la evaluaci&oacute;n final de distintas fuentes o personas que participan en el entorno en el que se desarrolla la actividad (evaluaci&oacute;n tipo 360<sup>o</sup>).</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">Finalmente, el registro de la actividad desarrollada en el puesto de trabajo puede ser objeto de evaluaci&oacute;n. Habr&aacute; de recogerse de manera sistem&aacute;tica y completa, y emplear criterios de evaluaci&oacute;n objetivos a la hora de valorar las aportaciones del alumno. Su expresi&oacute;n m&aacute;s inmediata son 'inventarios' de actividades o, su versi&oacute;n m&aacute;s elaborada, los informes de aprendizaje o portafolios.</font></p>     <p>&nbsp;</p>     <p><font face="Verdana" size="2"><b>Evaluaci&oacute;n objetiva de las competencias cl&iacute;nicas</b></font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">De lo se&ntilde;alado hasta aqu&iacute; se desprende que, aunque no sea de forma excluyente, hay tres t&eacute;cnicas especialmente potentes a la hora de evaluar las competencias cl&iacute;nicas adquiridas por los alumnos:</font></p>     <blockquote> 	    <p><font face="Verdana" size="2">&bull; <i>ECOE:</i> como sistema desarrollado en un entorno semejante al real.</font></p> 	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font face="Verdana" size="2">&bull; <i>Mini-CEX:</i> como sistema desarrollado en el entorno real.</font></p> 	    <p><font face="Verdana" size="2">&bull; <i>Portafolio:</i> como inventario razonado de actividades cl&iacute;nicas desarrolladas.</font></p> </blockquote>     <p><font face="Verdana" size="2"><b>Evaluaci&oacute;n cl&iacute;nica objetiva y estructurada (ECOE)</b></font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">Combina la evaluaci&oacute;n de conocimientos, habilidades y actitudes que sean espec&iacute;ficamente evaluables por m&eacute;todos objetivos, en un entorno semejante al real. Al menos en teor&iacute;a, implica una capacitaci&oacute;n para hacer algo.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">Sus caracter&iacute;sticas m&aacute;s relevantes vienen condicionadas por el perfil de las personas a las que va dirigida la evaluaci&oacute;n, su nivel y su contenido. Dicho contenido es el que determinar&aacute; el tipo de prueba, su duraci&oacute;n, el n&uacute;mero de situaciones a las que el alumno se enfrenta (estaciones) y la extensi&oacute;n de la prueba escrita acompa&ntilde;ante.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">Un aspecto nada desde&ntilde;able es la dificultad de su preparaci&oacute;n. Se trata de 'poner a punto' situaciones cl&iacute;nicas simuladas, dise&ntilde;adas objetivamente en tiempo y espacio, con varias &aacute;reas competenciales equilibradas en el conjunto de la prueba (anamnesis, exploraci&oacute;n, juicio cl&iacute;nico, conocimientos puros, comunicaci&oacute;n, etc.), y con unos criterios de evaluaci&oacute;n objetivos y predeterminados. Por consiguiente es imprescindible determinar los componentes competenciales b&aacute;sicos y aquellos que se incluyen aunque sean optativos (<a href="#t2">Tabla II</a>), priorizar las situaciones cl&iacute;nicas que se van a utilizar en funci&oacute;n de datos objetivos (prevalencia de los problemas cl&iacute;nicos, gravedad de &eacute;stos, necesidad de actuaciones inexcusables, etc.), determinar el contexto en el que tiene lugar (edad y g&eacute;nero del enfermo, lugar de la atenci&oacute;n prestada...), as&iacute; como prefijar los instrumentos de los que se va a servir la prueba ECOE en cada estaci&oacute;n o situaci&oacute;n concebida como si fuera real (paciente estandarizado, maniqu&iacute;, examen oral estructurado, exploraciones complementarias facilitadas, preguntas de respuesta corta).</font></p>     <p align="center"><font face="Verdana" size="2"><a name="t2"><img src="/img/revistas/edu/v13s1/mesa2_1_tab02.jpg" width="295" height="337"></a></font></p>     <p>&nbsp;</p>     <p><font face="Verdana" size="2"><b>Miniexamen cl&iacute;nico (mini-CEX, <i>Mini Clinical Examination</i>)</b></font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">Se trata de un instrumento v&aacute;lido, simple y muy factible, para la evaluaci&oacute;n de la pr&aacute;ctica cl&iacute;nica. Es, por tanto, muy adecuado para valorar habilidades cl&iacute;nicas en situaciones reales. Adem&aacute;s, permite ofrecer una retroinformaci&oacute;n directa e inmediata al alumno.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font face="Verdana" size="2">Se basa en casos cl&iacute;nicos con pacientes reales, por lo que puede ser cambiante la tipolog&iacute;a, la complejidad y el entorno en el que se produce.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">En todo caso se debe utilizar una ficha estructurada de evaluaci&oacute;n de la actividad cl&iacute;nica del alumno. En dicho formulario debe constar no s&oacute;lo el nivel en el que ha superado (o no) las expectativas previas, sino en qu&eacute; &aacute;reas: anamnesis, exploraci&oacute;n cl&iacute;nica, profesionalismo, juicio cl&iacute;nico, habilidades comunicativas, organizaci&oacute;n, eficiencia en la utilizaci&oacute;n de recursos, etc. De esta forma, la valoraci&oacute;n global del mini-CEX permite evaluar, en su caso, satisfactoriamente la capacidad para el acto m&eacute;dico, la emisi&oacute;n de un juicio cl&iacute;nico o la capacidad de s&iacute;ntesis y de resoluci&oacute;n de problemas estableciendo un plan de manejo con criterios profesionales y de eficiencia.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">Son numerosas las ventajas de un mini-CEX (<a href="#t3">Tabla III</a>). Comparativamente con el CEX cl&aacute;sico, aporta las ventajas de que puede utilizar mayor n&uacute;mero de pacientes, mayor n&uacute;mero de observadores, entornos diferentes y emplear menos tiempo.</font></p>     <p align="center"><font face="Verdana" size="2"><a name="t3"><img src="/img/revistas/edu/v13s1/mesa2_1_tab03.jpg" width="295" height="283"></a></font></p>     <p>&nbsp;</p>     <p><font face="Verdana" size="2"><b>Portafolio docente</b></font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">Se trata de un cuaderno de actividades en el que, sobre la simple relaci&oacute;n inventariada de &eacute;sta, se a&ntilde;aden aspectos elaborados por el alumno, como es el caso de los incidentes cr&iacute;ticos o la autovaloraci&oacute;n de la propia actividad y del progreso en su aprendizaje.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">El contenido del portafolio puede predefinirse de manera libre, pero en todo caso deber&iacute;a reflejar las actividades que son m&aacute;s genuinas del periodo de aprendizaje al que se refiera (historias cl&iacute;nicas realizadas, asistencia a intervenciones, participaci&oacute;n en cuidados, sesiones cl&iacute;nicas a las que se asiste, etc.).</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">La valoraci&oacute;n del portafolio entregado por el alumno al t&eacute;rmino de un periodo de aprendizaje concreto habr&aacute; de situarse en el plano de la objetividad. Por tanto, es preciso predefinir c&oacute;mo se valorar&aacute;n, y con qu&eacute; criterios, las actividades reflejadas por el alumno en el portafolio (por ejemplo, la calidad de las historias cl&iacute;nicas, la asistencia y participaci&oacute;n en sesiones cl&iacute;nicas, el desarrollo de los incidentes cr&iacute;ticos, etc.).</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">Adicionalmente puede resultar conveniente incluir en la valoraci&oacute;n del portafolio un apartado sobre aspectos generales centrados en el periodo de actividad cl&iacute;nica que debe evaluarse. Tales aspectos generales obedecen a identificar las mejores pr&aacute;cticas o aquellas que merecen mejorar, siempre con respecto al comportamiento individual del alumno: la puntualidad, la asiduidad, el comportamiento en el grupo de trabajo, la integraci&oacute;n en la unidad cl&iacute;nica, la relaci&oacute;n con los enfermos y sus familiares, etc.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font face="Verdana" size="2">En conclusi&oacute;n, los sistemas de evaluaci&oacute;n han de utilizarse correctamente, en el momento adecuado y sobre la materia que sea pertinente seg&uacute;n el m&eacute;todo elegido. Forma parte de una mejora en este campo disponer de informaci&oacute;n sobre las t&eacute;cnicas de evaluaci&oacute;n y sobre los resultados que cabe esperar con cada una de ellas. La elecci&oacute;n correcta de una u otra estar&aacute; supeditada a ser coherentes con lo que deseamos evaluar. En todo caso parece que, de cara al futuro y a la generalizaci&oacute;n de las distintas t&eacute;cnicas disponibles, es necesario profundizar no s&oacute;lo en el conocimiento te&oacute;rico de las bases de su utilizaci&oacute;n, sino en la aplicaci&oacute;n pr&aacute;ctica de &eacute;stas y en la interpretaci&oacute;n de los resultados.</font></p>      ]]></body>
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