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<institution><![CDATA[,Universitat de Girona Facultad de Medicina Unidad de Educación Médica]]></institution>
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</front><body><![CDATA[ <p><font face="Verdana" size="2"><a name="top"></a><b>COLABORACIONES</b></font></p>     <p>&nbsp;</p>     <p><font face="Verdana" size="4"><b>El aprendizaje basado en problemas y la genuina realidad. Diario de un tutor</b></font></p>     <p><font face="Verdana" size="4"><b>Problem-based learning and genuine reality. A tutor's diary</b></font></p>     <p>&nbsp;</p>     <p>&nbsp;</p>     <p><font face="Verdana" size="2"><b>Luis A. Branda</b></font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">Unidad de Educaci&oacute;n M&eacute;dica. Facultad de Medicina. Universitat de Girona. Girona, Espa&ntilde;a.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2"><a href="#bajo">Dirección para correspondencia</a></font></p>     <p>&nbsp;</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>&nbsp;</p>     <blockquote> 	    <p><font face="Verdana" size="2">'Sé como el ruiseñor, que no mira a la tierra desde la rama verde donde canta'    <br>(R. Valle-Incl&aacute;n,  	<i>La l&aacute;mpara maravillosa</i>)</font></p> 	    <p>&nbsp;</p> </blockquote>     <p><font face="Verdana" size="2">Hay gran abundancia de publicaciones sobre el aprendizaje basado en problemas (ABP), pero lo que es dif&iacute;cil encontrar en ese cenagal de informaci&oacute;n es una descripci&oacute;n de la 'genuina realidad' de la experiencia docente. William James acu&ntilde;&oacute; el t&eacute;rmino 'genuina realidad' refiri&eacute;ndose a la conjunci&oacute;n distributiva 'ahora': cuando un conferenciante habla a su audiencia, puede decir, '<i>ahora</i> miro al frente, <i>ahora</i> miro a la izquierda, <i>ahora</i> miro a la derecha y veo en cada caso diferentes caras. Es el conjunto y no s&oacute;lo lo que ven mis ojos cuando mi mirada se fija en una direcci&oacute;n lo que refleja la genuina realidad'. El consejo que da Valle-Incl&aacute;n en una de sus 'normas' -que aparece en el ep&iacute;grafe- parece ser la equivocada actitud de muchos trovadores del ABP: salmodiar las bellas estrofas del ABP sin mirar hacia la genuina realidad que est&aacute; abajo, en la tierra. El confrontar la 'genuina realidad' no significa ver solamente lo peor de nuestras experiencias; el j&uacute;bilo, el sentirse realizado, son emociones tan reales como lo son los momentos m&aacute;s sombr&iacute;os y oscuros de ella. Una mejor comprensi&oacute;n de la 'genuina realidad' no debe desalentarnos o desmoralizarnos; esa comprensi&oacute;n hace m&aacute;s significativos nuestros peque&ntilde;os triunfos y los placeres cotidianos de nuestras experiencias. Solamente mirando hacia lo que es la realidad y teni&eacute;ndola en cuenta, se puede hacer una implementaci&oacute;n efectiva y adem&aacute;s verse la fascinaci&oacute;n de esta estrategia de aprendizaje.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">Tambi&eacute;n son abundantes las definiciones de lo que es el ABP, pero el intentar dar una definici&oacute;n esencial de algo que s&oacute;lo puede explicarse a trav&eacute;s de una experiencia propia es casi un sofisma. Por ello, puede ser m&aacute;s informativa la descripci&oacute;n de la 'genuina realidad' que transpira de las p&aacute;ginas del diario de un docente que ha registrado su experiencia como tutor novato en el ABP.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">El escribir un diario es un proceso psicol&oacute;gico en el cual su construcci&oacute;n y su rol simb&oacute;lico en la vida del diarista se ha transformado en una cura literaria de su padecimiento. Se atribuye a Plat&oacute;n el decir que la escritura de un diario es un <i>pharmakon</i>, es decir, una medicina pero tambi&eacute;n un veneno. El narrar nuestras experiencias puede llegar a atormentarnos. Sin embargo, lo que nos atormenta no son las im&aacute;genes o palabras, sino la naturaleza de la propia experiencia que est&aacute; detr&aacute;s de la narrativa. ¿Por qu&eacute; este tutor registr&oacute; en las p&aacute;ginas de un diario su experiencia en el ABP? Probablemente, la lectura del diario no d&eacute; la respuesta a la pregunta, aunque ser&iacute;a razonable deducir que las emociones que despierta el involucrarse en esta estrategia educacional podr&iacute;an ser un factor determinante. Adem&aacute;s, el escribir un diario es una manera de hacer una examen de conciencia a solas.</font></p>     <p>&nbsp;</p>     <p><font face="Verdana" size="2"><b>Septiembre. Lunes, 7</b></font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font face="Verdana" size="2">Vacilo al escribir estas notas porque temo ser demasiado anal&iacute;tico para poder hacer justicia a la experiencia que vivo a trav&eacute;s del ABP. Lo que siento es dif&iacute;cil de plasmar en el papel porque las palabras que pueda usar -como es la naturaleza de todas las palabras- limitan y pueden tergiversar lo que se supone que deben describir.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">En la casa de campo de la peque&ntilde;a villa toscana donde pasamos las vacaciones el verano pasado, alguien hab&iacute;a dejado una copia de ese cl&aacute;sico que, al final del siglo XIX, escribieron los hermanos George y Weedon Grossmith: <i>The Diary of a Nobody</i>. Ese diario es una relaci&oacute;n de la minucia de la vida de un personaje que decide escribir un diario a pesar de que no se considere ser 'alguien'. La lectura de este diario con los detalles de la vida de un miembro de la clase media inglesa deber&iacute;a moderar o quiz&aacute;s inhibir totalmente el emprender una tarea que conlleva el riesgo de provocar el aburrimiento mortal de un posible lector. Sin embargo, siempre ha sido mi costumbre hacer anotaciones de hechos, personas y reflexiones sobre mis experiencias y por ello este diario -que m&aacute;s que un diario es un cuaderno de notas- es la continuaci&oacute;n de una costumbre arraigada en m&iacute;. No espero que alguien llegue a leer este diario y por eso no me preocupa tener en cuenta que el lapso de atenci&oacute;n del lector determine la extensi&oacute;n del cuaderno de notas. Sin embargo, si las circunstancias llevaran a que un d&iacute;a haya un lector de este diario, espero que sea tolerante y acepte mi entendimiento con los que son de la opini&oacute;n que la escritura puede constituirse en un texto cerrado y definitivo que potencia el dogmatismo y que solamente transmite saber pero no permite el cuestionamiento de &eacute;ste.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">Hoy tuvo lugar la primera sesi&oacute;n de tutor&iacute;a con un grupo de estudiantes sin experiencia en el ABP. En la primera tutor&iacute;a se supone que debemos presentarnos y hablar de nosotros. Si bien yo ten&iacute;a los nombres y las fotos de los miembros del grupo, esto era tan poco informativo como lo son las tarjetas de visita y deber&iacute;amos tratar de conocernos mejor cuando estuvi&eacute;ramos cara a cara. <i>¡Mon dieu!</i>, hablar de uno mismo en frente de extra&ntilde;os no es f&aacute;cil a menos que seas una persona mayor como mi padre que, como hacen muchas personas mayores, habla sin importarle mucho que lo que diga es apropiado.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">A pesar de que fue un poco dif&iacute;cil al comienzo, gradualmente todos dijimos algo de nosotros mismos. Los estudiantes contaron sus experiencias -algunas en el &aacute;mbito de la salud-, lo que deseaban para el futuro, sus ambiciones y por qu&eacute; quer&iacute;an estudiar medicina. Aunque otros tutores no declaraban lo que ellos hac&iacute;an como profesionales, los estudiantes deseaban saber en qu&eacute; trabajaba yo. Me pareci&oacute; importante hablar de ello para crear una atm&oacute;sfera de confianza y comenzar desde el primer d&iacute;a con transparencia total.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">Uno de los estudiantes me dijo: 'he o&iacute;do que usted es un buen profesor y, por lo que nos han dicho, el profesor en el ABP no ense&ntilde;a, ¿no le gustar&iacute;a poder ense&ntilde;arnos todo lo que sabe?'.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">Les cont&eacute; que cuando comenc&eacute; a trabajar como tutor facilitador en el ABP no me entusiasmaba mucho el no ser un t&iacute;pico profesor como lo era antes. Y ni siquiera cre&iacute;a que todo lo que los estudiantes deber&iacute;an aprender se podr&iacute;a hacer a trav&eacute;s del ABP; hab&iacute;a que darles clases para 'cubrir todo el contenido de la asignatura', frase que yo conoc&iacute;a muy bien. Como conoc&iacute;a muy bien el sistema de ense&ntilde;anza del que fui parte por muchos a&ntilde;os. 'Viv&iacute; en el monstruo y le conoc&iacute;a las entra&ntilde;as.' Sin embargo, yo, como la mayor&iacute;a de mis colegas, sab&iacute;amos que deb&iacute;amos cambiar nuestra manera de pensar para hacer que nuestra tarea docente fuera m&aacute;s efectiva y estimulante para los estudiantes. Pero siempre encontr&aacute;bamos coartadas para posponer cualquier cambio diciendo 'no a&uacute;n', como dijo san Agust&iacute;n tras pedir a Dios que le diera castidad y abstinencia. La dilaci&oacute;n no es algo ajeno al humano y las resoluciones de cambiar, incluso las que hacemos al comienzo de cada a&ntilde;o, son, en general, muy agustinianas. Preferimos posponer las cosas desagradables o dif&iacute;ciles para el futuro, aunque su coste inmediato sea m&iacute;nimo.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">Cuando hice los cursos de formaci&oacute;n en ABP, al principio me costaba cambiar de ser profesor que ense&ntilde;a a tutor que facilita. Justificaba mis intervenciones utilizando palabras como conducir, reconducir, guiar; todos estos eufemismos que reflejaban mi necesidad de controlar y evitar incertidumbres. Luego comenc&eacute; a comprender mejor mi rol y a sentirme m&aacute;s c&oacute;modo en &eacute;l. Llegar&iacute;a el momento de tener que poner en pr&aacute;ctica lo aprendido, porque como dijo Sancho a Don Quijote: 'al fre&iacute;r de los huevos lo ver&aacute;s'. Ten&iacute;a la ansiedad de un novato que en los cursos de formaci&oacute;n se sinti&oacute; capacitado, pero ahora enfrentado a la realidad, la cosa era distinta y sab&iacute;a que el proverbio de Camden ser&iacute;a mi realidad: '<i>All the proof of a pudding, is in the eating</i>'.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">Comenzamos con el primer problema, que m&aacute;s que un problema era el enunciado de una situaci&oacute;n. Nuria comenz&oacute; a leer la situaci&oacute;n y al final de la primera frase fue interrumpida por Jordi, quien afirm&oacute; saber de qu&eacute; se trataba. Les dije que pod&iacute;an enfocar el estudio de cada problema como lo desearan, pero que un texto s&oacute;lo se comprende en su totalidad cuando se lee en su totalidad. Acordaron leer el texto completo de la situaci&oacute;n -el cual era bastante breve- para tener una idea m&aacute;s acabada de lo que se trataba.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">Aunque cre&iacute; que les hab&iacute;a explicado que en esta primera sesi&oacute;n deber&iacute;an identificar lo que deseaban aprender para comprender mejor la situaci&oacute;n y finalizar con objetivos que constitu&iacute;an su plan de estudio, los estudiantes dijeron que no estaban seguros de lo que deber&iacute;an hacer. La confusi&oacute;n parec&iacute;a ser total.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">Reconozco que yo mismo me sent&iacute; como viajando en el castillo ambulante de la pel&iacute;cula de Miyazaki, que se mov&iacute;a de forma tambaleante sin tener un rumbo claro. Los estudiantes se preguntaban: ¿qu&eacute; se espera que hagamos?, ¿qu&eacute; debemos estudiar?, ¿cu&aacute;l es la diferencia entre los objetivos de aprendizaje y los objetivos de nuestro plan de estudio? Dec&iacute;an que era como completar un rompecabezas sin tener en frente como gu&iacute;a la foto del producto final. Esto me record&oacute; c&oacute;mo me sent&iacute;a yo al comienzo de mi formaci&oacute;n en ABP.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font face="Verdana" size="2">Como no deb&iacute;a darles los objetivos de aprendizaje al inicio para que expresaran su creatividad y no se sintieran limitados, not&eacute; que los estaba llevando a trav&eacute;s de un callej&oacute;n con poca luz que deb&iacute;an recorrer sin saber lo que les esperaba a la salida. Cuando me pidieron que les dijera lo que deb&iacute;an aprender, trat&eacute; de explicarles por qu&eacute; en el ABP se trataba de simular la situaci&oacute;n real en la cual los problemas no vienen con una lista de lo que se debe saber y aprender para su mejor comprensi&oacute;n. Les dije que los objetivos los tendr&iacute;an tras haber hecho ellos mismos un plan de trabajo, un plan de estudio. De esta manera ver&iacute;an que lo que identificaron para aprender iba a ser, en su gran mayor&iacute;a, lo mismo que los profesores deseaban que ellos aprendieran.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">Trat&eacute; de instilarles confianza dici&eacute;ndoles que ellos se sienten como yo me sent&iacute; en mi primera experiencia en el ABP. No estoy seguro que ello los ayudara mucho, puesto que no me result&oacute; f&aacute;cil disimular mi nerviosismo e inseguridad.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">Finalmente elaboraron un plan de estudio con objetivos basados en la lista de temas que surgi&oacute; durante una lluvia de ideas. Como me esperaba, estos objetivos identificados por los estudiantes eran en su gran mayor&iacute;a los mismos que los que planificaron el m&oacute;dulo nos instruyeron como innegociables.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">Fue una sesi&oacute;n dura y me dej&oacute; la sensaci&oacute;n de que comet&iacute; muchos errores que lamentablemente no estaba seguro de c&oacute;mo corregir. Al hablar de esto con Marta, que era tutora al mismo tiempo que yo, ella me dijo que se sinti&oacute; de la misma manera; no sab&iacute;amos realmente qu&eacute; deb&iacute;amos hacer; lo que compartimos fue nuestra incertidumbre y ansiedad.</font></p>     <p>&nbsp;</p>     <p><font face="Verdana" size="2"><b>Mi&eacute;rcoles, 9</b></font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">Hoy tuvimos la segunda sesi&oacute;n de tutor&iacute;a para el mismo problema.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">Empezaron con presentaciones orales de lo que hab&iacute;an estudiado. Algunos utilizaron su ordenador, del que le&iacute;an la informaci&oacute;n que hab&iacute;an encontrado. Otros hicieron presentaciones en PowerPoint leyendo las diapositivas que proyectaban. No hubo una din&aacute;mica de compartir y se sigui&oacute; un orden formal de presentaciones aunque parte de la informaci&oacute;n hab&iacute;a sido encontrada por m&aacute;s de uno de los estudiantes.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">A la mitad de la sesi&oacute;n dijeron que se estaban aburriendo y que de esa forma no aprend&iacute;an mucho desde que estaban pendientes de cu&aacute;ndo les llegar&iacute;a su turno, sin verdaderamente prestar atenci&oacute;n al compa&ntilde;ero que hablaba. Era tambi&eacute;n obvio que lo &uacute;nico que hab&iacute;an hecho algunos estudiantes era haber recogido la informaci&oacute;n pero sin analizarla o demostrar comprensi&oacute;n de ella. Le&iacute;an algo que hab&iacute;an sacado de distintas fuentes, incluyendo la Wikipedia y los apuntes de sus amigos estudiantes de otras facultades. No hubo un an&aacute;lisis cr&iacute;tico de las fuentes de informaci&oacute;n y de la fiabilidad de lo encontrado. Yo lo consider&eacute; un desastre y que fue mi culpa que ocurriera puesto que hab&iacute;a dejado que ellos mismos encontraran el mejor m&eacute;todo de compartir la informaci&oacute;n. Esto lo hice notar y les ped&iacute; que pensaran un mecanismo alternativo del manejo de la informaci&oacute;n en las sesiones de tutor&iacute;a.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">Acordaron que el compartir las fuentes de informaci&oacute;n era lo importante y que un breve resumen de lo esencial era suficiente. Tambi&eacute;n se pusieron de acuerdo en que m&aacute;s que presentaciones, lo importante era discutir con la participaci&oacute;n de todos. Reconocieron que si bien las presentaciones usando PowerPoint los hac&iacute;an sentir m&aacute;s seguros, finalmente acababan leyendo lo que se proyectaba en la pantalla -modelo quiz&aacute;s aprendido de sus profesores- y no el hacer una reconstrucci&oacute;n o s&iacute;ntesis de la informaci&oacute;n utilizando sus propias palabras. Aceptaron que esto &uacute;ltimo demostrar&iacute;a comprensi&oacute;n y no solamente saber leer. Dijeron, como una de esas bromas que duelen por ser demasiado cercanas a la verdad, que sospechaban que durante las presentaciones alguno de sus compa&ntilde;eros estaba consultando su correo electr&oacute;nico en el ordenador donde se supone que deber&iacute;a estar haciendo anotaciones.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font face="Verdana" size="2">El resumen que acordaron hacer era decir de forma concisa lo esencial, una tarea que encontraron dif&iacute;cil; sab&iacute;an que lo m&aacute;s dif&iacute;cil era ser conciso, y con un gui&ntilde;o de complicidad uno de ellos me dijo que no hab&iacute;a encontrado buenos ejemplos entre los profesores.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">El resto de la sesi&oacute;n fue muy din&aacute;mica, con un buen intercambio, confirmando, pero tambi&eacute;n desafiando, la informaci&oacute;n brevemente presentada. El uso del ordenador port&aacute;til fue infrecuente pero adecuado porque se utiliz&oacute; para mostrar esquemas, diagramas o figuras que apoyaban lo que discut&iacute;an. De forma espont&aacute;nea, uno de los estudiantes se ofreci&oacute; para compilar las referencias aportadas por todos y se comprometi&oacute; a hacer una lista que distribuir&iacute;a entre todos o colgar&iacute;a en la p&aacute;gina web.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">Se pusieron de acuerdo en que cada uno deb&iacute;a estudiar fuera de la tutor&iacute;a aquellos temas de los que no fueron responsables cuando se dividieron el plan de estudio.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">A pesar de mi alto nivel de ansiedad y que en varias ocasiones tuve la tentaci&oacute;n de intervenir dici&eacute;ndoles lo que yo consideraba correcto, no lo hice dejando que llegaran a estas conclusiones por ellos mismos, a veces cometiendo errores de los cuales parec&iacute;an aprender.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">Me pidieron que resumiera lo discutido, pero fui capaz de convencerlos de que deber&iacute;an ser ellos quienes lo hiciesen. Esto les permitir&iacute;a tener una idea de la comprensi&oacute;n de lo trabajado y al mismo tiempo me servir&iacute;a para evaluar el trabajo realizado y la fiabilidad de las fuentes de informaci&oacute;n.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">Preguntaron c&oacute;mo sabr&iacute;an si el nivel de profundidad del conocimiento que adquir&iacute;an era el adecuado. Les suger&iacute; que una de las maneras de hacer esto es volver al problema y aplicar lo aprendido para ver si ahora lo comprend&iacute;an mejor.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">Comentaron que no cre&iacute;an haber sido eficientes en el uso del tiempo durante las tutor&iacute;as, que sent&iacute;an que el ritmo de trabajo era demasiado lento y que el tiempo no se utilizaba bien desde que se entablaban demasiadas discusiones y debates. Me dijeron que los ayudar&iacute;a a ahorrar tiempo si yo les dec&iacute;a qu&eacute; era lo que deb&iacute;an estudiar con respecto al problema y cu&aacute;l era el camino correcto que deber&iacute;an seguir.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">No me result&oacute; nada f&aacute;cil resistir a esa petici&oacute;n e intent&eacute; convencerlos de que si bien parec&iacute;a que se hab&iacute;a utilizado mucho tiempo, realmente no fue as&iacute;. Y que, adem&aacute;s, el proceso que segu&iacute;an los ayudaba a aprender c&oacute;mo aprender y que con el tiempo se volver&iacute;an m&aacute;s eficientes.</font></p>     <p>&nbsp;</p>     <p><font face="Verdana" size="2"><b>Jueves, 10</b></font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font face="Verdana" size="2">Como me pasa a menudo, me asaltaron dudas de lo que hago que comparto con mi mujer, la cual me ha dado a leer el poema <i>Nudos</i> de su colega poeta y psiquiatra R.D. Laing. No estoy seguro de si lo hizo para que yo entendiera c&oacute;mo se sienten los estudiantes o para que considere los riesgos en lo que estoy haciendo. Me dijo que las &uacute;ltimas estrofas del poema seguramente reflejaban lo que podr&iacute;an estar pensando los estudiantes:</font></p>     <blockquote> 	    <p><font face="Verdana" size="2"><i>No s&eacute; lo que s&eacute;    <br>y que sin embargo deber&iacute;a saber.    <br>As&iacute; que tendr&aacute;s que dec&iacute;rmelo todo.</i></font></p> </blockquote>     <p><font face="Verdana" size="2">Los estudiantes esperan el tipo de gu&iacute;a que dan las clases, donde los profesores exponen su conocimiento y los estudiantes llegan a la conclusi&oacute;n que eso es lo que deben saber, particularmente para pasar con &eacute;xito los ex&aacute;menes.</font></p>     <p>&nbsp;</p>     <p><font face="Verdana" size="2"><b>Viernes, 11</b></font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">Hoy finalizamos el primer problema.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">Trato de resistir la tentaci&oacute;n de 'dec&iacute;rselo todo', pero <i>peccavi, mea culpa</i>! No pude resistir el explicarles mucho m&aacute;s all&aacute; del punto concreto que me pidieron que les aclarara en mi &aacute;rea de conocimiento. Tras un t&iacute;mido inicio, me levant&eacute; como pose&iacute;do por una fuerza incontrolable, fui a la pizarra y mi explicaci&oacute;n se convirti&oacute; en una clase expositiva. La &uacute;nica diferencia con mis clases del pasado fue que mi audiencia eran los diez estudiantes de mi grupo y no toda una clase. ¡Incluso les ofrec&iacute; darles unos apuntes sobre el tema!</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font face="Verdana" size="2">Reflexionando sobre lo que hice, me di cuenta de que lo que les expliqu&eacute; era lo que yo ya hab&iacute;a decidido, en mi rol de docente experto, que iba a incluirse en el examen. Mi grupo tuvo una injusta ventaja sobre el resto porque oyeron '<i>from the horse's mouth</i>' lo que se espera que deben saber para el examen; los aventaj&eacute; con respecto a sus compa&ntilde;eros de clase. Tal vez inadvertidamente, hice dos transgresiones: una fue distorsionar el rol del tutor, rol acordado en la instituci&oacute;n ante la cual soy responsable. La segunda, y la que me causa m&aacute;s aflicci&oacute;n, es que aventajando a mi grupo cruc&eacute; la delgada l&iacute;nea que separa lo apropiado de lo inapropiado en la equidad que debe regular nuestras acciones como docentes.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">¿Por qué lo hice? Probablemente no sea capaz de analizar por separado las distintas razones que podrían explicar mi comportamiento. ¿Sucumbí a mis dudas de que los estudiantes sean capaces de aprender lo que se espera y me permití decidir que la mejor manera de hacerlo es que yo lo enseñe? Aunque lo niegue de forma enfática, sé que todavía echo de menos el protagonismo que disfrutaba cuando daba clases.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">Me ha sido muy dif&iacute;cil controlar mis impulsos, esos impulsos de cuidar que est&aacute;n tan arraigados en ser un padre y un maestro. Tengo el temor de que, como le sucedi&oacute; a &Iacute;caro, vuelen demasiado alto, y que sus alas se desprendan y caigan al mar con su resultado catastr&oacute;fico. Cuando me siento de esta manera encuentro que la tentaci&oacute;n de intervenir es irresistible.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">En una de nuestras vacaciones estuvimos en Bruselas y fuimos al Museo de Bellas Artes. Recuerdo que el mirar el cuadro de Brueghel, <i>Paisaje con la ca&iacute;da de &Iacute;caro</i>, me hizo reflexionar sobre lo que significa ser indiferente ante el desastre. Temo que mi comportamiento como facilitador sea interpretado por los estudiantes como indiferencia. El poema de Auden basado en el cuadro de Brueghel es sobre la indiferencia frente a la cat&aacute;strofe:</font></p>     <blockquote> 	    <p><font face="Verdana" size="2"><i>Todo se aleja pausadamente del desastre;    <br>el labriego con su reja pudo o&iacute;r el chapuz&oacute;n,    <br>el grito desolado,    <br>pero para &eacute;l no era importante;    <br>el sol brillaba sobre unas piernas blancas    ]]></body>
<body><![CDATA[<br>que se hund&iacute;an en agua verde,    <br>y desde el costoso barco delicado ve&iacute;an lo prodigioso:    <br>un chico del cielo defenestrado;    <br>pero el barco segu&iacute;a su rumbo y con calma navegaba.</i></font></p> </blockquote>     <p><font face="Verdana" size="2">Deseo que los estudiantes comprendan que no soy indiferente a las dificultades que ellos tienen en el ABP, y que impedir&eacute; que por mi culpa caigan al mar del fracaso; pero no estoy seguro de si me creer&aacute;n.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">En la segunda parte de la sesi&oacute;n llevamos a cabo la evaluaci&oacute;n de lo observado en las sesiones de tutor&iacute;a. Intent&eacute; hacerles comprender la importancia del proceso que involucrar&iacute;a autoevaluaci&oacute;n y la evaluaci&oacute;n por sus compa&ntilde;eros, adem&aacute;s de mi propia evaluaci&oacute;n de ellos. Les expliqu&eacute; que en un proceso formativo en el cual el &eacute;nfasis est&aacute; en el aprendizaje autorregulado, que los estudiantes tengan oportunidades para hacer autoevaluaci&oacute;n resulta esencial para poder monitorizar y reflexionar sobre el progreso que llevan a cabo. Tambi&eacute;n les mencion&eacute; que el tener oportunidades para evaluar y hacer comentarios sobre el progreso de sus compa&ntilde;eros se ha demostrado efectivo para desarrollar habilidades de evaluaci&oacute;n que se atienen a los est&aacute;ndares preestablecidos.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">Tras estas palabras de introducci&oacute;n comenzamos la evaluaci&oacute;n, la cual es siempre un proceso dif&iacute;cil que crea un nivel alto de ansiedad. Esta ansiedad se incrementa con la evaluaci&oacute;n en el ABP, ya que hay muchas incertidumbres y los estudiantes tienen miedo a lo desconocido.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">Al comienzo este proceso fue dif&iacute;cil y visto con temor. Tener que autoevaluarse cre&oacute; mucha ansiedad. Que tuvieran que evaluarse entre ellos y que yo tambi&eacute;n tuviera que evaluarlos les dio p&aacute;nico, sentimiento individual pero contagioso, lo que se convirti&oacute; en un p&aacute;nico colectivo. Yo sab&iacute;a que hacer este proceso de forma honesta y productiva requerir&iacute;a tiempo. Como a menudo hab&iacute;an argumentado y discrepado entre ellos, entiendo que se sintieran inseguros y vulnerables con la evaluaci&oacute;n que hac&iacute;an unos de otros. Les hab&iacute;a pedido que vinieran preparados y que releyeran las anotaciones que hab&iacute;an tomado durante las tutor&iacute;as y tambi&eacute;n los criterios de evaluaci&oacute;n que la instituci&oacute;n hab&iacute;a acordado aplicar. Les record&eacute; que deb&iacute;an centrarse en los hechos y no en las personalidades, y ciertamente no hacer interpretaciones de las posibles intenciones detr&aacute;s del comportamiento de cada uno de los miembros del grupo.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">La evaluaci&oacute;n que hicimos en el grupo result&oacute; mucho mejor de lo que me esperaba. Tuve que, de forma h&aacute;bil, desafiar la tentaci&oacute;n de apoyarse mutuamente sin ser cr&iacute;ticos. Cuando los comentarios sobre ellos mismos o sobre los miembros del grupo no pudieron sustentarse con ejemplos, los forc&eacute; a que los justificaran, sobre todo cuando mis observaciones no correspond&iacute;an con las de ellos. En algunas ocasiones corrigieron mis propias observaciones porque las consideraron err&oacute;neas o incompletas. A trav&eacute;s de este proceso reconocieron que deber&iacute;an ser honestos y ser capaces de identificar tanto las &aacute;reas fuertes como las d&eacute;biles y si fuera posible dar sugerencias para corregir estas &uacute;ltimas. Fue evidente el m&eacute;rito de la autoevaluaci&oacute;n y de la coevaluaci&oacute;n porque en ambas hay elementos de los que solamente la persona implicada puede hablar.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">Tambi&eacute;n fue evidente la ventaja de la evaluaci&oacute;n conducida con este modelo de transparencia para poder establecer el di&aacute;logo -no solamente la transmisi&oacute;n de informaci&oacute;n- entre el estudiante, sus pares y el profesor sobre el desempe&ntilde;o de cada miembro del grupo. En el modelo de di&aacute;logo, el estudiante no s&oacute;lo recibe informaci&oacute;n sobre su rendimiento, sino que se entabla una discusi&oacute;n entre todos los involucrados. Esto ha permitido no s&oacute;lo identificar las fortalezas y debilidades, sino tambi&eacute;n transmitirles recomendaciones para la correcci&oacute;n de estas &uacute;ltimas. Adem&aacute;s, la ventaja adicional de ese di&aacute;logo fue que los ayud&oacute; a entender los est&aacute;ndares y expectativas, corregir posibles malentendidos y obtener una respuesta inmediata para una posible soluci&oacute;n a los problemas encontrados.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>&nbsp;</p>     <p><font face="Verdana" size="2"><b>Viernes, 18</b></font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">Tras finalizar el segundo problema me preguntaron si despu&eacute;s de tanto trabajo yo opinaba que estaban aprendiendo algo &uacute;til. Les dije que quiz&aacute;s ayudara el repasar lo que se hab&iacute;a convertido en un libro de inventarios. Regularmente, tras finalizar cada problema, hab&iacute;an anotado qu&eacute; objetivos de aprendizaje hab&iacute;an cumplido, lo que les permit&iacute;a evaluar por ellos mismos su progreso. As&iacute; lo hicieron y se sorprendieron al ver lo mucho que hab&iacute;an aprendido y cu&aacute;ntos objetivos hab&iacute;an cumplido.</font></p>     <p>&nbsp;</p>     <p><font face="Verdana" size="2"><b>Viernes, 25</b></font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">Hoy fue la tercera y &uacute;ltima sesi&oacute;n del tercer problema. Los estudiantes se han dado cuenta de que llegar a una meta requiere un duro trabajo, pero piensan que han demostrado poseer las habilidades necesarias para escalar y llegar a lo m&aacute;s alto; que el esfuerzo individual y cooperativo les har&iacute;a llegar a donde se propon&iacute;an y que son capaces de cumplir con las tareas asumidas; tambi&eacute;n se hab&iacute;an dado cuenta de que cuando los profesores les dec&iacute;an a ellos que no sab&iacute;an nada de un tema, aceptaron este juicio, pero estaban equivocados. Hab&iacute;an aceptado que sus cabezas eran como botellas vac&iacute;as dentro de las cuales los profesores deber&iacute;an verter conocimientos. Se dieron cuenta de que el conocimiento que ya ten&iacute;an, conjuntamente con sus experiencias, era parte de lo valioso que aportaban a las discusiones del grupo. A menudo se vio que el conocimiento que pose&iacute;an estaba desorganizado y lo que necesitaban era organizar mejor lo que ya estaba ah&iacute;, profundizar, ampliar y corregir lo err&oacute;neo, pero que sus cerebros no eran como botellas vac&iacute;as. Dijeron que ahora se sent&iacute;an m&aacute;s seguros y con menos ansiedad.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">Cuando dijeron que el ABP era duro, les cont&eacute; que a mediados de los a&ntilde;os ochenta, en una escuela de ense&ntilde;anza primaria de un barrio de San Jos&eacute;, en California, se introdujo a los alumnos el aprender a programar en ordenadores utilizando el lenguaje Logo -un lenguaje de programaci&oacute;n-. El m&eacute;todo consist&iacute;a en presentar a los ni&ntilde;os retos intelectuales que pod&iacute;an resolverse mediante el desarrollo de programas en Logo. El proceso de revisi&oacute;n manual de los errores cometidos en la programaci&oacute;n contribu&iacute;a a que los ni&ntilde;os desarrollaran habilidades metacognitivas al poner en pr&aacute;ctica procesos de autocorrecci&oacute;n. Uno de los maestros oy&oacute; a ni&ntilde;os decir: '<i>It's fun. It's hard</i>'. No que a pesar de ser duro es divertido, sino que es al mismo tiempo ambas cosas. De esta manera surgi&oacute; la idea de que el ABP es dif&iacute;cil y duro, pero es divertido, y que esta idea de diversi&oacute;n y trabajo duro era la dualidad universal del yin y del yang aplicada al ABP.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">Los estudiantes me han preguntado por qu&eacute; no implementamos un m&eacute;todo de ABP con una estructura m&aacute;s definida, con un andamiaje que les marque un camino m&aacute;s certero de a d&oacute;nde ir y qu&eacute; hacer; han o&iacute;do que esto lo hacen otras instituciones en Europa. Mi respuesta fue que en los casos en los cuales se ha creado la superestructura del andamiaje es como transitar por una autopista en la cual todo est&aacute; previsto y el paisaje dise&ntilde;ado alrededor de ella -los arbustos en la mediana- es atractivo pero crea monoton&iacute;a. Los valles y los r&iacute;os son obst&aacute;culos que se superan con viaductos y puentes que no permiten apreciarlos. Las praderas y los campos cultivados se ven a la distancia como dise&ntilde;os de figuras geom&eacute;tricas de verdes y negros, atractivas a primera vista, pero mon&oacute;tonas. Todo esto acarrea el riesgo de que el conductor se distraiga a menos que aparezca algo que le haga prestar m&aacute;s atenci&oacute;n, como un peaje. El ABP es como transitar por un camino rural donde se circula m&aacute;s lentamente pero se aprecia el paisaje gracioso y ondulante que lo rodea. Se requiere m&aacute;s tiempo porque se debe transitar por pueblos, aldeas y villas, algunas muy atractivas, pero siempre idiosincr&aacute;sicas. La variedad y belleza de la flora que rodea el camino tiene la atracci&oacute;n de ser cambiante. Aqu&iacute; se atraviesan r&iacute;os, riachuelos, puentes antiguos -algunos en desuso por la construcci&oacute;n de autopistas- de hierro, madera, a veces de hormig&oacute;n; todos obligan a reducir la velocidad y apreciar la belleza de la corriente de agua sobre la que se pasa. La atracci&oacute;n de lo inesperado siempre est&aacute; presente y el aburrimiento es menos probable. Esto tiene congruencia con lo que se ha dicho de la pedagog&iacute;a: es un tipo especial de encuentro er&oacute;tico, una reuni&oacute;n del maestro y el estudiante en el cual &eacute;ste puede encontrar regocijo en el aprendizaje de algo nuevo para su propia satisfacci&oacute;n. Los estudiantes pueden hallar placer en sus deseos de adquirir m&aacute;s conocimientos y convertirse en m&aacute;s diestros, sabios, poderosos o competentes. Y adem&aacute;s pueden disfrutar el satisfacer con &eacute;xito las expectativas de los profesores. Pero a veces, el maestro y el estudiante saben de memoria todos los pasos de la danza pedag&oacute;gica y hallan consuelo y seguridad en su predecible orden. Entonces, el proceso pedag&oacute;gico degenera en mera rutina. Demasiado confort, seguridad y previsibilidad anestesian: no se puede ser un son&aacute;mbulo a trav&eacute;s de la experiencia pedag&oacute;gica. He tenido la experiencia de que la danza pedag&oacute;gica es salvaje y ca&oacute;tica, algo a veces alegre, a veces doloroso. Eco y Sebeok, en su libro <i>El signo de los tres</i> -que pienso que es de lectura obligada para los interesados en el proceso de soluci&oacute;n de problemas- han descrito el valor de la incertidumbre: 'a medida que decrece la certeza de una conjetura, aumenta proporcionalmente su valor heur&iacute;stico'. Las superestructuras que han aplicado al ABP aquellos que tienen cero tolerancia a la incertidumbre seguramente han disminuido su calidad ub&eacute;rrima.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">Las comparaciones del ABP con la ense&ntilde;anza considerada m&aacute;s tradicional no tienen mucho sentido desde que el ABP es una ventana abierta a otro paisaje. En el ABP nos enfrentamos a un trabajo duro que conlleva una transformaci&oacute;n de todos, los estudiantes y los profesores. El ABP tiene la capacidad de transformarnos, de cambiar la forma en que aprendemos o ense&ntilde;amos. El impacto que ha tenido el ABP en m&iacute; como docente tambi&eacute;n lo ha tenido en m&iacute; como persona. El proceso de autoevaluaci&oacute;n, que es parte de la evaluaci&oacute;n formativa del ABP, me ha hecho reflexionar sobre aquellas cosas que me eran f&aacute;ciles poner de lado y no prestarles atenci&oacute;n.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">La experiencia en el ABP ha creado en m&iacute; el espacio que necesitaba para una reflexi&oacute;n cr&iacute;tica que me ha llevado a una actuaci&oacute;n responsable y a una transformaci&oacute;n personal en el dividido mundo que habitamos y en lo dividido que es el yo. He llegado a comprender que lo realmente importante es aceptar de manera simult&aacute;nea lo m&aacute;s optimista y lo m&aacute;s avieso de mi yo. Siento que he llegado a apasionarme con el ABP, no por lo que es, sino por lo que yo soy cuando soy parte de &eacute;l y por lo que est&aacute; haciendo de m&iacute; y por la parte m&iacute;a que el ABP es capaz de hacer aflorar.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>&nbsp;</p>     <p><font face="Verdana" size="2"><b>Octubre</b></font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">Sab&iacute;an que adem&aacute;s de la evaluaci&oacute;n en las tutor&iacute;as, los estudiantes deber&iacute;an hacer una prueba escrita con &eacute;nfasis en el proceso del ABP -lo que se ha llegado a conocer como 'examen ABP'-, que no s&oacute;lo eval&uacute;a el conocimiento sino tambi&eacute;n la comprensi&oacute;n de &eacute;ste. Esto hizo retornar la ansiedad sobre la evaluaci&oacute;n. Ten&iacute;an dudas de si individualmente, de forma independiente del grupo, ser&iacute;an capaces de demostrar ser competentes y haber adquirido conocimiento de aplicabilidad a los problemas presentados. En una prueba en la cual deber&iacute;an seleccionar lo que consideran importante aprender para comprender mejor el problema y, adem&aacute;s, tener que justificar la selecci&oacute;n utilizando el conocimiento previo, la falta de familiaridad con este tipo de prueba les preocupaba mucho.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">A pesar de que encontraron el examen ABP una prueba m&aacute;s dura de las que estaban acostumbrados, los resultados fueron alentadores y los estimularon a aprender m&aacute;s. A trav&eacute;s de esta prueba tambi&eacute;n se han demostrado a ellos mismos que poseen el componente del talento que se atribuye a las personas j&oacute;venes: una aptitud natural de ser creativos.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">Manifestaron tener la duda que es la misma que yo tengo: teniendo en cuenta los aspectos subjetivos de toda evaluaci&oacute;n, c&oacute;mo los profesores podemos ser ecu&aacute;nimes. Les dije que como grupo docente hab&iacute;amos acordado corregir las pruebas utilizando criterios preestablecidos. El grupo docente tambi&eacute;n hab&iacute;a acordado que los comentarios que llegaran a los estudiantes deb&iacute;an hacerlo en el momento oportuno, es decir, los estudiantes deb&iacute;an recibir el resultado y el <i>feedback</i> con antelaci&oacute;n a tener que presentarse a otra prueba de evaluaci&oacute;n.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">Lo que he tenido que aprender es c&oacute;mo, dentro de las restricciones que impone la normativa universitaria, se puede establecer un di&aacute;logo de retroalimentaci&oacute;n con los estudiantes para poder discutir lo que los profesores hemos identificado como fortalezas y debilidades en su trabajo. Cuando me enfrento a estas normativas no puedo dejar de escuchar el molesto zumbido de las palabras de Ovidio: 'la previsi&oacute;n humana promulg&oacute; leyes malignas y lo que la naturaleza admite, lo proh&iacute;be el odioso derecho'. La naturaleza pedag&oacute;gica de la evaluaci&oacute;n no s&oacute;lo admite sino que demanda algo que las barreras normativas universitarias dificultan. La normativa de mi universidad establece que el trabajo escrito del estudiante no le pertenece a &eacute;l, lo cual implica que &eacute;ste no tiene irrestricto acceso a su evaluaci&oacute;n. Puede ver el resultado, lo que es equiparable a echar un vistazo, si se presenta a una reuni&oacute;n de revisi&oacute;n de notas con el profesor o los profesores responsables de la evaluaci&oacute;n. Las normativas implican que el estudiante, tras haber visto los resultados de su trabajo -notas- a las que ha tenido acceso a trav&eacute;s de las nuevas tecnolog&iacute;as o han sido anunciados en carteles pegados con cinta adhesiva en las paredes del departamento, tenga que concurrir a una revisi&oacute;n, que a menudo se convierte en un regateo y no en un di&aacute;logo, que es lo que debe ser el <i>feedback</i>. En lugar de que el estudiante tenga acceso a su evaluaci&oacute;n incluyendo los comentarios hechos por los evaluadores y que tenga tiempo para pensar y reflexionar sobre ellos, se le fuerza a que, a la mayor brevedad, lea esos comentarios cuando viene a la revisi&oacute;n y, si tiene el coraje, entre en un debate sobre ellos. La reuni&oacute;n de revisi&oacute;n se conoce como aquella actividad donde el estudiante va, en teor&iacute;a, a ver d&oacute;nde se equivoc&oacute;, pero en la pr&aacute;ctica, a disputar y regatear la nota que se le ha asignado.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">Nuevas tecnolog&iacute;as son de cierta ayuda, como utilizar en los programas para incorporar las notas las columnas correspondientes al <i>feedback</i> del evaluador. Yo he encontrado este sistema de gran ayuda, aunque est&aacute; lejos de ser un di&aacute;logo.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">Sabemos que la evaluaci&oacute;n debe ser parte del aprendizaje y no el hacer acerbos juicios cr&iacute;ticos de desempe&ntilde;o del estudiante. Incluso para aquellos estudiantes que han obtenido la m&aacute;xima calificaci&oacute;n, los comentarios del evaluador pueden -o deben- indicar la exploraci&oacute;n de nuevos caminos que pueden conducir a la excelencia. Me he sentido frustrado con la distorsi&oacute;n que ocurre en el proceso de evaluaci&oacute;n, que raramente se considera otra estrategia de aprendizaje.</font></p>     <p>&nbsp;</p>     <p><font face="Verdana" size="2"><b>Noviembre</b></font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font face="Verdana" size="2">Algunos estudiantes me han preguntado mi opini&oacute;n sobre una carrera en investigaci&oacute;n. El ABP no parece poner &eacute;nfasis en estas actividades dentro de un &aacute;rea disciplinaria. Les record&eacute; que mucha de la actividad que llevaron a cabo supon&iacute;a el desarrollo de hip&oacute;tesis, b&uacute;squeda y an&aacute;lisis cr&iacute;tico de la informaci&oacute;n a trav&eacute;s de la cual podr&iacute;an confirmar o rechazar las hip&oacute;tesis. Esto, les dije, es el meollo de la investigaci&oacute;n y por lo tanto deben considerar que han desarrollado parte de las habilidades requeridas para ser cient&iacute;ficos. Sin embargo, es verdad que debido a la integraci&oacute;n de las &aacute;reas de conocimiento, el ABP puede no dar suficientes oportunidades para explorar los caminos de la investigaci&oacute;n en una &aacute;rea espec&iacute;fica. Les recomend&eacute; que utilizaran las optativas y el trabajo de fin de carrera para explorar sus intereses en investigaci&oacute;n.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">Adem&aacute;s, les cont&eacute; que Kai Simons, cofundadora y directora del Max Planck Institute of Molecular Cell Biology and Genetics, de jovencita deseaba seguir una carrera de investigaci&oacute;n en f&iacute;sica. Cuando le pidi&oacute; consejo a su padre, que era profesor de f&iacute;sica en la Universidad de Helsinki, &eacute;ste le dijo: 'Kai, ¿por qu&eacute; no estudias medicina en su lugar? Puedes hacer investigaci&oacute;n, pero si no te gusta, al menos tienes una profesi&oacute;n'. Kai Simons sigui&oacute; el consejo de su padre y aunque disfrut&oacute; de la carrera de medicina, tambi&eacute;n se interes&oacute; por la fisicoqu&iacute;mica del transporte de mol&eacute;culas a trav&eacute;s de las membranas, convirti&eacute;ndose en una de las cient&iacute;ficas m&aacute;s reconocidas por su investigaci&oacute;n en esta &aacute;rea.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">Se sabe que el usar met&aacute;foras expresa realmente lo que sentimos. Tras varias semanas de trabajo, utilizando met&aacute;foras que yo conoc&iacute;a, les dije que los ve&iacute;a como &aacute;rboles j&oacute;venes en un bosque, creciendo r&aacute;pidamente, con nuevas ramas y nuevas hojas. Tambi&eacute;n les dije que yo me ve&iacute;a como un &aacute;rbol m&aacute;s grande y probablemente m&aacute;s sabio, aunque a veces ten&iacute;a la impresi&oacute;n de que les bloqueaba el sol que necesitaban para crecer mejor y sentirse m&aacute;s fuertes. En algunas ocasiones me he sentido como un jardinero que de vez en cuando doy fertilizante, pero que tambi&eacute;n me encargo de podar eliminando lo superfluo para que puedan crecer mejor. S&eacute; que esto a veces ha sido doloroso, pero el resultado demuestra que fue necesario.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">En momentos de euforia me siento que debo exclamar como Eneas: <i>mirabile dictu</i>!; s&iacute;, es maravilloso contar c&oacute;mo el ABP estimula el aprendizaje. Pero me llev&oacute; mucho tiempo poder liberarme de la autoprotecci&oacute;n de mi profesionalismo docente para aprender a escuchar lo que realmente dec&iacute;an los estudiantes. La transformaci&oacute;n fundamental que he observado en m&iacute; es el cambio en la manera en que mis valores profesionales gu&iacute;an mis gestos, mi postura e incluso mis emociones y mi habilidad de discernir qui&eacute;n soy independientemente de lo que mi grupo profesional considera deseable y aceptable.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">Ser conformista y no explorar los m&uacute;ltiples caminos que la docencia nos ofrece, acomod&aacute;ndonos a lo que la comunidad docente considera lo normal, es arriesgado para la exploraci&oacute;n de mejoras e innovaciones en la docencia. Prepar&aacute;ndome para dar una conferencia en la Universidad de Alcal&aacute; de Henares sobre innovaci&oacute;n en la docencia, y no teniendo total confianza en mi habilidad de estimular a la audiencia, consider&eacute; un valioso aguij&oacute;n el hacer referencia a alg&uacute;n exalumno que fue famoso por la controversia que han despertado sus ideas y su comportamiento; eleg&iacute; al cardenal Giulio Raimondo Mazzarino quien, en su breviario de los pol&iacute;ticos, aconseja hacerse cuatro preguntas, una de las cuales es: 'esta innovaci&oacute;n, ¿me ser&aacute; personalmente &uacute;til o perjudicial?'. El cardenal Mazzarino contin&uacute;a alertando sobre si la innovaci&oacute;n va a ser apreciada por los que gobiernan. Observar &eacute;ste y otros de sus consejos que en honor a la &eacute;tica pol&iacute;tica -me pregunto si estas dos palabras constituyen un ox&iacute;moron- no son aconsejables, es probablemente el factor fundamental que ha resultado en reprimir la innovaci&oacute;n en educaci&oacute;n m&eacute;dica.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">Reconozco que a trav&eacute;s del proceso reflexivo que es nuclear al ABP descubr&iacute; mi habilidad de analizar cr&iacute;ticamente esos est&aacute;ndares de 'normalidad' antes de adoptarlos o, incluso, llegar a confrontarlos y a veces rechazarlos. Despu&eacute;s de todo, la comunidad docente que es la academia universitaria puede ser solamente un conjunto de personas que influye en una organizaci&oacute;n, esfera o actividad social, en beneficio de sus propios intereses.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">Tambi&eacute;n he llegado al convencimiento de que el ABP no es una ideolog&iacute;a, no es el conjunto de ideas fundamentales que caracteriza el pensamiento de un movimiento pedag&oacute;gico porque ser ide&oacute;logo es preconcebir la realidad; es la 'genuina realidad' la que determina nuestras acciones.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">Trabajando juntos -los estudiantes y yo- reconocimos que en la 'genuina realidad' se puede encontrar dolor, frustraci&oacute;n, incertidumbre y desilusi&oacute;n. Pero que tambi&eacute;n se puede encontrar placer, confianza, armon&iacute;a e ilusiones. La 'genuina realidad' nos puede agotar y disminuir, pero tambi&eacute;n nos puede estimular y acrecentar. Tambi&eacute;n aprendimos a reconocer lo que conlleva el saber m&aacute;s, y que como est&aacute; escrito en el <i>Eclesiast&eacute;s</i>: 'en la abundancia de sabidur&iacute;a hay abundancia de irritaci&oacute;n, de modo que lo que aumenta el conocimiento aumenta el dolor'.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">Me he preguntado muchas veces: ¿hago todo lo que puedo?, ¿doy todo lo que tengo? El dudar siempre me ha creado ansiedad porque probablemente socava mi habilidad de controlar. Pero recuerdo las palabras de Henry James, en <i>La edad madura</i>: 'trabajamos a ciegas; nuestra duda es nuestra pasi&oacute;n y nuestra pasi&oacute;n es nuestra misi&oacute;n'.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">Justamente hoy, que escribo estas notas en mi diario, he finalizado de leer el conmovedor libro de Arthur Kleinman, <i>What really matters</i>. En &eacute;l, Kleinman postula que la pasi&oacute;n de dudar, esa sensaci&oacute;n de incertidumbre, de la necesidad de cuestionar, es el requisito primordial para una vida moral, moral no en el sentido &eacute;tico de lo que es bueno o malo, sino en un sentido m&aacute;s amplio refiri&eacute;ndose a aquello que realmente es importante para cada uno de nosotros.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font face="Verdana" size="2">Reconocer la limitaci&oacute;n de mi conocimiento no fue algo ret&oacute;rico, sino real, que gener&oacute; en mi una humildad que me record&oacute; la <i>Apolog&iacute;a</i> de Plat&oacute;n. En <i>La muerte de S&oacute;crates</i>, durante su juicio, S&oacute;crates relata que Queref&oacute;n fue a Delfos y pregunt&oacute; al or&aacute;culo si hab&iacute;a alguien m&aacute;s sabio que S&oacute;crates. La pitonisa le respondi&oacute; que no hab&iacute;a hombre m&aacute;s sabio. 'Cuando me enter&eacute; de la respuesta -contin&uacute;a S&oacute;crates- me dije a m&iacute; mismo, ¿qu&eacute; significa este enigma?, porque yo s&eacute; que no tengo sabidur&iacute;a'. Tras una b&uacute;squeda tratando de encontrar hombres sabios entre los pol&iacute;ticos, los poetas y los artesanos, S&oacute;crates concluye: 'He descubierto que la mayor&iacute;a de los hombres que tienen la reputaci&oacute;n de sabios, son tontos, y que otros menos estimados son realmente m&aacute;s sabios. Y que los que son realmente sabios son aquellos que saben que su sabidur&iacute;a est&aacute; en que su saber realmente no tiene valor'.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">Veo el futuro muy prometedor y siento que seguir&eacute; disfrutando el yin y el yang que es el ABP, es decir, trabajo duro y placentero. Y en aquellos d&iacute;as en los que las cosas no salgan bien y el cielo aparezca cubierto de nubes borrascosas, pensar&eacute; que, como dijo Scarlett O'Hara en <i>Lo que el viento se llev&oacute;</i>, 'ma&ntilde;ana ser&aacute; otro d&iacute;a'.</font></p>     <p>&nbsp;</p>     <p>&nbsp;</p>     <p><font face="Verdana" size="2"><a href="#top"><img border="0" src="/img/revistas/edu/v14n3/seta.gif" width="15" height="17"></a><a name="bajo"></a><b>Dirección para correspondencia:</b>    <br>Prof. Luis A. Branda.    <br>Facultad de Medicina.    <br>Universitat de Girona.    <br>Emili Grahit, 77. E-17071 Girona.    <br>E-mail: <a href="mailto:luis.branda@udg.edu">luis.branda@udg.edu</a></font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[ ]]></body>
</article>
