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</front><body><![CDATA[ <p><font face="Verdana" size="2"><b>COLABORACIONES</b></font></p>     <p>&nbsp;</p>     <p><font face="Verdana" size="4"><b>Resiliencia</b></font></p>     <p><font face="Verdana" size="4"><b>Resilience</b></font></p>     <p>&nbsp;</p>     <p>&nbsp;</p>     <p><font face="Verdana" size="2"><b>Albert Oriol-Bosch</b></font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">Presidente de la Fundaci&oacute;n Educaci&oacute;n M&eacute;dica.    <br> E-mail: <a href="mailto:aoriolb@terra.es">aoriolb@terra.es</a></font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">Conflicto de intereses: No declarado.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>&nbsp;</p>     <p>&nbsp;</p>     <p><font face="Verdana" size="2">"Resiliencia" <sup>1</sup> es un vocablo nuevo de uso cada vez m&aacute;s frecuente que habr&aacute; que incorporar necesariamente a nuestro vocabulario. Expresa un complejo constructo conceptual desarrollado originalmente en el &aacute;mbito de la psicolog&iacute;a y adoptado por la sociolog&iacute;a, que llega tambi&eacute;n a las ciencias pol&iacute;ticas y a las educativas y que irremediablemente ganar&aacute; pronto la atenci&oacute;n en educaci&oacute;n m&eacute;dica.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">En el mundo f&iacute;sico, resiliencia ser&iacute;a sin&oacute;nimo de elasticidad o flotabilidad y expresar&iacute;a la capacidad de un cuerpo para recuperar su estado o posici&oacute;n original una vez dejen de actuar aquellas fuerzas que tienden a deformarlo, desplazarlo o sumergirlo. En el &aacute;mbito de las ciencias de la vida, resiliencia expresa la adaptabilidad de los individuos o los grupos frente a los retos o amenazas y se ha definido como "la capacidad para vivir, desarrollarse positivamente o superarse &#091;...&#093; frente al estr&eacute;s o las adversidades que pueden normalmente ser causa de consecuencias negativas" &#091;1&#093;. Es un concepto positivo que reconoce los mecanismos para hacer frente exitosamente a los contratiempos y a las adversidades y que refuerza a los individuos.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">Para los psic&oacute;logos, el inter&eacute;s por la resiliencia surgi&oacute; del intento de comprender por qu&eacute; algunos ni&ntilde;os, adultos o familias llegaban a superar fortalecidos grandes adversidades (genocidios, marginaci&oacute;n socioecon&oacute;mica o cultural en el caso de los inmigrantes, rupturas parentales en el caso de ni&ntilde;os o adolescentes, etc.) capaces de destruir a la mayor&iacute;a de afectados por ellas. Se han descrito las siguientes dimensiones de la resiliencia individual: confianza en uno mismo, coordinaci&oacute;n (capacidad de planificaci&oacute;n de la actuaci&oacute;n), autocontrol y compostura (nivel de ansiedad bajo) y persistencia en el compromiso. Estas caracter&iacute;sticas se traducen en la pr&aacute;ctica en que el individuo resiliente cree que su actuaci&oacute;n puede modificar la situaci&oacute;n en que se encuentra, que el esfuerzo persistente merece la pena y que las situaciones peligrosas y los fracasos son inevitables y superables, sin que les cause un nivel de ansiedad excesivo ni un deseo de rendirse.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">Los mecanismos para hacer frente con &eacute;xito (<i>to cope with</i>) a los contratiempos y las adversidades se basan en buscar el apoyo social, hacer uso del humor, controlar las emociones, aprender reflexivamente y apoyarse en las creencias morales para conseguir automotivarse. Estudios emp&iacute;ricos con escolares para mejorar la confianza social y la estabilidad emocional de los alumnos han mostrado que ni la sobreprotecci&oacute;n parental ni la evitaci&oacute;n de riesgos son de utilidad, en tanto que la exposici&oacute;n a retos, riesgos o adversidades a las que se puedan hacer frente s&iacute; desarrollan la resiliencia.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">Los individuos y los grupos pueden hacerse vulnerables si se modifican sus condiciones de vida por cambios forzados en su entorno. La resiliencia social depende de la confianza mutua y de la fortaleza de los v&iacute;nculos en el grupo y expresa su capacidad de absorber las presiones y estabilizarse r&aacute;pidamente. Las familias y las comunidades han sido objeto de estudios sobre los factores de resiliencia en condiciones de adversidad, y se han encontrado elementos materiales, culturales y pol&iacute;ticos capaces de influir en sus consecuencias. El apoyo comunitario es un elemento efectivo para el desarrollo de la resiliencia individual y grupal.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">La participaci&oacute;n activa o pasiva en actos considerados moralmente reprochables o causantes de dolor ajeno son estresantes o constituyen retos morales que ponen a prueba a los individuos y a grupos profesionales (los militares son un buen ejemplo), requiriendo en ellos niveles de resiliencia elevados. Para los m&eacute;dicos, que frente a los pacientes deben controlar sus emociones y abstenerse de emitir juicios morales o sociales, y que a veces deben causar dolor a inocentes (p. ej., al vacunar a un ni&ntilde;o, amputar un miembro gangrenado o reducir una fractura), la resiliencia constituye un elemento imprescindible de su equipamiento profesional.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">Un caso especial que merece estudios espec&iacute;ficos es el s&iacute;ndrome de <i>burn-out</i> profesional como fracaso de la resiliencia individual frente a los conflictos que diariamente se plantean en la toma de decisiones, a menudo dif&iacute;ciles, en el seno de organizaciones cuyos c&oacute;digos de conducta atentan los valores y creencias individuales, en aquellos profesionales que no han desarrollado suficientemente sus recursos psicol&oacute;gicos, relacionales o morales para poder afrontar de forma responsable sus obligaciones siendo conscientes de las deficiencias del sistema. Puesto que los profesionales deben ser resilientes y mostrar su persistencia, compromiso y adaptabilidad de manera ejemplar para la mejora del sistema y de la atenci&oacute;n al paciente, parece evidente que el sistema formativo debe considerar que el desarrollo de la resiliencia de los estudiantes y de los graduados en formaci&oacute;n deber&iacute;a incorporarse a los objetivos no tan s&oacute;lo deseables, sino necesarios.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">Howe et al &#091;2&#093; han revisado las estrategias educativas &uacute;tiles para promover la resiliencia y los mecanismos para enfrentarse a la adversidad en los alumnos de medicina y los m&eacute;dicos en formaci&oacute;n. M&aacute;s aprendizaje autodirigido y dise&ntilde;os curriculares integrados y por objetivos reforzar&iacute;an la capacidad de coordinaci&oacute;n y planificaci&oacute;n aut&oacute;noma, pues el hecho de disponer de cierto control sobre el aprendizaje refuerza la creencia en la capacidad de modificar el sistema. La fijaci&oacute;n de objetivos de aprendizaje a largo plazo, m&aacute;s all&aacute; de la necesidad de ir superando materias o asignaturas una a una, reforzar&iacute;a el compromiso y la persistencia, tambi&eacute;n elementos imprescindibles de la resiliencia &#091;3&#093;. Un buen entorno educativo con  <i>role-models</i> positivos y mentores adecuados constituir&iacute;an elementos imprescindibles para el desarrollo de la resiliencia profesional deseable, evitando abandonos en la fase de formaci&oacute;n o disminuyendo la frecuente aparici&oacute;n del <i>burn-out</i> en la vida profesional &#091;4&#093;.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font face="Verdana" size="2">Para el conocimiento y valoraci&oacute;n de la situaci&oacute;n de inicio y para conocer el progreso conseguido mediante las actuaciones que se lleven a cabo es necesario disponer de instrumentos de medida que sean buenos predictores de la forma en que se manejan las emociones para prevenir las consecuencias adversas de los entornos agresivos &#091;5&#093;.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">El conocimiento del sistema y de las jerarqu&iacute;as y el uso de situaciones simuladas reflejando los entornos reales facilitan a quienes aprenden la conversi&oacute;n de las incertidumbres y las situaciones percibidas como peligrosas en retos manejables. Finalmente, conviene tener presente que otras profesiones sanitarias, como la enfermer&iacute;a &#091;6&#093;, est&aacute;n avanzando ya y abriendo el camino por el cual la educaci&oacute;n m&eacute;dica deber&aacute; seguir sin mayores retrasos.</font></p>     <p>&nbsp;</p> <hr align="left" width="30%" size="1">     <p><font face="Verdana" size="2"><sup>1</sup>  El vocablo &quot;resiliencia&quot; no figura en la 22.<sup>a</sup> edici&oacute;n (2001) del Diccionario de la Lengua de la Real Academia Espa&ntilde;ola, pero figurar&aacute; en su 23.<sup>a</sup> edici&oacute;n. La primera acepci&oacute;n corresponde al &aacute;mbito de la psicolog&iacute;a con la siguiente definici&oacute;n: &quot;capacidad humana de asumir con flexibilidad situaciones l&iacute;mite y sobreponerse a ellas&quot;.</font></p>     <p>&nbsp;</p>     <p><font face="Verdana" size="2"><b>Bibliograf&iacute;a</b></font></p>     <!-- ref --><p><font face="Verdana" size="2">1. Cyrulnik B. Resilience. London: Penguin; 2009.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=1841539&pid=S1575-1813201200020000400001&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>    <!-- ref --><p><font face="Verdana" size="2">2. Howe A, Smajdor A, St&ouml;ckl A. Towards an understanding of resilience and its relevance to medical training. Med Educ 2012; 46: 349-56.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=1841541&pid=S1575-1813201200020000400002&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>    ]]></body>
<body><![CDATA[<!-- ref --><p><font face="Verdana" size="2">3. Martin AJ, Marsh HW. Academic resilience and its physiological and educational correlates: a construct validity approach. Psychol Sch 2006; 43: 267-81.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=1841543&pid=S1575-1813201200020000400003&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>    <!-- ref --><p><font face="Verdana" size="2">4. Dunn LB, Iglewicz A, Moutier CA. A conceptual model of medical student well-being: promoting resilience and preventing burnout. Acad Psychiatry 2008; 32: 44-53.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=1841545&pid=S1575-1813201200020000400004&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>    <!-- ref --><p><font face="Verdana" size="2">5. Wagnild G. A review of resilience scale. J Nurs Meas 2009; 17: 105-13.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=1841547&pid=S1575-1813201200020000400005&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>    <!-- ref --><p><font face="Verdana" size="2">6. McAllister M, McKinnon J. The importance of teaching and learning resilience in the health disciplines: a critical review of the literature. Nurse Educ Today 2009; 29: 371-9.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=1841549&pid=S1575-1813201200020000400006&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>      ]]></body><back>
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