INTRODUCCIÓN
Para la Organización Mundial de la Salud (OMS), la automedicación consiste en la selección y uso de medicamentos por los individuos para tratar enfermedades o síntomas autoreconocidos. Es un componente del autocuidado, el cual es definido como “la capacidad de individuos, familias y comunidades para promover la salud, prevenir enfermedades, mantener la salud y hacer frente a las enfermedades y discapacidad con o sin el apoyo de un proveedor de atención médica”1.
En un sentido amplio, la automedicación implica el consumo de cualquier tipo de medicamento, sin importar su origen (sintético, herbolario u homeopático), pero el acto de la automedicación abarca todo aquello que afecte la prescripción hecha por un médico, es decir, la adquisición, uso de medicamentos de casa u otro lugar, interrupción o prolongación de un tratamiento o el incremento y disminución de las dosis. Desde esa óptica la automedicación es un problema social practicado por un alto porcentaje de la población cada día, en todo el mundo2,3.
Los problemas sociales y económicos son factores condicionantes, pero también se deben considerar las patologías y cuadros de reacciones adversas que sobrevienen con esta práctica4.
Los objetivos de este trabajo son conocer la situación actual de la población de Comodoro Rivadavia, provincia de Chubut, Argentina, sobre automedicación y promover la prevención de los riesgos de salud que ésta ocasiona. Identificar los grupos de fármacos más comúnmente utilizados sin receta médica y ofrecer información adecuada preventiva sobre automedicación a la población en general. Comparar la situación actual sobre automedicación de nuestra ciudad con otras ciudades de Argentina y de Latinoamérica.
MATERIALES Y MÉTODOS
El estudio se realizó en el año 2018 en personas que asistían a las distintas farmacias de la ciudad de Comodoro Rivadavia y se utilizó la encuesta anónima y voluntaria como herramienta para recabar datos. Se trabajaron dos dimensiones: aspectos sociales y aspectos relacionados con la automedicación. Se ordenaron las preguntas en los siguientes apartados: datos personales (sexo, ocupación, estado civil, nivel de estudios alcanzados, barrio de residencia, nivel de ingreso, seguro de salud u obra social), automedicación (frecuencia de consumo, información previa, motivación, quién se lo aconseja, dónde lo adquiere, tipo de medicamentos, efectos posteriores a la automedicación, síntomas de la automedicación), indicación con prescripción médica (frecuencia de consumo), y prevalencia (conocimiento de automedicación y consecuencias).
Se realizó el análisis estadístico de las encuestas procesadas. Análisis descriptivo con medidas de porcentajes para las variables cualitativas y se realizaron estudios de asociación entre variables, Test chi cuadrado de Pearson.
En virtud de los resultados obtenidos y con la finalidad de propiciar el uso racional de los medicamentos, se organizaron talleres abiertos a la comunidad eligiendo lugares estratégicos de la ciudad en función de las residencias de las personas encuestadas. La metodología propuesta para estos talleres consistió en modalidad presencial usando como recursos didácticos y de comunicación la exposición oral y entrega de folletería, propiciando la fluida interacción entre los disertantes y los asistentes. Los temas abordados en los talleres fueron los grupos farmacológicos de mayor consumo en la automedicación por la población encuestada.
RESULTADOS
La encuesta, integrada con 15 preguntas, se administró a 369 personas en 20 farmacias de la ciudad de Comodoro Rivadavia, Chubut, Argentina. La distribución geográfica de la ciudad de Comodoro Rivadavia comprende tres zonas bien definidas, zona norte donde se encuestaron a 200 personas, zona centro a 71 personas y zona sur a 98 personas.
De las 369 personas encuestadas, el 69,91% indicó que se automedica. Que en el momento de realizar la compra los medicamentos son para ellos en particular un 68%, un 30% para otra persona y un 2% no contesta.
El 66% del total son mujeres, el 32% hombres y un 2% no contesta, el rango de edades estuvo comprendido entre 17 y 85 años (promedio de edad: 45,51 años). Respecto al estado civil, 23% son solteros, 35% casados y otro estado civil 42%.
En cuanto a la actividad laboral se informa que el 19,20% son amas de casa, el 14,67% trabajan en educación y salud y el 13,28% se dedica al comercio.
Respecto al nivel de estudios alcanzados un 1% son analfabetos, con primaria completa el 11%, primaria incompleta el 4%, secundaria completa el 34%, secundaria incompleta el 13%, terciario completo el 13%, terciario incompleto el 5%, universitario completo el 9%, universitario incompleto el 9% y no contesta el 1% de los encuestados.
Un 82% posee obra social, un 14% no y un 4% no responde. La práctica de la automedicación se realiza con una frecuencia diaria en el 18% de los casos, dos a tres veces por semana en el 21%, una vez al mes en el 18%, otro en el 20% y no contesta en el 23%. La frecuencia de consumo de medicamentos con prescripción médica corresponde a todos los días 26%, 2 a 3 veces por semana 4%, una vez por mes 8%, otro 36% y no contesta 23%. En el 70% de los casos los encuestados indicaron que se informan antes de consumir algún medicamento, un 16% no y un 14% no contesta. El principal motivo por el que las personas decidieron automedicarse fue porque el médico había recetado antes el medicamento en un 22% y porque los síntomas no son tan serios como para acudir al médico en un 20% (figura 1). El consejo sobre qué medicamento consumir proviene del médico en un 36% de los casos, del farmacéutico en un 20%, de familiares y amigos en un 8%, por aviso publicitario en un 8%, por otro profesional de la salud en un 5%, por internet en un 1% y un 22% no contesta. Los medicamentos son adquiridos preferentemente en farmacias 85%, hospitales y centros de salud 1%, kiosco 1% y 14% no contesta. Los principales grupos farmacológicos empleados para la práctica de la automedicación son analgésicos 40%, antigripales 11% y antiácidos y digestivos 9% (figura 2). Un 73% informan que obtuvo el efecto deseado, un 4% no tuvo efectos (figura 3). Un 87% cree que la automedicación es una práctica riesgosa y un 66% conoce las consecuencias de la automedicación.
En la población de 359 personas que respondieron a las dos preguntas de la encuesta en las farmacias seleccionadas no se halló asociación entre las variables: “¿Usted se automedica?” categorizada en Sí y No y la variable “sexo” (Test chi cuadrado de Pearson, p valor=0,8037); “nivel de estudios alcanzado” y “¿Usted se automedica?” Categorizada en Sí ó No (Test chi cuadrado de Pearson, p valor=0,16015; entre los barrios de ubicación de las farmacias de Comodoro Rivadavia agrupados en zonas (Norte, Centro y Sur) y “¿Usted se automedica?” (Test chi cuadrado de Pearson, p valor=0,2829); “¿dispone de seguro de salud u obra social?” y “¿usted se automedica?” (Test chi cuadrado de Pearson, p valor=0,18809); variable “¿usted se automedica?” y “¿Conoce las consecuencias de la automedicación?” (Test chi cuadrado de Pearson, p valor=0,18809).
Se halló asociación entre la variable “¿usted se automedica?” y “¿cree que la automedicación es una práctica riesgosa?” categorizada por Sí y No (Test chi cuadrado de Pearson, p valor=0,01395). De los encuestados, 244 (67,96%) creen que es una práctica riesgosa y se automedican.
Estos resultados permitieron priorizar las temáticas a desarrollar en los talleres realizados en Centros de Atención Primaria de la Salud que dependen de la Secretaría de Salud de la ciudad de Comodoro Rivadavia. Se abordaron las siguientes temáticas: Automedicación: Qué debemos saber y cómo debemos cuidarnos; Riesgos en la automedicación: medicamentos antigripales; Medicamentos analgésicos antiinflamatorios y riesgos en la Automedicación; Uso racional de los antibióticos; Riesgos en la automedicación: estabilidad de medicamentos. Las exposiciones se acompañaron de entrega de folletos: Uso de medicamentos en la lactancia; Medicamentos en niños; Uso de medicamentos en adultos mayores.
DISCUSIÓN
El 69,91% de las personas encuestadas se automedica. La mayor parte de las personas encuestadas en este trabajo son mujeres, y la edad promedio es de 45,5 años. La ocupación de los encuestados es de ama de casa, trabajadores de la salud o de la educación y del comercio. Respecto al nivel de estudios alcanzado, la mayoría tiene el nivel secundario completo, terciario completo o secundario incompleto y, además, el 82% de los encuestados goza de cobertura por obra social o prepaga y solo el 3% indicó que se automedica por carecer de obra social. Estos datos son coincidentes con el análisis bibliométrico realizado por Gómez et al.5 en el que, a partir de la revisión de 107 artículos científicos publicados durante el período 2000-2017 que abordan el tema automedicación, ponen de manifiesto que esta práctica no siempre se encuentra vinculada a condiciones de carencia de acceso al sistema de salud, por el contrario en muchos casos la población que se automedica tiene recursos significativos como para acceder a los medicamentos, además de un buen nivel educativo.
La mayor parte de los encuestados se automedica entre dos a tres veces por semana o bien diariamente y la gran mayoría (70%) se informa antes de consumir medicamentos. Generalmente los encuestados se automedican porque tenían una prescripción previa de medicamentos por parte del médico, porque consideran que los síntomas no son tan severos como para acudir al médico o por falta de tiempo. Estos resultados difieren levemente de los publicados por Oviedo Córdoba et al.6 donde se observa que la principal causa es debida a la levedad de los síntomas en un 74,75% seguido por el fácil acceso y comodidad en un 50,49%, continuado por el no gusto a ir al médico en un 34,10%.
Los consejos sobre el uso de los medicamentos son proporcionados mayoritariamente por médicos y farmacéuticos y los medicamentos son adquiridos principalmente en farmacias. Sólo un 1% admitió que el consumo medicamentos haya provenido de publicidad de internet.
Los grupos farmacológicos más empleados son los analgésicos, antigripales, antiácidos y digestivos seguidos de antibióticos y anticonceptivos, coincidentemente con los grupos reportados en la bibliografía como los de mayor consumo entre las poblaciones de Chile7 y Venezuela8. Un resultado similar se obtuvo en Perú donde los grupos de fármacos más adquiridos fueron los analgésicos antiinflamatorios 30%, los antigripales 20,87%, medicamentos gastrointestinales 15,22%, los analgésicos 8,67%, los antialérgicos 7,39% y los antibióticos 4,35%9.
A pesar de considerar que la automedicación es una práctica riesgosa para la salud y conocer las consecuencias, un gran porcentaje de los encuestados (67,96%) se automedican.
CONCLUSIÓN
La automedicación es una práctica que se fundamenta en el intento de preservación de la salud y en el bienestar del individuo, sin embargo, es necesario profundizar en la educación sobre el uso racional de los medicamentos para que se realice de forma responsable y para que las consecuencias de su ejercicio no resulten perjudiciales para la salud. Para ello fue fundamental realizar un diagnóstico de las características de la población que se automedica, conocer los motivos por los que recurren a dicha práctica e identificar qué grupos farmacológicos son los más requeridos. Esta información constituye una herramienta muy valiosa que nos permite, como farmacéuticos, planificar y ejecutar acciones para educar a la población a fin de que los beneficios sean mayores que los riesgos asumidos.
















